Gustavo Bueno: “Una Educación para la Ciudadanía positiva sería la del punto de vista del turista”
Publicado por santiagoarmesilla en 23 Octubre 2007

Explica que lo nocivo de los cambios en los planes de estudio que efectúan los gobiernos es que lo hacen para imponer su ideología. Además, Gustavo Bueno lamenta que para la adaptación de los cambios se pierden dos o tres generaciones de estudiantes. El filósofo presenta en Periodista Digital su nuevo libro, La fe del ateo (Temas de Hoy).
Este conocido filósofo español subraya que la eventualidad de un Pacto por la Educación en España entre los principales partidos políticos se antoja imposible.
La división política en el terreno de la educación es total. Sólo basta oír a Pepe Blanco o a Rajoy para darse cuenta de que el pacto es imposible. La visión que tiene uno de otros es irreconciliable.
Respecto a la situación actual, Gustavo Bueno afirma que no le importa tomar partido, “ya lo he hecho otras veces”, en contra del Gobierno socialista.
Hoy tenemos una ministra de Educación que parte del supuesto de que España no es católica. Falso. El 60% de los ciudadanos lo es. Se bautizan, se casan y son enterrados por la Iglesia.
LA RELIGIÓN EN LA SOCIEDAD

El problema que expone Bueno en su libro es que los actuales miembros del Gobierno consideran la religión como un residuo del franquismo.
Su tesis principal es, además, decir que la religión es un fenómeno privado. Eso es mentira.
El filósofo añade que la escuela sí que es un lugar adecuado para hablar de religión porque es un fenómeno cultural de primer orden y, específicamente la católica, lleva implícita la enseñanza.
El Estado quiere enseñar, a través de la Educación para la Ciudadanía, contenidos que son en su mayor parte teológicos, camuflados de laicismo.
OBJECIÓN DE CONCIENCIA
Para Gustavo Bueno todo Estado laica y la Constitución tienen que contemplar la objeción de conciencia.
La Constitución, para un cristiano, no puede imponer un carácter moral o ético que vaya en contra de la religión.
AUDIO COMPLETO DE LA ENTREVISTA
http://tv.intereconomia.tv/20071017gustavobueno.mp3
Extraído de: http://blogs.periodistadigital.com/debatespd.php/2007/10/23/gustavo_bueno (Aquí se podrá ver el vídeo que yo he sido incapaz de colgar no se por qué. Si alguien es capaz de ayudarme a colgarlo se lo agradeceré).























































Jacobino escribió
Me encanta lo que dice Bueno al principio (a propósito de la EpC): “… es sencillamente la reeducación del individuo a medida de los intereses ideológicos: todo esto de la paz, el estado de derecho, la democracia, tal como la entienden, de la tolerancia… Todo esto es puro SOCIALFASCISMO”.
No existe mejor definición posible de la esencia de la EpC y del propio PSOE.
Dani escribió
A mí me parece bien la reeducación del individuo en la escuela, y en otros ámbitos, siempre que la ideología con la que se reeduca sea adecuada. Si la ideología pasa por el capitalismo, el progresismo, la monarquía y los derechos humanos, pues no.
Turkarev escribió
Socialfascismo. Acertado Gustavo Bueno.
Recordemos la definición de socialfascismo: socialistas de nombre, fascistas de hecho. Pues eso. Bajo “Educación para la Ciudadanía” se esconde una ideología infumable transida de ideas metafísicas tan sublimes como vacuas.
Estoy de acuerdo con Dani siempre qué precisemos qué es eso de la reeducación o la misma educación. Porque el problema no es la asignatura en sí, si lo que se enseñaran fueran valores ciudadanos y republicanos (en su sentido clásico de Res Pública).
Bueno tiene razón en su libro “La fe del Ateo”: lo que hay es una lucha entre dos tendencia “religiosas” la del psoe y la de la conferencia episcopal. Ambas quieren copar el mercado metafísico, y claro, la moneda mala desplaza siempre a la buena.
Salud
Jacobino escribió
En el audio en mp3 que contiene la entrevista completa, Bueno habla más en profundidad de la estrecha relación histórica existente entre la socialdemocracia y el fascismo. Esto introduciría un nuevo matiz en la clasificación de las izquierdas propuesta por Bueno en ‘El Mito de la Izquierda’. En concreto, la cuarta generación de la izquierda definida (la socialdemócrata) se caracterizaría por una peligrosa ambigüedad, que haría que fácilmente se transformase en fascismo. Ya sabemos que los movimientos fascistas de los años 1920 y 1930 tuvieron su origen mayoritariamente en el seno de los partidos socialdemócratas de la II Internacional; las filas del Partido Nazi se nutrieron masivamente de ex-militantes y simpatizantes de la socialdemocracia alemana, y no pocos jerarcas nazis habían sido socialdemócratas. El propio Hitler había recibido una gran influencia del SPD. Asimismo, los partidos socialdemócratas europeos colaboraron activamente con los nazis en todos los territorios ocupados por éstos. El fascismo, de hecho, fue báscamente la “radicalización” de la socialdemocracia europea, sobre todo en su enfrentamiento con la quinta generación de la izquierda definida (el comunismo).
Seguramente lo anterior podría ponerse en relación con la ambigüedad política característica de las clases medias, ya señalada por Marx a propósito de Proudhon. Y es que la socialdemocracia, después de la ruptura de la Segunda Internacional, fue principalmente un movimiento de clases medias. Éstas desean ante todo tranquilidad, “ley y orden”, con el fin de atender a sus negocios e intereses particulares, y exigen que el Estado las proteja tanto de los excesos del Gran Capital como de las protestas de la clase obrera. Cuando el movimiento comunista aumentó de manera alarmante, un sector significativo de la socialdemocracia europea se transformó en el fascismo.
En éste lugar escribió
Copio, pego y agrego. En un intento más de respuesta para un tema que lleva infinitos intentos en la Historia.
• La educación (del latín educere “guiar, conducir” o educare “formar, instruir”). Definiciones para el tiempo de hoy algo mesiánicas si se ejerce verticalmente, sin embargo es un proceso bidireccional (horizontal también si se quiere ver) donde en el encuentro con el otro se transmite. La educación no sólo se produce a través de la palabra: está presente en todas nuestras acciones. Esta además EN UN CONTEXTO HISTORICO DETERMINADO. Formando parte de un proceso de vinculación y concentización cultural, moral y conductual.
Cuando digo: EN UN CONTEXTO HISTORICO DETERMINADO, me refiero a las condiciones políticas o móviles que la dominan.
(La definición pegada es de Wikipedia.)
juanjonius escribió
Para mí, lo más llamativo es esa ideología krausista, armonista y masónica que lo invade todo. No sólo es la base ideológica del PSOE sino también de IU (incluído el PCE, yo creo) y de cualquiera de los que ahora se dicen de izquierdas, es decir, de las izquierdas indefinidas. Tal ideología, especialmente pringosa, por lo idealista, dulzona y cursi que es, ha creado una especie de dictadura de lo políticamente correcto que hace imposible cualquier debate mínimamente serio sobre temas como la Nación, la guerra, la inmigración, la Constitución, la democracia, el nacionalismo, el islam, etc. Cualquiera que se oponga a ella, en lo que ha establecido como políticamente correcto en estos u otros temas, es automáticamente calificado de “facha” (como a menudo le sucede a Gustavo Bueno).
santiagoarmesilla escribió
O a todos nosotros.
juanjonius escribió
Efectivamente. Como decía alguien por ahí: si no te han llamado “facha” media docena de veces es que algo habrás hecho mal.
santiagoarmesilla escribió
También me han llamado rojo asqueroso, “estalinista” y demás. No me preocupa que me llamen eso. Me preocupa que me llamen lo otro gente idocta que se dice de “izquierdas” sólo porque vota a Zapatero o porque llevan determinada vestimenta. Estos, de dialéctica, saben lo que yo de literatura camboyana.
juanjonius escribió
Nuevo audio de Gustavo Bueno sobre “La fe del ateo”:
http://video.google.es/videoplay?docid=2929812625658216256
Una consulta escribió
Lo que no acabo de entender es algo: ¿cuál es la opción según Bueno? Si está mal esta ideología pseudolaica, ¿qué opción queda? ¿Dejar que fluya naturalmente la “ideología católica” históricamente dominante? ¿Por qué en ese caso habría de ser más válida que otra ideología, por ejemplo, krausista? ¿Se puede ser neutral? ¿Por qué reivindicar la “objeción de conciencia” de un cristiano frente a la EpC y no la de un ateo frente a que se considere a España católica por el mero hecho de que la mayoría de los habitantes lo sean?
juanjonius escribió
1. La opción de Bueno es la de una educación para la ciudadanía desde el punto del turista, es decir, ajena a todo componente ideológico.
2. La ideología que subyace en la asignatura de EpC no es atea sino anticatólica. Recuérdese que tanto krausistas como masones son teístas. También son creyentes muchos de los que han hecho libros de texto para la asignatura, como J. Antonio Marina y la FERE (Federación Española de Religiosos de la Enseñanza). Estos apoyan la asignatura en una mezcla de ingenuidad y supervivencia.
3. Que la ideología católica, en cuanto idealista, espiritualista y metafísica, no sea válida para un materialista y ateo no quiere decir que otra ideología igualmente idealista, espiritualista y metafísica, como la que subyace en EpC, tenga que ser válida, simplemente por el hecho de que vaya en contra de la iglesia católica.
4. De hecho el catolicismo, si prescindimos de esos elementos idealistas, espiritualistas y metafísicos, es bastante más racional que otras religiones, ideologías y sectas que aspiran a suplantarlo, como es el caso de ese falso laicismo progre.
5. Claro que no se puede ser neutral. Como ha dicho mil veces Gustavo Bueno: “pensar es pensar contra alguien”. Hay que tomar partido. Y Bueno dice, que en esta cuestión, él toma partido a favor de la postura de la Conferencia Episcopal. Y recuérdese que Bueno sí es ateo, no como estos supuestos laicos.
6. Hoy por hoy, el catolicismo no se le impone a nadie. Cualquiera tiene el derecho a educar a sus hijos en las creencias que crea conveniente. Por lo que la objeción de conciencia frente al catolicismo está fuera de lugar. En cambio con EpC se pretende imponer, con una asignatura obligatoria, una serie de creencias a los hijos de padres que no las comparten en absoluto. Padres que no tienen por que ser todos católicos (aunque la mayoría lo sean) sino también ateos. Ateos que no tienen por que pasar por el aro de la ideología idealista, armonista y fundamentalista de los progres de turno.
Beatriz escribió
Dado que JounJonuis lo ha dicho todo, solo me queda otro aplauso más hacia Don Gustavo y seguir leyendo su nuevo libro (que llegó a mis manos el lunes y espero terminarlo a finales de la semana que viene, ya que esas cosas, por su carácter im-prescindible, son dignas de leer y degustar poco a poco)
Siempre me gusta definirme como atea-católica. Es innegable que todos lo somos ¿verdad?. De hecho, dado que la Historia de la religión Católica es parte de nuestra sociedad – que no es ni tan mala ni tan decadente – me veo en la necesidad de considerar que su conocimiento sea importante y no marginal o periférico…
Un abrazo,
Beatriz (www.beatrizacha.tk)
Turkarev escribió
Sobre la España católica hay que diferenciar dos cosas. La primera, el hecho. Ateos, musulmanes, agnosticos o quienes sean, no pueden reconocer que España es un país culturalmente católico. Y esto, como he dicho, se piense lo que se piense del catolicismo. Si esto es así, las políticas y la constitución del Estado no puede abstraerse de esta realidad (que es lo que dice G. Bueno en su libro) y debe legislar sobre ello. Tenemos un ejemplo en China, donde el propio gobierno es tolerante el confucionismo y las tradiciones religiosas chinas. Los chinos tienen reparo con religiones foráneas (protestantismo, catolicismo, sectas, islam, &c.) porque no forman parte de la tradicion nacional china.
Si tenemos que reconocer que de hecho España es católica, la cosa ha de matizarse cuando hablamos de derecho. Porque el derecho puede articularse de muchas formas. Gustavo Bueno está lejos de postular que todo el mundo deba ser católico militante o favorecer acríticamente a la iglesia católica o la religión.
Después de leer la mitad de libro, yo matizaría que tanto la Iglesia Católica es un reducto de libertad frente a un Estado que quiere determinarlo todo, como el Estado es un reducto de la libertad frente a una Iglesia Católica que quiere determinarlo todo. Y digo esto porque la Iglesia Católica, según su doctrina tradicional pretende tener potestad sobre todo bautizado aunque éste esté en pecado mortal y por tanto excomulgado jurídicamente de la Iglesia. Precisametne en esta dialectica entre sociedad civil/sociedad política es donde los grupos e individuos de un Estado pueden articular sus planes sin dejarse absorver ni por el Estado ni por otros grupos poderosos. Y ojo, que cuando hablamos de Iglesia Católica no sólo hablamos de una iglesia, sino de un Estado con asiento en la ONU. Por tanto, la dialéctica de clases interna vuelve a relacionarse con la dialéctica de Estados.
Magnífico el comentario de Juanjonius.
Salud.
Turkarev escribió
Cuando dije al principio ” Ateos, musulmanes, agnosticos o quienes sean, no pueden reconocer que España es un país culturalmente católico”
Debiera decir: ” Ateos, musulmanes, agnoósticos o quienes sean no pueden DEJAR DE RECONOCER que España es un país culturalmente católico”.
Perdón por el lapsus.
Una consulta más escribió
Muy esclarecedores los comentarios de Juanjonius y luego de Turkarev, con el que me “cierra” más todo. Aun así, no me parece que pueda decirse tan sueltamente que la opción más “racional” entre el krausismo y el catolicismo sea este último. ¿Por qué lo sería, sólo por el dogma (de fe) de la Santísima Trinidad? ¿Eso lo hace menos metafísico que el deísmo krausista o incluso que el blando agnosticismo progre? ¿Y cuánto valor debe dársele a la “tradición” (Turkarev la menciona cuando alude a China)? ¿Acaso no tiene ya su tradición el krausismo en España? ¿No hay, por así decirlo, también una tradición “anticlerical” en España también? Por supuesto que es más joven que la tradición católica, pero ¿qué peso argumental puede otorgársele a la “vejez”?
Turkarev escribió
Las tradiciones no valen por si mismas, lo que si es cierto es que cualquier cosa que se quiera construir o destruiren política debe hacerse desde lo realmente existente ahora mismo. Lo queramos o no, en nuestro caso es el catolicismo. Creo que tus dudas repecto al catolicismo vienen porque no hemos distinguido demasiado bien entre el catolicismo entendido como complejo cultural, es decir, como una nebulosa de pensadores (Molina, Bañez, Balmes, etc.), de doctrinas, de corrientes, etc. del catolicismo “militante”, es decir, del catolicismo clerical. Peligroso es el clericalismo y el anticlericalismo. De hecho son las dos caras de una misma moneda. Unos defienden a la iglesia haga lo que haga, y apoyan cualquier doctrina católica sea la que sea y los otros, critican todo lo que haga la iglesia, sea lo que sea y diga lo que diga. Hay que salirse de este círculo no para escapar a un mundo maravilloso de neutralidad, sino precisamente para criticar (cribar) lo bueno de lo malo de cada corriente.
Es interesante lo que dices de tradición anticlerical en España. Es cierto que esta tradición es tan española como la católica, porque de hecho -como he dicho- son las dos caras de una misma moneda.
En cuanto a la vejez, el peso argumental es el siguiente: la racionalidad, para un materialista, es la propia praxis humana en tanto conceptualiza el mundo en el que operamos. En su charla de Oviedo, G. Bueno dijo que más que con la construcción, la racionalidad tenía que ver con la transformación, es decir, con la recurrencia de las operaciones. Puso el ejemplo del hombre prehistórico que talla una piedra. La racionalidad empieza no cuando un hombre hace una muesca, sino cuando de forma reiterada hace muescas con una finalidad; cuando puede repetir esas operaciones y cuando puede transmitirlas a sus hijos o a sus compañeros de tribu. Por tanto, si existen doctrinas, elementos, instituciones, de muchos años, es porque ellas han resistido el paso del tiempo y han mostrado su racionalidad a lo largo de siglos, es decir, han mostrado su verdad en la práctica histórica. Eso no significa defender el inmovilismo o la tradición por defenderla. Significa que toda doctrina que proponga un cambio, debe antes analizar muy bien aquello que quiere cambiar. En esto Marx sigue siendo un ejemplo. Dedicó toda su vida a escribir la monumental obra del Capital, el “proyecto El Capital” incluia los 8 volúmens publicados, más los tres de las Teoria de las Plusvalia (Libro IV del Capital), la introducción, el capítulo VI inédito, &c. Es decir, que se dedicó toda su vida a estudiar y comprender la racionalidad de aquello que quería derribar. Porque no se trata de afirmar que el capitalismo es malo, como no se trata de decir que la iglesia hace tal afirmación estúpida. Para decir esto no se escriben ocho volúmenes. De lo que se trata es encontrar la racionalidad de los dogmas, distinguir lo que tienen de irracionales, ver qué es recuperable y qué no lo es, etc…
Salud
santiagoarmesilla escribió
Pluralismo ontológico, vaya.
Otra consulta más escribió
Turkarev:
Con respecto a la primera parte de tu comentario. Dejemos de lado el costado dogmático-clerical-feligrés del catolicismo, aunque sea éste (paradójicamente) el que se “combata” desde, por ejemplo, el krausismo implantado consciente o inconscientemente en la EpC. ¿Qué nos queda? Nos queda el “complejo cultural” al que, quiérase o no, España forma parte, así como muchos otros países europeos y americanos. Bien, pero si también es cierto que ya el krausismo tiene su propia tradición cultural y ésta ha incidido desde numerosas figuras del pensamiento hispano, no entiendo por qué habría que descalificarlo cuando está, si se quiere, “combatiendo con el catolicismo” implantado en la laicidad. Quiero decir que si el krausismo es menos dogmático (o cuanto menos igual) que el catolicismo, cuando el krausismo tiene una tradición (aunque sea más breve), cuando krausismo no es más metafísico que el catolicismo (cuanto menos es igual), ¿por qué defender al catolicismo frente a éste si no es desde un conservadurismo injustificado? Se dice que la retirada del catolicismo da por resultado la avanzada de las supersticiones y de las “sectas” cristianas (desde el evangelismo hasta los testigos de Jehová, la Cienciología, la New Age). ¿Y si la avanzada fuera del krausismo, en una versión aunque sea “deísta”? Estaríamos, si hacemos caso a Bueno, en masa, “a las puertas del ateísmo”, lo cual si somos coherentes con nuestra propia visión del mundo sería lo mejor.
Intento expresar la idea en pocas palabras aunque sé que merecería más desarrollo para que no parezca que estoy ofreciendo una visión sesgada. A lo que más apunto es que no acabo de comprender por qué ha de criticarse que quiera imponerse un krausismo frente al un catolicismo.
P.D.: No vayáis a confundirme con un krausista, ni siquiera con un “ateo krausista” (si los hubiera). Soy ateo “esencial” (frente al Dios católico, deísta, monoteísta, etc.).
santiagoarmesilla escribió
Porque el krausismo es la base fundamental sobre la que se mueve la izquierda socialdemócrata actual. La racionalidad escolástica del catolicismo entronca más con una tradición filosófica propia española de la que deriva, mutatis mutandis, el materialismo filosófico (de la misma manera en que el materialismo histórico de Marx entronca con la tradición filosófica alemana, mutatis mutandis, del idealismo de Hegel, Leibniz, &c.). Es decir, el materialismo filosófico es al catolicismo lo que el marxismo es al idealismo alemán. Por ello, la imposición ideológica del krausismo como ideología dominante por parte de la clase dominante “progresista” constituye una ruptura con esa tradición filosófica española. Es como si en China se impusiera el pensamiento new age (de Falung Gong, por ejemplo) que rompiese con la “linealidad” que va desde el confucianismo hasta el actual marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tse Tung-Teoría Deng Xiaoping, ideología dominante del PCCh.
De lo que se trata, por tanto, es de romper con esa “tradición” (de siglo y medio) krausista española para derribar el fundamento filosófico de la izquierda socialdemócrata, ahora izquierda indefinida fundamentalista, dominante en España, para poder así, desde el materialismo filosófico, avanzar a la construcción de una nueva izquierda definida políticamente, más marxista que krausista. Porque esta es otra cuestión importante: el krausismo es antitético del marxismo. La llegada de Krause a España impidió la llegada de Hegel, y eso todavía lo estamos pagando.
Para saber de verdad cuál es la crítica de Bueno al krausismo leer aquí:
http://www.filosofia.org/rev/bas/bas21010.htm
También es interesante leer:
http://www.nodulo.org/ec/2007/n065p09.htm
http://www.nodulo.org/ec/2007/n065p09.htm
santiagoarmesilla escribió
Perdón, el último enlace que quería poner es este:
http://antoniogarciatrevijano.com/2007/06/22/citraizquierda-espanola/
Una conclusión provisoria escribió
Comprendido el punto, por fin a él hemos llegado. Fuera de los enlaces citados, hay un fragmento de G. Bueno que me gustaría citar. Pertenece a Zapatero y el pensamiento Alicia y es, podría decirse, la base a partir de la cual está analizada la “confrontación entre Iglesia y el gobierno socialista”. Dice así:
“desde el punto de vista del materialismo filosófico el «racionalismo» de Krause, de Sanz del Río o de Pi Margall resulta estar tan próximo al simplismo propio del pensamiento Alicia que prácticamente se identifica con él. Pues este racionalismo se reduce a extraer la idea de Dios unitario –que vive principalmente entre judíos y musulmanes– y presentarla como un principio inmediato del cual se deriva directamente el hombre y el humanismo. Un racionalismo que no es otra cosa sino una grosera petición de principio que se reduce, partiendo de la supuesta unidad del hombre (de los seres humanos) y del humanismo, al postular un Dios unitario concebido a medida para ajustarse armónicamente a ese hombre unitario del que se partía. Un racionalismo simplista, que cuando se nos ofrece en la forma de una derivación axiomática, recae en una ingenuidad pedante, mucho más culpable que la que pudiera convenir al reconocimiento del carácter revelado (oscuro, por tanto, sobre-racional o praeter-racional) del dogma católico del Dios trinitario, o del reconocimiento como dogma revelado del principio de la creación del mundo o de la Encarnación de la Segunda Persona de la Trinidad. Porque la presentación del contenido de estos dogmas, en cuanto ofrecidos por una revelación misteriosa que excede nuestra razón, implica el ejercicio de una suerte de «crítica de la razón pura» que ha desaparecido por completo del «racionalismo krausista».»
Notaréis que Bueno “opta” por el catolicismo frente al krausismo sólo porque la elección por un dios unitario equivalente a la unidad del hombre se le aparece como “ingenua”. Lo curioso es que el catolicismo elige dogmáticamente a un dios trinitario y por conllevar ello (supuestamente, ya que uno no entiende de dónde Bueno sigue esto) una “crítica a la razón pura”, tendría finalmente más validez el catolicismo que el krausismo. Obviemos por ahora el tema de la tradición: Bueno elige el catolicismo, si uno atiende a este argumento actual (el libro es del año pasado), porque es más oscuro, sin medir la “oscuridad” de la supuesta revelación. ¿No es esto, cuanto menos, injustificado, y mucho más si en ello se para el empellón fundacional a partir del cual se embiste tal “krausismo” implantado en la ideología socialista?
A mí me parece que lo es, tanto como decir que “el catolicismo entronca más con el MF” sólo por la herencia escolástica, obviando la cuestión de que el MF no es menos “heredero” de Kant (y el krausismo es un neokantismo) o de Hegel (Krause fue un continuador de Hegel), etc.
Finalmente, diré que suena sumamente extraño que, aun cuando con toda fuerza pueda criticarse la ingenuidad y superficialidad de la EpC, se opte con no menor liviandad por “mantener” la herencia católica (si es que puede definirse qué es tal cosa), en lugar de, diríamos, “superarla”, incluso tanto como puede superarse el krausismo.
Una corrección escribió
Donde dice “porque es más oscuro”, ha de leerse “porque el krausismo es más oscuro”.
Turkarev escribió
No tengo mucho tiempo, así que voy a contestar de manera sintética.
1º) No debemos olvidar que estamos en un contecto dialéctico apagógico, es decir, que cuando decimos que Bueno defiende el catolicismo, no lo hacemos en abstracto, sino teniendo en cuenta que lo hace frente al krausismo y a la política de ZP en cuento heredera de Krause. Gustavo Bueno no piensa que haya que adoctrinar en el catolicismo “militante” a la gente, simplemente, dado su catolicismo cultural, prefiere que se adoctrine en catolicismo que con la Educación para la Ciudadania.
2º) La “crítica a la Razón Pura” la lleva a cabo el catolicismo precisamente mediante la contraposición Dios/Creación. Al ser identificado Dios con el Ser más excelso, la Creación deviene en la Nada. (De esto habla Bueno en sus Cuestiones Cuodlibetales). Por ello, el mundo es equiparado a la Nada en tanto él aunque tenga el ser, no es toda la realidad. El mudno por tanto, para el catolicismo, está muy cerca a la nada y es aquí donde actúa una suerte de nihilismo crítica dialéctico capaz de ver que todas las realidades mundanos son negadas continuamente. Con esto queremos decir, que para un católico, por ejemplo, el Estado, los Santos, la misma Iglesia, cualquier Ideología, &c. aparece como “mera creación” de Dios y por tanto, por encima de todas estas realidades (incluida el hombre) siempre habrá otra realidad que lo desborda.
3º) Por tanto, por encima del hombre, del mundo, de los Estados, &c. siempre habrá un ser superior y por consiguiente, el hombre, el mundo, los Estados, pierde su halo divino. Al Dios eterno se le contrapone una realidad siempre cambiante, y por ello, los cielos y la tierra pasaran…
4º) Por tanto, el catolicismo constituye una “crítica a la razón pura” sobre el humanismo que cree que el hombre no sólo es capaz de dominar la realidad sino identificarse con ella.
5º) El materialismo dialéctico comparte la tradición idealista y la materialista. En tanto piensa en el hombre como un sujeto práctico capaz de dominar todo el mundo, tiende al idealismo de origen hegeliano, en el que la conciencia y la voluntad es capaz de dominarlo todo. (Es la famosa desviación “voluntarista” del izquierdismo, criticada por Lenin). En tanto concive la Materia como Infinita, entonces toda realidad, incluido el proletariado, el mundo, el comunismo, &c. seran negados algún día, es decir, desapareceran, y por consiguiente se evita sustancializarlos.
Salud
Una sorpresa escribió
***4º) Por tanto, el catolicismo constituye una “crítica a la razón pura” sobre el humanismo que cree que el hombre no sólo es capaz de dominar la realidad sino identificarse con ella.
¿Y ése es el pecado tan grande del humanismo como para preferir antes el catolicismo? ¿Es ése un pecado mayor que suponer que la realidad es la Nada y que hay un Dios providente y trinitario que nos espera tras este “valle de lágrimas”?
Turkarev escribió
Lo de “valle de lágrimas” es una expresión tardía en el catolicismo y es más protestante que católica. Por un motivo: para el católico el mundo y la historia es el lugar donde opera la Gracia santificante que es capaz de elevar a los hombres a la comunión con Dios. Será todo lo erróneo que se quiera, pero no es una visión pesimista. De hecho, tradicionalmente el optimismo ha estado vinculado con el catolicismo y el pesimismo con el protestantismo. Si es un mero chiché, puede ser, pero mi disntición entre la Nada y Dios no iba en plan existencialista, sino ontológico.
Al final, como todo, el problema del humanismo es precisar qué entendemos por tal. También el catolicismo puede calificarse de humanismo en tanto defiende que Cristo ha asumido la condición humana y que por tanto los humanos han asumido la Divina. En los actuales manuales de Cristología puede leerse que Dios se humanizó para divinazar al hombre.
El problema del humanismo idealista es su exaltación sutancialista del Género humano. Pero ese género humano está dividido y transpasado por múltiples grupos que entran en conflictos (muchas veces irreconciliables) entre sí. La metafísica comienza a operar cuando se habla de la humanidad como un todo atributivo homogéneo. Entonces se dice “Queremos una economía más humana” como si la economía actual fuera una economía simiesca o perruna. Lo que hay que discutir en economía no es si es humana o no, que lo es, porque la Economía Política es propia de humanos y sólo de humanos, sino a qué grupos de humanos beneficia, a qué grupo de humanos perjudica, y como esos grupos humanos se distribuyen en el entramado productivo.
El catolicismo al hablar de una ciudad de Dios y una ciudad de Babilonia (del mal), y al pensar en los hombres como graduados en una serie de pecados (desde el mortal al venial) por lo menos distingue entre grupos y piensa la sociedad como constitutivamente conflictiva. Tengase en cuenta que la “ciudad de Dios” está en este mundo (“Jesús dijo que su reino no era de este mundo, no que no estuviera en este mundo”, frase de S. Agustín).
Quisiera aclarar, que cuando hablamos aquí de catolicismo lo hacemos traduciéndo sus componentes ideológicos a su significación materialista. Ni la gracia, ni el pecado, ni los ángeles, &c. existen… pero pueden ser “traducidos” a categorias materialistas: cultura, mal, animales, &c.
juanjonius escribió
Publicado en Libertad Digital:
LA MASONERÍA CELEBRA UNA “TENIDA BLANCA” PARA PROMOVER EpC
El ex ministro de Educación Jerónimo Saavedra –en la actualidad, alcalde socialista de Las Palmas de Gran Canaria– fue uno de los protagonistas de la “tenida blanca” celebrada este lunes por la Logia Luis Salat y Gusils, de obediencia inglesa, para promover la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Una “tenida blanca” es una reunión masónica abierta al público y su convocatoria es un hecho muy raro en sociedades caracterizadas por el secreto. Un destacado masón liberal isleño, el ingeniero José Francisco Fernández Belda, ha señalado este martes a Libertad Digital que los miembros de la Gran Logia de España, a la que pertenece la Luis Salat y Gusils, “tienen prohibido hablar en las tenidas, blancas o negras, de política y de religión”.
LD (V. Gago) Lo más viejos del lugar no recuerdan cuándo se celebró la última “tenida blanca”. Las Islas Canarias es uno de los focos más activos de la masonería en España, especialmente para las llamadas logias de obediencia inglesa, introducidas por los colonos de la laboriosa avanzadilla comercial británica que prosperó en el Archipiélago entre finales del siglo XIX y principios del XX. Domingo Pérez Minik, crítico literario vinculado a la facción surrealista de Tenerife y al grupo de Gaceta de Arte, dijo que los canarios cometieron dos grandes errores históricos: no dejar entrar a Nelson y dejar salir a Franco.
En la actualidad, la infiltración de la masonería alcanza a los más altos estamentos del poder económico y político de Canarias.
Los dirigentes masónicos están vinculados en las Islas, en su inmensa mayoría, al PSOE, aunque también los hay en Coalición Canaria y, que se sepa, contados en el PP.
El Gran Maestre de la Gran Logia Federal de Canarias, Antonio Aquilino Márquez, es el actual delegado especial del Ministro Solbes en la Zona Franca de Gran Canaria y ha sido secretario de Organización de los socialistas canarios.
La obediencia masónica de otros destacados socialistas tampoco es un secreto. Masón fue el ex alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Juan Rodríguez Doreste, ya fallecido, y masón declarado es el actual, Jerónimo Saavedra, ex ministro de Administraciones Públicas y de Educación en distintos Gobiernos de Felipe González.
De su pupilo, el actual secretario del PSC, Juan Fernando López Aguilar, también se ha publicado en las Islas que pertenece a la masonería, aunque el ex ministro de Justicia nunca lo ha confirmado. Es un hecho, sin embargo, que su antecesor en la Dirección del PSC, Juan Carlos Rodríguez Alemán, estaba orgulloso de su condición de masón.
La infiltración masónica se expande a las cúpulas empresariales de las Islas. Precisamente, algunos de sus dirigentes han estado detrás de la organización de la “tenida blanca” celebrada este lunes en el auditorio del Club Prensa Canaria de Las Palmas de Gran Canaria.
La convocatoria tuvo como único asunto la promoción de Educación para la Ciudadanía, la nueva asignatura de adoctrinamiento ideológico y moral impuesta por el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Asistieron, entre otros, el ex presidente del Gobierno autónomo, el nacionalista Román Rodríguez, y uno de los vicerrectores de al Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Luis Álvarez.
Según asegura José Francisco Fernández Belda, ingeniero, ex profesor de la ULPGC y masón, Rodríguez no es masón de ninguna obediencia, lo cual no excluye que quiera serlo, pues en Canarias se considera un medio de promoción social y económica ser admitido en una logia mediante el secreto ritual de las bolas negras –que simbolizan rechazo– y bolas blancas –admisión en el grupo–.
El obispo de Canarias, Monseñor Francisco Cases Andreu, no ha comentado la exhibición proselitista de este lunes para difundir la propaganda de la nueva asignatura. Fuentes del Obispado han confirmado a LD, sin embargo, su perplejidad por la demostración de poder masónico a la que se ha prestado el alcalde de Las Palmas de Gran Canaria.
Como se recordará, la Iglesia Católica rechaza oficialmente el adoctrinamiento obligatorio de los escolares en la moral socialista, mientras que los colegios católicos integrados en la patronal FERE respaldan la implantación de la asignatura.
En Canarias, la introducción de Educación para la Ciudadanía ha sido aplazada al curso 2008-2009.
Turkarev escribió
Leo en Razón Atea una delcaración se Slavoj Zizek
“El ateísmo hoy pasa por los caminos del cristianismo. No por ese ateísmo hedonista que se ha convertido en una obligación”.
Otro punto de coincidencia entre Zizek y Bueno. ¿Eslavos e Hispanos, contra Anglosajones-Germánicos?
juanjonius escribió
En realidad dentro de la progresía hay menos ateísmo de lo que se podría pensar. Lo que sí hay es anticlericalismo y anticatolicismo. En vez de ateísmo se suele dar la creencia en un dios particular hecho a la medida de cada uno, para así librarse de todas las obligaciones que implica pertenecer a una Iglesia estructurada y jerarquizada, como la Católica. Es decir, se rechaza la parte positiva y material de la Iglesia Católica (la realmente interesante) y se acepta la puramente irracional y espiritualista, es decir, la creencia en un Ser superior de naturaleza espiritual (un viviente no corpóreo), pero sin toda la compleja elaboración de la teología católica. Paralelamente a este deísmo “a medida”, y libres de los impedimentos de la dogmática católica, cada cual puede optar por cualquiera de las múltiples creencias espirituales que ofrece el mercado pletórico: astrología, chamanismo (Castaneda), religiones orientales varias (la creencia en la reencarnación es todo un clásico entre muchos progres), pseudociencias paranormales, démones extraterrestres y ovnis, medicinas alternativas (new age),etc.
En mi experiencia cotidiana me sorprende tener que estar defendiendo continuamente a la Iglesia Católica (desde mi ateísmo católico materialista) ante individuos “que se dicen de izquierdas” (indefinidas) pero que ni siquiera la atacan desde el ateísmo, puesto que “creen que hay algo”, dicen.
Turkarev escribió
No puedo sino dar la razón al magnífico comentario de Juanjonius. Lo que se esconde detrás de la progresía es el “protestantismo” individualista de que cada cual lee lo que quiera en su Biblia particular con el canon que le conviene, por así decirlo.
El católico “cultural” mantiene con el catolicismo una relación muy parecida con la que Freud mantuvo con el judaísmo. Freud era ateo e intentó explicar a su manera el núcleo racional de las religiones. Pero además, también se incluía dentro de la tradición judía a la que apreciaba y de la cual no renegaba. También en cierta manera pasa con el marxismo. Se han dicho tantas tonterías desde los púlpitos católicos y marxistas que nuestr labor es rescatar el núcleo racional. Saber criticar y reconstruir el catolicismo es vital para todo político español, pues el catolicismo ha conformado a España. Tanto como los comunistas rusos al final tuvieron que consentir a la Iglesia ortodoxa (que no por casualidad fue la más colaboracionista con el PCUS). Creer que las tradiciones centenarias de un país se eliminar por decretos revolucionarios es una candidez. Orwell lo dijo con una expresión gráfica respecto a Gran Bretaña: “Si mañana triunfase el socialismo en el Reino Unido, los jueces seguirían llevando peluca”. Recordemosles a los marxistas que tanto apelan a la práctica como verdad histórica, que si algunas cosas perduran en el tiempo es porque prueban su eficacia en la práctica. No significa que haya que consentirlas -también es antigua la pederastia- sólo que hay que tomárselas en serio.
Beatriz escribió
Yo ya he opinado ampliamente, y lo que me queda, sobre la EpC tomando como patrón a nuestro Maestro; sin embargo sigo pendiente de vosotros; quizá alguna brillante idea llegue a mi blog en modo de comentario.
Santiago Armesilla, he de decirte, sinceramente, que he leído varias cosas tuyas por internet y, aunque estoy de acuerdo “solo parcialmente” (o sea, en el 99,9% de lo que dices
, te reconozco como un gran perito del Buenismo.
Abrazos
santiagoarmesilla escribió
Por lo que a mí respecta, yo no soy “buenista”.
Esta frase la entenderán los iniciados :p
J_Kidd escribió
Llego un poco tarde a la discusión y lamento no entender de filosofía a su nivel, ni de conceptos metafísicos, etc.
Con respecto a la tradición quería resaltar que esta no es buena “per se”. La tradición de la monarquía, por ejemplo no es buena, y menos aún mantenida sobre la “tradición monárquica de España”, y esto lleva la inmovilismo.
Respecto a la tradición católica tampoco es buena “per se”, y habría que preguntarse que ha aportado esta tradición a España. Durante siglos esta, y su aparato político ha intervenido de forma común en la vida de este país. Ha formado parte de la estructura del Estado y desde esta postura ha impuesto sus tradiciones y dogmas de fe, y gran parte de la culpa de que tan alto porcentaje de españoles sean católicos es por imposición, dado que no olvidemos que la mayoría de religiosos lo son por tradición o imposición, no por meditación racional, dado que el bautismo es la nacer (algo impuesto por la Iglesia) y desde crío te imponen que esto es lo mejor.
Cierto que no todo lo que hace la Iglesia es malo, recordemos que es la primera ONG de la historia, por ejemplo.
Ahora bien no entiendo porque un Estado debe promocionar una estructura como la de la Iglesia solo porque la mayoría de los españoles sean católicos (de boquilla). Cierto que es una tradición, pero no tan cierto me parece que se deba mantener. Como toda tradición es el pueblo soberano quien la debe (o no) mantener, y el aparato Estado debería ser mero espectador. El Estado debería ser, a mí parecer, un Estado laico donde no se promocionara ninguna religión. Si el pueblo considera que el cristianismo debe prevalecer debería ser capaz de mantenerlo y no debería usar al susodicho Estado para estos fines teniendo en cuenta, además, que no se mantiene una religión sino su estructura terrenal.
Con el binomio de el Estado impone al igual que lo hace la Iglesia debería matizarse que los representantes del Estado son (o deberían ser) elegidos democráticamente por el pueblo teniendo una legitimidad, mientras que la Iglesia carece de democracia, ya no solo de cara a fuera de esta sino dentro mismo.
Por otra parte, esta Iglesia no representa los valores de la cultura cristiana en España sino del catolicismo que emana de El Vaticano, un Estado (que además es una dictadura).
Yo pretendo desmarcarme de la definición de anticlerical que dice el camarada Turkarev. No es que se esté en contra por sistema de lo que dice la Iglesia. Se está en contra de sus bases mismas. Igual que estoy en contra de los pensamientos fascistas o anarquistas. No es que todo lo que digan esté mal, sino que las bases de sus pensamientos no son las mías y si coincido en sus opiniones es casual y anecdótico.
No se si me he hecho entender, lo cual me cuesta, pero creo que lo importante no es la tradición, sino la que esta aporta, dado que en España son tradición los toros o las guerras civiles (odio entre las “dos Españas”) y no por ello debieran mantenerse. Y creo que la tradición católica no aporta nada ideológico, aunque puede que si rasgos culturales como el santoral, las fiestas, que deben ser respetadas, indudablemente, pero para ello no hay que mantener a través del Estado a la jerarquía eclesial, ni darles a estos más voz o más posición que la de cualquier otro ciudadano.
Para terminar, mi pregunta sería ¿qué ha aportado la Iglesia por un lado y el catolicismo por otro a España?
Salud y revolución, camaradas.