Izquierda Hispánica

Hacia la Séptima Generación de la Izquierda

Archivo de Noviembre 2007

Con Z de “naZi”, o como Zapatero pretende manipular, en nombre de la “izquierda” a las masas con la ayuda de progres yankis, buscando un perfil de votante inmaduro y alejado de la realidad (como los jóvenes alemanes de la década de 1930, sólo que ahora con gafas de pasta y/o con rastas y alternativos)

Publicado por santiagoarmesilla en 30 Noviembre 2007

 

 

 

No pienses en un elefante… sino en Bambi

 

 

 

 

POR BLANCA TORQUEMADA

MADRID. Tres cuartos de hora de retraso y, al fin, dos figuras tocadas con sombrero (uno, clásico «borsalino» y el otro «miller» de explorador) irrumpen en un hotel madrileño, junto a un nutrido grupo de acompañantes. Quienes no supieran que se trataba de dos de los más reputados expertos mundiales en comunicación política, quizá los tomaran por telepredicadores. «Guiris», indudablemente.

El más corpulento, George Lakoff, es profesor de la Universidad californiana de Berkeley y forma parte del grupo de los catorce elegidos por José Luis Rodríguez Zapatero para eso que en Ferraz han bautizado como «panel de intelectuales progresistas». Autor del éxito editorial «No pienses en un elefante», está considerado como referencia ineludible de los candidatos del Partido Demócrata en Estados Unidos. Al otro especialista, Mark McKinnon, que asesora a los republicanos, se le atribuye haber contribuido de forma decisiva a que George Bush se convirtiera en gobernador de Texas primero y en presidente de los Estados Unidos después. Una aportación a la Historia contemporánea que, lógicamente, no ha merecido el reconocimiento del Gobierno socialista de España. Así que él no está en el «panel».

«Novato» en política española

Sin embargo, la supuesta distancia ideológica entre ambos «gurús» pasó desapercibida por la complicidad que destilaron en su comparecencia ante la prensa, con motivo de su participación en el VI Seminario Internacional de Comunicación Política y Electoral organizado por MAS Consulting Group. Además de dedicarse mutuos piropos, teorizaron en sintonía. Lakoff se puso la venda antes de la herida y pronto se confesó un «novato» en lo que a la política española se refiere. No hubo ni una referencia concreta a las peculiaridades de la figura de Zapatero (pareció obvio que aún no tiene el gusto de conocerlas) y sólo dedicó unas pocas, muy vagas, a cuál será su papel en la elaboración del programa socialista. En su intervención en el seminario, antes de la rueda de prensa, se había limitado a esbozar que asesorará a los próceres monclovitas sobre cómo manejar tres conceptos básicos: nación, terrorismo e inmigración. Aspectos que Lakoff considera sesgadamente utilizados por los «conservatives» (la derecha) tanto en Estados Unidos como, según sospecha, en España.

El experto aclaró que él es más un teórico, en su calidad de profesor, que un asesor en lo práctico e inmediato (terreno en el que sí se sitúa su colega McKinnon) y que, desde su perspectiva, lo que tratará de explicar es que el lenguaje y la reiterada repetición de los mensajes modifican el cerebro del receptor, de modo que lo que moviliza a los votantes es el pensamiento inconsciente. En resumen, que votar no es un acto racional en función de unos intereses objetivos, sino algo más «emocional». Por eso, lejos de considerar a George Bush como un borrico (gravísimo error, en su opinión, de la progresía mundial y factor que ha impedido a los demócratas norteamericanos derrotarle), le ve como un personaje hábil. Del mismo modo, cree que los republicanos han venido obteniendo importantes réditos de la mezcla conceptual de la criminalidad con el terrorismo, y denuncia el cinismo plenamente generalizado de referirse a la «inmigración ilegal» cuando, dijo, «en contrapartida, nadie habla de consumidores ilegales». Así, alentará que Zapatero venda la inmigración como un fenómento positivo, generador de riqueza. Y todo indica también que le animará a hablar del cambio climático, pues recordó que Gore no recurrió a este socorrido asidero en las presidenciales, y así le fue.

Lakoff, instalado permanentemente en una franca sonrisa y en un aire bonachón de Papá Noel, anunció que hoy se reunirá con «mister Caldera», como primer paso de su colaboración con la causa socialista, en lo que será, dijo, un «coloquio abierto y participativo». Definió al «grupo de los catorce» como de «expertos en la gente», algo que los distancia de la piel áspera de los elefantes y los conecta con el tierno discurso de «Bambi» Zapatero.

 

Extraído de: www.abc.es

 

Zapatero no piensa cambiar

 

29-11-2007

Este es el perfil del votante que busca Zapatero: una mezcla de Peter Pan y Alicia detrás del espejo, con banda sonora de la movida madrileña de los 80.

El PSOE ha recuperado el estribillo de una canción de Tequila como eslogan en un mitin: “Que el tiempo no te cambie”. Y aunque pudiera parecer que se trata del anuncio de una clínica de cirugía estética, tiene un significado terrible.
Porque no dice, el estribillo, que haya que dejar las cosas como deberían estar; que atajar –como el cirujano plástico- los surcos con los que la política de este gobierno cuartea la Nación. Todo lo contrario. Es un llamamiento a los individuos particulares que, bien por candidez, bien por flojera ideológica, persisten en parapetarse detrás de los tópicos de la izquierda indefinida (o reaccionaria, en palabras de Horacio Vázquez Rial). Una exhortación a que no cambien de parecer, a que cierren los ojos, los oídos y callen, ante el descuartizamiento de la Nación que el gobierno de Zapatero lleva ensayando cuatro años de la mano de ERC y los demás.
Es un eslogan que revela más de lo que pretende, porque incita a evadirse, enrocándose en una ideología que necesita ocultar sus efectos reales: no cambies, no razones sobre lo que pasa, mantén la ilusión infantil y vota a Zapatero. ¿Qué importa que las reformas estatutarias rompan con la igualdad de derechos? ¿Qué importa que se negocie con asesinos separatistas el futuro de la Nación? ¿Otra canción?: “no nos moverán”.
Este es el perfil del votante que busca Zapatero: una mezcla de Peter Pan y Alicia detrás del espejo, con banda sonora de la movida madrileña de los 80.
Zapatero no piensa cambiar: persistirá, de ganar en Marzo, en su particular empresa de demolición de la Nación Española. Y para tal fin necesita la complicidad culpable de millones de individuos que depositarán su voto “de izquierdas”, porque por ellos no pasan el tiempo ni las cosas. Hagamos todo el ruido posible para despertarles de su sueño dogmático.

Extraído de: http://www.nacionespanola.org/index.asp

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El futuro del Sahara Occidental

Publicado por santiagoarmesilla en 29 Noviembre 2007

El futuro del Sahara Occidental

(Gracias a Luis Portillo desde Izquierda Hispánica, por la cantidad y calidad de correos que manda con información del Sáhara Occidental).

Stephen Zunes

Traducción: M.Limam Mohamed Ali
ORIGINAL:

The Future of Western Sahara, Stephen Zunes, July 20, 2007, Foreign Policy In Focus (FPIF)

El continuo rechazo de Marruecos a permitir el referéndum patrocinado por las Naciones Unidas y previsto desde hace mucho tiempo sobre el destino del Sahara Occidental, unido a una campaña de resistencia pacífica creciente en los territorios ocupados contra las autoridades de ocupación marroquíes, ha llevado a Marruecos a proponer la concesión  de un estatus de autonomía especial para la antigua colonia española dentro del Reino.

El Reino de Marruecos, que contó con el generoso suministro de armamento de fabricación norteamericana, invadió el país del que  gran parte es desierto – a la sazón conocido como Sahara Español-, hace más de tres décadas. Ha controlado gran parte del territorio desde entonces. Más de 75 países han reconocido el gobierno en el exilio del Sahara Occidental, dirigido por el nacionalista Frente POLISARIO, y es miembro de pleno derecho de la Unión Africana.

Una serie de resoluciones del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General de las Naciones Unidas, además del famoso Dictamen del Tribunal Internacional de Justicia, han reconocido el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.  Sin embargo, Francia y Estados Unidos han impedido que el Consejo de Seguridad haga respetar sus resoluciones. Ambos países  parten de su concepción de que hay una necesidad de fortalecer la Monarquía marroquí, a la que se consideró como baluarte contra el comunismo y el nacionalismo árabe radical durante la guerra fría  y, en los últimos años, un aliado muy importante en la lucha contra el extremismo islamista.

El conflicto que continúa entre Marruecos y los nacionalistas del Sahara Occidental, dirigidos por el Frente POLISARIO,  ha acarreado enormes sufrimientos al pueblo saharaui, más de la mitad del mismo vive en campamentos de refugiados en la vecina Argelia. Ha lisiado seriamente los esfuerzos para avanzar  hacia una cooperación económica y estratégica entre los países del Magreb, que tanto se echa en falta,  ya que  afrontan los desafíos económicos y la proliferación de la militancia islamista.

La administración de Bush y líderes congresistas de ambos partidos han apoyado con entusiasmo el plan de autonomía marroquí como un medio para lograr zanjar el conflicto. Pero  el plan de autonomía marroquí  no consigue alcanzar lo mínimo que se requiere para brindar una solución pacífica al conflicto. Además, busca sentar un peligroso precedente al amenazar los propios fundamentos del régimen jurídico internacional post- Segunda Guerra Mundial.

El plan de “autonomía” marroquí

El plan de autonomía se basa en el supuesto que el Sahara Occidental es parte de Marruecos, una aseveración que ha sido rechazada frontalmente por las Naciones Unidas, el TIJ, la Unión Africana y un amplio consenso sobre el Dictamen jurídico internacional. Aceptar el plan de autonomía de Marruecos significaría que, por vez primera desde la fundación de las Naciones Unidas y la ratificación de su Carta hace más de sesenta años, la Comunidad Internacional estaría aprobando la expansión del territorio de un país por la fuerza militar, y de ese modo se estaría sentando un peligroso y desestabilizador precedente.

Si el pueblo del Sahara Occidental aceptara un acuerdo de autonomía sobre la independencia como resultado de un referéndum libre y justo, constituiría un legítimo acto de autodeterminación. Sin embargo, Marruecos ha declarado explícitamente que su propuesta de autonomía “descarta, por definición, la posibilidad de que la opción de independencia sea presentada” al pueblo del Sahara Occidental, cuya inmensa mayoría -de acuerdo con observadores internacionales entendidos en el asunto- apoya categóricamente la independencia.

Dejando el Derecho Internacional de lado, seguiría habiendo también una serie de problemas prácticos en lo que respecta a la propuesta marroquí. Por ejemplo, los estados autoritarios centralizados rara vez han respetado la autonomía de las jurisdicciones regionales, lo que a llevado en la mayoría de los casos a conflictos violentos. En 1952 las Naciones Unidas concedieron al protectorado británico (y antigua colonia italiana,) de Eritrea un estatus de autonomía federado con Etiopía. Sin embargo, en 1961 el emperador de Etiopía revocó el estatus de autonomía de Eritrea anexionándola como la provincia decimocuarta de su imperio. El resultado fue 30 años de lucha sangrientos por la independencia y las posteriores guerras para delimitar las fronteras entre los dos países.
De modo parecido, la decisión del líder serbio Slobodan Milosevic de revocar el estatus de autonomía de Kosovo en 1989 llevó a una década de represión y resistencia, que culminó con una guerra de la OTAN contra Yugoslavia en 1999.

Además, en la propuesta no se incluyen mecanismos para que se cumplan las leyes, y Marruecos tiene un historial de incumplimientos de los compromisos contraídos con la Comunidad Internacional en lo que respecta el referéndum para el Sahara Occidental, bajo el mandato de las Naciones Unidas, y en lo referente a sus obligaciones, que se fundamentan en el acuerdo de cese el fuego que lleva dieciséis años. En efecto, una lectura minuciosa de la propuesta lleva a formular preguntas como cuánta autonomía se va a ofrecer al principio en aspectos tales como el control de los recursos naturales del Sahara  Occidental y el respeto de la ley (más allá de la jurisdicción local). Así, la propuesta parece indicar que todos los poderes no conferidos específicamente a la región autónoma continuarían dentro del Reino. En efecto, ya que al rey de Marruecos se le confiere una autoridad absoluta según el articulo 19 de la Constitución marroquí, la insistencia de la propuesta marroquí de que el Estado marroquí “conservaría sus poderes en los dominios reales, sobre todo con respecto a defensa, relaciones exteriores, y las prerrogativas constitucionales y religiosas de Su Majestad” parece ofrecer al monarca una considerable libertad de interpretación.

En cualquier caso, es poco probable que el pueblo del Sahara Occidental se decante más por la autonomía que por la independencia. No solamente porque desde hace años se ha involucrado en protestas pro independentistas que le hace estar expuesto a arrestos colectivos, palizas, torturas y asesinatos extrajudiciales. Las razones que pudieran hacernos esperar que Marruecos vaya a cambiar su modo de actuar bajo la “autonomía”, son ínfimas.

Los EE.UU. defienden la propuesta marroquí.

A pesar de todos estos serios problemas con la propuesta marroquí, la Administración Bush y los líderes congresistas  de ambos partidos se han precipitado en intentar legitimar lo que no es más que una ilegal anexión de un país por otro. El Subsecretario de Estado Adjunto de los EE.UU. para Asuntos Políticos Nicolas Burns la calificó de “propuesta seria y creíble para asegurar una autonomía auténtica para el Sahara Occidental”,  una afirmación que volvió a subrayar ante el Comité de Relaciones Internacionales del Congreso de los EE.UU. el Secretario de Estado Adjunto para los Asuntos de Próximo Oriente, David Welch. Aunque los bien organizados campamentos de refugiados están en gran medida desmilitarizados  e incluso durante los 16 años de lucha armada contra Marruecos el POLISARIO jamás se involucró en actos terrorista, Welch advirtió en el transcurso de su declaración de que los campamentos presentan “ potencialmente un tentador y seguro refugio para los planes o actividades terrroristas”.

Los líderes congresistas de ambos partidos parecen que se están alineando con los partidarios de la línea dura dentro de la Administración. El congresista Tom Lantos por California, a quien los demócratas han elegido para presidir el Comité de Relaciones Internacionales del Congreso, aludió a la propuesta marroquí como “razonable y realista” y apeló al POLISARIO a aceptarla. A él se le sumaron otros 172 miembros del Congreso, que firmaron una carta en la que declaraban que es “una oportunidad para un gran avance” y “un marco realista para una solución política”. Dada la  generalizada oposición dentro de la Comunidad Internacional a legitimar el acto de agresión de Marruecos, la carta concluye instando al Presidente Bush a que “abrace esta prometedora iniciativa marroquí para que  reciba la consideración necesaria que le asegure la aceptación internacional ” .

El Congresista Gary Ackerman, a quien los demócratas han elegido para que sea el Presidente del Subcomité de Oriente Medio, fue quien se encargó de redactar  la carta y de hacerla circular. Otros líderes demócratas se sumaron a su Dirección en política exterior en apoyar el derecho de Marruecos de conquistar, incluyendo el líder de la Mayoría en el Congreso y Presidente del Comité Directivo demócrata, Rahm Emmanuel. Destacados republicanos suscribieron la carta incluyendo el líder de la Minoría [en el Congreso] John Boehner, el congresista republicano Whip Roy Blunt, y el antiguo Presidente de la Cámara de Representantes Dennos Hastert. De hecho, más de 80 de los firmantes, o son presidentes de comités, o miembros de alto rango dentro de comités claves, subcomités y líderes electos de la Cámara de Representantes de los EE.UU., otro indicio más en esta época post-Guerra Fría del creciente esfuerzo de ambos partidos por socavar el consolidado principio al derecho de autodeterminación.

Responsables de la antigua Administración Clinton han intervenido también en apoyo a la opinión de que el pueblo del Sahara Occidental debería renunciar a su reivindicación ampliamente reconocida a la independencia y, en lugar de ello, aceptase la tutela de la autocrática monarquía marroquí. La antigua Secretaria de Estado, Madeleine Albright, en una carta abierta dirigida al Presidente Bush, le animaba también a apoyar el plan marroquí, el cual según alegaba da “al pueblo del Sahara Occidental una voz auténtica en su futuro a través de los beneficios de la autonomía plena que, como la presenta Marruecos, podría permitir que se alcanzase una solución política creíble.” La carta fue suscrita por un gran número de prominentes demócratas.

Tergiversar los hechos

Destacados demócratas se han sumado a la administración Bush en tergiversar los hechos del conflicto. Por ejemplo, los supervisores de las Naciones Unidas informan que el POLISARIO ha respetado escrupulosamente su acuerdo de cese al fuego de 1991 con Marruecos a pesar del rechazo de Marruecos a respetar su compromiso recíproco de permitir que tenga lugar la celebración  de un referéndum sobre la independencia. Sin embargo, Lantos ha insistido en que “la paz ha sido sumariamente rechazada por los rebeldes del Frente POLISARIO a favor de…unas emboscadas de guerrillas.” El portavoz del jefe de política exterior demócrata del Congreso también acusa al POLISARIO de forzar a la mayor parte de la población saharaui a vivir en unos “campamentos de refugiados áridos”, ignorando que están viviendo en estos campamentos como resultado directo de la represión marroquí.

A pesar de los informes bien documentados de Amnistía Internacional, Human Rights Watch, y otros acreditados grupos de derechos humanos que siguen de cerca la situación en los territorios ocupados, que reflejan que las expresiones de apoyo a la autodeterminación en público se reprimen rutinariamente, Lantos también ha expresado su confianza en que “Marruecos no haría nada que pudiera reprimir el debate entre el pueblo del Sahara Occidental.”

El Embajador del Presidente Clinton ante Marruecos Frederik Vreeland afirmó falsamente, en una columna de la destacada op-ed* del The New York Times en la que respaldaba el plan de autonomía de Marruecos en marzo pasado, que el Frente POLISARIO, que ha dirigido el movimiento de independencia del Sahara Occidental desde que el territorio estaba bajo el control español, era una creación de Argelia para anticipar sus propias reivindicaciones irredentistas. En realidad, el POLISARIO  surgió como resultado de los movimientos anticolonialistas precursores que preceden con suficiente antelación al advenimiento del Estado argelino independiente y solamente empezó a recibir asistencia argelina sustancial tras la conquista de Marruecos en 1975.

Vreeland también afirmó que los campamentos de refugiados administrados por el POLISARIO son campos de reclutamiento potenciales para Al Qaida y otros extremistas islamistas. En realidad, el Frente POLISARIO es una organización nacionalista secular, los saharauis tienden a profesar una interpretación del Islam relativamente liberal, y el Gobierno argelino- que acaba de salir de una guerra muy reñida contra los insurgentes islamistas-,  sin lugar a dudas adoptaría medidas severas contra, incluso, cualquier insinuación de actividades terroristas dentro de su propio territorio. En efecto, no ha habido informes creíbles que probaran la existencia de actividades islamistas radicales  por parte de los centenares de funcionarios de las Naciones Unidas, estudiosos y cooperantes- incluyendo los grupos de cristianos evangelistas de EE.UU.-, que han pasado tiempo en los campamentos.

Tampoco un Sahara Occidental independiente, dotado con recursos naturales generosos y gobernado por una Dirección del Frente POLISARIO cada vez más prooccidental, constituiría un “estado independiente débil” que “probablemente se mute en uno controlado por terroristas”,  según la predicción de mal agüero que hacía el Embajador Vreeland en su artículo.

Curiosamente, The New York  Times rechazó publicar  cualquiera de los op-ed* presentados en las semanas posteriores por un número de acreditados estudiosos del Norte de África refutando las afirmaciones de Vreeland o las fundamentadas objeciones sobre el plan de autonomía de Marruecos. Tampoco el periódico se molestó en señalar que el Embajador Vreeland actualmente ejerce como presidente de una compañía de energía que tiene contratos con el Gobierno marroquí para el desarrollo de los recursos energéticos en [la parte] ocupada del Sahara Occidental.

Otros antiguos responsables han tenido que ser más abiertos sobre sus afiliaciones. El antiguo congresista por Connecticut
Toby Mofet, que ha cabildeado a sus compañeros demócratas para respaldar el plan marroquí amenazando con que se incrementaría el espectro de la amenaza creciente de Al Qaida en el Norte de África de no ser aceptado, ha tenido que registrarse como un agente que presta sus servicios a un gobierno extranjero y en nombre de la Monarquía marroquí. Por el lado republicano, el antiguo presidente del Partido Republicano en Florida Alberto Cárdenas, que copresidió la campaña de las reelecciones de 2004, también fue contratado por los marroquíes.

Las implicaciones del apoyo de EE.UU.

Apoyar el plan de autonomía de Marruecos para el Sahara Occidental es un indicio de un creciente rechazo de ambos partidos por las normas jurídicas internacionales que han guiado las relaciones internacionales desde finales de la Segunda Guerra Mundial. En esa época, cuando los victoriosos aliados acordaron que jamás permitirían de nuevo que un ejército invasor conquiste a otro pueblo sin que haya una respuesta colectiva. Mientras unos han intentado culpar el apoyo, de ambos partidos, del Congreso, a los esfuerzos de Israel de anexionar Jerusalén Este, los Altos del Golán  y partes de Cisjordania como consecuencia del presunto poder del “lobby judío”, el fuerte apoyo, de ambos partidos, del Congreso, a la anexión del Sahara Occidental por el Reino árabe de Marruecos demuestra que miembros del Congreso están dispuestos totalmente hoy en día a ayudar a las conquistas ilegales de los aliados de los EE.UU. a sus vecinos más débiles, incluso sin una presión aparente de una minoría étnica bien organizada.

Irónicamente, la mayoría de los diputados que formaban parte del Congreso en 1991 y que han dejado constancia en público de buscar legitimar la agresión de Marruecos contra el Sahara Occidental, habían votado a favor de que se autorizara la Guerra del Golfo, alegando que la agresión de Irak contra Kuwait era tan atroz que justificaba una respuesta militar masiva.

La mayoría de los partidarios del plan de autonomía de Marruecos desmienten que estén legitimando una agresión. Sostienen que se ha de alcanzar una clase de compromiso, o “tercera vía”, entre la independencia del Sahara Occidental y la integración en Marruecos, que sería necesario para solucionar el conflicto y que ese enfoque de que “el vencedor se quedaría con todo” no es viable. Alentar semejante compromiso e intentar encontrar una situación en la que todos salen ganando es, sin lugar a dudas, la senda preferible para alcanzar un arreglo pacífico y definitivo para los conflictos étnicos y para muchos litigios internacionales. Sin embargo, el Sahara Occidental es un claro ejemplo de autodeterminación para un pueblo que lucha contra una ocupación militar foránea. El Frente POLISARIO ya ha ofrecido garantías para proteger los intereses estratégicos y económicos de Marruecos si se le permitiera la independencia total. Insistir en que el pueblo saharaui deba renunciar a su derecho moral y legítimo a una autodeterminación genuina no es, por consiguiente, una receta para la solución del conflicto, sino que daría lugar a un conflicto mucho más serio en el futuro.

La irresolución del conflicto no es el resultado de la falta de voluntad del POLISARIO para alcanzar un compromiso. Más bien, representa el fracaso del Consejo de Seguridad- como consecuencia de las amenazas del veto francés y norteamericano-, para colocar el asunto del Sahara Occidental bajo el Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas. Tal acción daría a la Comunidad Internacional el poder necesario para imponer sanciones u otras medidas apropiadas para forzar al régimen marroquí a acatar los mandatos de las Naciones Unidas, de los que ha hecho caso omiso hasta ahora gracias a sus amigos en París y Washington.

En el caso análogo de Timor Oriental, solamente tras la presión ejercida por organizaciones humanitarias, grupos eclesiásticos y otros activistas se obligó al Gobierno de los EE.UU. para que dejase de apoyar la ocupación de Indonesia. Finalmente Yakarta estuvo dispuesta a ofrecer un referéndum que dio a los timorenses su derecho a la autodeterminación. Lo que realmente se echaría en falta sería poder llevar unas campañas a nivel de base en los EE.UU. para asegurar que cumplan con sus obligaciones legales a nivel internacional y presionen a Marruecos para que permita al pueblo del Sahara Occidental decidir sobre su propio destino.

* Op-ed n: PRENSA [anuncio] frente o contiguo a la página editorial; se trata de la forma abreviada de opposite editorial

Stephen Zunes es profesor de Política en la Universidad de San Francisco y redactor jefe de Oriente Medio/Norte de África de la revista Foreign Policy in Focus.Es autor de Tinderbox: U.S. Middle East Policy and the Roots of Terrorism (Zed Press, 2003) y del próximo libro, escrito conjuntamente con Jacob Mundy, Western Sahara: Nationalist and Conflict Irresolution in Northwest Africa (Syracuse University Press) [sic].

Extraído de: http://arso.org/Zunes200707s.htm

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Neofeudalismo en Iberoamérica: “Cuidado con los separatismos”

Publicado por santiagoarmesilla en 29 Noviembre 2007

América Latina

 

Cuidado con los separatismos

 

Por Lic. Carlos A. Pereyra Mele

 

Publicado digitalmente: 4 de marzo de 2005

 

El presente estudio del Centro de Estudios Estratégicos Sudamericanos, realizado recientemente, versa sobre las tendencias separatista en el Continente, que de prosperar pueden impedir la concreción de la consolidación de la Unión Suramericana.

Hace más de tres décadas, un informe surgido de lo que hoy se conoce como THINK-TANK de los EE.UU., con relación al continente Suramericano, expresaba su extrañeza de cómo las fronteras legales de los Países de la Región habían permanecido prácticamente sin cambios durante el siglo XX, más teniendo en cuenta la fragmentación que sufrió la estructura de los Virreinatos después de su independencia de España. Este informe predecía que en el futuro, esa inmovilidad de las fronteras podía cambiar en forma importante.

Hoy en día, luego de la experiencia del MERCOSUR y la incorporación al mismo de los Países de la cuenca del Pacifico y del Caribe, más allá de las dificultades y su lento proceso de consolidación; este mercado común está en las formales vías de concretar un espacio Geopolítico y Económico de mayor envergadura, para así tener, una presencia de bloque continental: «LA UNIÓN SUDAMERICANA». Permitiendo nos ser un sujeto histórico en los nuevos bloques que se organizaran en este mundo globalizado después del desmembramiento de la ex URSS. Por ello el surgimiento de estos “Comportamientos Centrífugos”, los cuales tienden a la fragmentación de Suramérica; ya no son una simple opción de estudio de personas dedicadas a las relaciones internacionales, sino que son HIPÓTESIS DE CONFLICTOS REALES que deben ser estudiadas y analizadas por las Cancillerías de Suramérica para aportar soluciones, sobre todo a los movimientos de tendencias separatistas, que desde el año 2000 en adelante, están actuando con distintos grados de fortaleza en el denominado ARCO ANDINO: BOLIVIA, PERÚ, ECUADOR Y COLOMBIA.

Sin pretender ser alarmista, recuerdo la terrible experiencia balcánica, con la desintegración de Yugoslavia: País modelo de convivencia multirracial y religiosa, por producto de una guerra civil despiadada, que incluyo Genocidios, limpieza étnica y religiosa. Preveo la importancia de monitorear estas “Fuerzas Centrifugas” y así impedirles que continúe su accionar en contra del afianzamiento de La Unión Suramericana.

Reitero que con la caída del Bloque soviético y su desmembramiento, podemos observar que los llamados “Países del Primer Mundo” tienden a adueñarse de los recursos energéticos y de los lugares geoestratégicos en el mundo para su mayor control. Por ello, no es extraño que promuevan “Fuerzas Separatistas” para conseguir su mejor posicionamiento en los nuevos bloques que terminarán construyéndose.

No nos equivoquemos, estamos viviendo en un mundo donde las intervenciones armadas o el fomento de conflictos civiles (por varios métodos: Económicos, Políticos, con la Corrupción, etc.), son tan comunes como fáciles de observar, de lo cual no son extrañas las numerosas ONGs en especial de origen Europeo que influyen ideológicamente sobre los movimientos indigenistas. ONG en el caso de Ecuador: http://www.redvoltaire.net/article3985.html, y http://www.redvoltaire.net/article3804.html.

Este artículo intenta, por ello, alertar sobre dichas tendencias a romper la Unión Suraméricana, incluso de aquellas que persiguen reivindicaciones justas, por aquello del dicho popular el cual reza “El camino al infierno esta empedrado con las buenas intenciones”.

En este marco de análisis debemos tener en cuenta a los movimientos indigenistas, que algunos incorporan el aspecto racial y religioso, y de otros movimientos independistas motivados por la simple especulación economicista, que intentan en un primer paso, lograr la autonomía de Regiones de sus gobiernos centrales.

No estoy haciendo un análisis basado en “Supuestas” hipótesis de conflicto, sino que, como ya expresé, son Hipótesis de Conflictos Reales: tengamos en cuenta que en el año 2000 estos movimientos derribaron al Gobierno en Ecuador y en el 2003 movimientos similares hicieron huir de Bolivia a Sánchez de Losada.

Estamos viviendo en un mundo en el cual los países del otrora llamado tercer mundo se desintegran o se fragmentan, y esto puede ser la tendencia en nuestro Continente Suramericano; pues tenemos elementos para afirmar que se están creando movimientos que se reagrupan por su identidad étnica y además esas etnias sobrepasan los limites geográficos formales de algunos estados; pero reconozcamos que esto ocurre por la Ausencia Del Estado, estos, ahora llamados “Estados Fallidos” por los poderes hegemónicos, no cumplen con los requisitos mínimos del Estado Moderno: No cumple con deberes y obligaciones, ni si quiera tiene el control total de su territorio.

Este fenómeno indigenista debe obtener una repuesta que los incluya y si no es tratado con seriedad, derivará por su propia dinámica, en actos de violencia que pueden fácilmente hacer realidad esto de Estado Fallido. Sin saber en que decantará. Fuente de consulta: http://www.agualtiplano.net/pueblos/enlaces.htm.

Siempre las síntesis, tiene la dificultad de no incorporar todos los datos, pero a continuación desarrollaré la Zona Conflictiva llamada “El Arco Andino Inestable”, que permita dimensionar estos Comportamientos Centrífugos.

El Arco Andino inestable

Colombia-Venezuela: Aun cuando aquí no esta muy presente el tema indigenista, el conflicto entre los dos países a entrado en una situación de negociación diplomática después de la reunión de Uribe-Chávez; creo que el conflicto no esta superado, pues a la trágica guerra civil que arrastra Colombia (con millares de muertos y millones de desplazados luego de más de 40 años de guerra) ahora se le suman las políticas antiterroristas y el Plan Colombia que está implementando la superpotencia militar del planeta en esa zona.
Por el contrario, este conflicto se verá incrementado ya que la administración de Bush considera que las guerrillas Colombianas son “Simples Terroristas”, y de ese modo poder aplicarles la doctrina de “La Guerra Preventiva”.
No debemos olvidar que la actual Secretaria de Estado de EEUU Condoleezza Rice: considera al Gobierno de Chávez como un peligro para la estabilidad de la región; como tampoco hay que obviar que la tensión en la zona se agravó luego de la compra de material bélico que realizó Venezuela a Rusia; el Subsecretario adjunto para asuntos hemisféricos del Pentágono Roger Prada declaró: “Tememos que estas armas se conviertan en la maldición de América Latina para los próximos 40 años”.
Plan Colombia:
http://www.rebelion.org/plancolombia/davos310101.htm
Guerrilla Colombiana:
http://iarnoticias.com/secciones_2005/autores/0016_alberto_cruz_17en05.html

Ecuador: El actual gobierno presidido por el Coronel Gutiérrez, está siendo presionado por movimientos indigenistas que en un primer momento apoyaron su llegada al poder y por sectores sindicales que le quitaron su respaldo, un dato para tener en cuenta es que LA POBLACIÓN DE ECUADOR ES UN 60% INDÍGENA Y UN 30% MESTIZA, este 90% está tradicionalmente relegado de la Política y la actividad económica. Estos movimientos indigenistas, con sus movilizaciones provocaron la caída del expresidente jamil Mahuad (año 2000), con un acuerdo con sectores militares de media y alta jerarquía; estos movimientos indigenistas tiene una gran coincidencia con sus similares de Perú y Bolivia.

Pero aquí surge un nuevo factor: El sector separatista de los Grupos de Poder Económico de Guayaquil, que con el pretexto de que son la región más rica del País que sostiene a las demás regiones del Ecuador y ante la supuesta corrupción del Gobierno Nacional, como un primer paso intentan la autonomía, pero si no se da solución a este planteo, el paso a seguir sería la separación del País.

Guayaquil autónomo:
http://www.lahora.com.ec/noticiacompleta.asp?noid=314952 Movimiento indigenista:
http://nuevamayoria.com/invest/sociedad/cso289c.htm
Perú: En Enero de 2005 se desató una rebelión cívico-militar de un grupo político denominado “LOS ETNOCACERISTAS” que en su plataforma política reinvidica el territorio poblado por los descendientes del Imperio Incaico (Perú, Norte de Chile, Noroeste de Argentina y oeste boliviano), debemos destacar que este movimiento encabezados por los hermanos Humada, ex militares, que fueran los que con sus sublevación oportunamente causaran el principio de la caída de Fujimori, y que además plantean recuperar los territorios perdidos por Perú en la Guerra del Pacifico con Chile y tampoco acepan los términos del tratado de Paz firmado entre Perú y Ecuador. Lo que no se sabe cual es su influencia en las Fuerzas Armadas o grado de penetración de estas teorías étnicas y políticas (cercanas al marxismo clásico), pero si se sabe que tienen gran presencia propagandísticas en los sectores humildes de Lima, además han declarado que si en Ecuador y Bolivia fueran gobernadas por los movimientos indigenistas, se podría generan una CONFEDERACIÓN: No discutirían el tema sobre los límites geográficos.
Pero aquí También tenemos las tendencias separatistas del Presidente de la Región de Puno, impulsando la autonomía de esa Región para asumir sus propias decisiones ECONOMICAS, también frente al argumento de la Corrupción del Gobierno Central.

EtnoCacerismo: http://www.redvoltaire.net/article3775.html
Puno Autónomo:
http://www.lainsignia.org/2005/febrero/ibe_003.htm
Bolivia: En octubre de 2003 desde la Ciudad del El Alto, un movimiento revolucionario indigenista de raíz Aymará y Colla conducidos por Evo Morales y Felipe Quispe, luego de fuertes enfrentamientos armados con las fuerzas militares enviadas a reprimirlos, obligan al Presidente Sánchez de Losada huir del País, con la mediación de las Cancillerías de la región que convencen a estos dirigentes a permitir la salida del Ex Presidente. Luego, por medio de alianzas políticas permiten a que asuma el actual Presidente Mesa, en un equilibrio inestable, con la permanente presión de Evo Morales dirigente del MAS y líder de los campesinos productores de la Coca y de Felipe Quispe “el Mallku” o “Cóndor” representante de la etnia Aymará, que intenta como máximo objetivo el de instalar el gobierno de la etnia Aymará que según se desprende de sus declaraciones: “los libere de 500 años de marginación y humillación”, en estos días nuevamente se iniciaron presiones sobre el gobierno central con movilizaciones masivas y que tiene que ver fundamentalmente con el tema Energético (Gas y Petróleo).
Pero a esta situación complicada de estos poderes reales pero no formales, se les debe sumar la situación del pedido de autonomía de la Región de Santa Cruz de la Sierra, en una zona de gran relevancia geoestratégica y económica, ya que esta ubicada en el corazón del continente y que estos sectores la denominan “NACIÓN CAMBA”, que representa el 30% de la población de la actual Bolivia, y que tiene alrededor de 700.000Km2 y la base étnica es de origen Guarani con mestizaje hispano, que se consideran desplazados por la administración central (Bolivia es un País Centralista absoluto), que además critican a las otras etnias importantes como la Aymará y la Colla a las que consideran atrasadas y conflictivas, esto hace un verdadero elemento que de prosperar en una situación sin salida y que bien daría razón a los ideólogos del Neoconservadurismo de EEUU que Bolivia es un estado Fallido, y que por ello debería darse una nuevos limites territoriales, evidentemente con la impronta que ellos consideran importante a sus intereses (Gas y Petróleo). Todo esto evidentemente además de tener influencia en la zona Norte de Argentina y Chile, causaría un fuerte retroceso a la hora de consolidar la Unión Suramericana.
Fuente: http://www.indigenas.bioetica.org/base2.htm

Felipe Quispe: http://www.aymaranet.org/FelipeQuispe1.html
Móv. Nación Camba: http://www.nacioncamba.org/index2.htm
Evo Morales: http://www.evomorales.net/
Por todo lo analizado precedentemente, no es sensato minimizar, estas fuerzas que pueden generar procesos de fragmentación en varios países o regiones de la América Ibérica y que en definitiva, considero que sólo sirven a los intereses de los Poderes mundialistas que quieren homogenizar el Planeta y sus recursos naturales.
Por ello todo depende de nuestra voluntad e inteligencia para que en conjunto con los países integrantes de la Unión Suramericana, seamos artífices de nuestro destino común y sujetos de la Historia por escribirse o, de lo contrario, nuestro destino lamentablemente será la africanizacion de Suramérica.
En este artículo no quise entrar en la discusión de que si las reivindicaciones indígenas no son correctas o que se basan en mitos, o si algunos de estos movimientos tiene bases marxistas o solamente el racismo. Pues eso será tema de otro trabajo. Por el contrario, lo que se trata de demostrar es que son una realidad y que de desconocerse a los mismos, se puede entrar en un espiral de violencia e inestabilidad que en nada beneficia a los grandes esfuerzos que debemos realizar para consolidar un Bloque Continental ante la conformación de otros como lo expresé al principio.

CENTRO DE ESTUDIOS ESTRATÉGICOS SURAMERICANOS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Extraído de: http://www.rodolfowalsh.org/spip.php?article468

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Notas sobre la Derecha en México

Publicado por santiagoarmesilla en 28 Noviembre 2007

Impresionante e interesante artículo que he descubierto en la magnífica bitácora mejicana Colectivo Dos de Julio (además, doble alegría porque al final citan a Izquierda Hispánica; estamos de enhorabuena, compañeros):

notas sobre la derecha en mexico (Aclaración: el texto, que está incompleto, es obra de Ismael Carvallo Robledo)

III. Definición de la derecha

Dicho esto, ensayaremos la siguiente definición de la derecha: la derecha es la orientación originaria, dentro de cada estado, de quienes detentan el poder en las sociedades políticas con arreglo a una serie de planes y programas de contenido político definido.

Tratándose la cuestión, entonces, del ejercicio del poder político, nos parece gratuito atribuir a la derecha (derecha absoluta) un carácter conservador o inmovilista. Por que no se trata tanto del inmovilismo o la rigidez cuanto del contenido de los planes y programas (además, ¿cómo evaluamos, entonces, la rigidez o inmovilismo, por lo menos desde la perspectiva electoral, del régimen de Fidel Castro, referente histórico de la izquierda latinoamericana?).

En otras palabras, en pleno desarrollo capitalista, los programas económicos de un partido de derecha pueden estar con plena solvencia a la vanguardia (progresista) de las demás fuerzas políticas: lo que puede considerarse hoy como el bloque de la derecha neoliberal llegó al poder con el argumento de la “modernización” y el “progreso” de México y no con tesis de “rescate de tradiciones” o de “conservación de lo nuestro” –posiciones éstas que, acaso, se inclinan hoy día, por paradójico que parezca, a las posiciones de izquierda. Por que ¿quién si no la derecha capitalista ha inspirado buena parte de los grandes progresos de los que somos todos hoy beneficiarios: los grandes proyectos de construcción, los ferrocarriles, la telefonía, los transportes y las comunicaciones, etc.? No olvidemos que Lenin decía que el socialismo es “soviets más electrificación”.

IV. Las corrientes de la derecha mexicana en el siglo XX

Esta primera clasificación será hecha del modo siguiente: por un lado, se definirán las corrientes de la derecha en contrapunto dialéctico con las tres corrientes de izquierda que hemos definido según la idea de revolución (revolución mexicana, revolución socialista, revolución democrática).

En primera instancia se propondrá una serie de principios definitorios de cada una de estas corrientes para, posteriormente, proponer una agrupación de las mismas. Los principios definitorios se clasifican con arreglo a tres parámetros: el de la estructura económica del estado (economía política), el de la estructura político institucional del estado (organización política, instituciones, etc.) y el de la estructura de la política exterior del estado (principios de política exterior[1]).

A. Primera generación de derecha (en el siglo XX): “Antiguo” régimen porfirista

Consideramos que esta generación es la que reacciona contra los movimientos de la Revolución mexicana (fundamentalmente la magonista y la maderista; huelgas de Cananea y Río Blanco; etc.) y que, una vez destronado Díaz, se repliega o alía con las diferentes facciones que se despliegan en la lucha revolucionaria.

Principios definitorios

Estructura económica del estado

- Hacendismo y latifundismo depredador (criticado estupendamente por Luis Cabrera)
- Capitalismo dependiente del imperialismo
- Oligarquismo industrial y financiero (Limantour y los científicos, criticados, también estupendamente, por Luis Cabrera)

Estructura político institucional del estado

- Reeleccionismo
- Mantenimiento del orden político y conservación de la paz (la paz porfiriana: mucha administración y poca política)
- Cuadros administrativos, sociales y políticos del porfiriato

Estructura de la política exterior del estado

- Alianza con el imperialismo (Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos)

B. Segunda generación de derecha: capitalismo burgués-empresarial-católico

Consideramos a esta corriente como la de los más densos contenidos –sobre todo por cuanto al surgimiento y consolidación del comunismo soviético, aunque luego también a partir de la revolución cubana-. Su principal enemigo es la izquierda socialista y todo el movimiento que gira en torno de Lázaro Cárdenas.

Principios definitorios

Estructura económica del estado

- Capitalismo
- Anticomunismo

Estructura político institucional del estado

- Anticomunismo
- Anticardenismo
- Estado confesional (contra la política educativa socialista y laica posrevolucionaria y cardenista –Narciso Bassols en Educación). Desde su perspectiva se plantea como defensa de la libertad religiosa. José González Torres (presidente del PAN 1959-1962) defiende la línea católica al interior del PAN.
- Empresarios organizados políticamente
- Predominio del orden político

Estructura de la política exterior del estado

- Anticomunismo, apoyo a Franco en la Guerra Civil española
- Supeditación a la órbita capitalista tutelada por Estados Unidos
- Rechazo a Jacobo Arbenz en Guatemala en 1954
- Rechazo a la revolución cubana de 1959 (anticastrismo)

C. Tercera generación de derecha: neoliberalismo democrático

Esta es la corriente en donde las convergencias dadas entre “demócratas” desdibujan las fronteras que tan acusadamente se observan entre la derecha de la segunda generación –según nuestro análisis- y la izquierda socialista a la que tan arduamente combatió.

Para esta generación de derecha, el enemigo a vencer no es ya el socialismo o la amenaza cubana (amenazas propias de la segunda generación –aunque ahora surge la amenaza, para ellos, de la Revolución Bolivariana en Venezuela dirigida por Hugo Chávez-) sino el estado autoritario y populista del PRI. Para su desmantelamiento, una generación de tecnócratas se apodera del estado y desplazan a los cuadros nacionalistas que en el PRI quedaban. De ese desplazamiento se deriva la ruptura interna del régimen en torno de cuya fractura se aglutinará la tercera generación de la izquierda mexicana: la izquierda de la revolución democrática.

No obstante, una vez caída la Unión Soviética, caída que constata un supuesto triunfo del liberalismo, el mercado y la democracia y, por tanto, de la derrota del socialismo, tanto las corrientes de izquierda como las de la derecha comienzan a encontrar coincidencias por cuanto a la existencia de un diagnóstico común según el cual lo primordial es “transitar a la democracia”. No obstante, en “plena democracia”, la fractura política que ahora queda abierta es la que distancia a un bloque que hemos definido como de nacionalismo histórico (tercera generación de izquierda) frente al bloque que hemos denominado como el del neoliberalismo democrático. Ahí convergen cuadros del PRI tardío (el tecnocrático), el neopanismo (empresarios, COPARMEX, CCE, etc.) y, de algún modo y a juicio nuestro, las autodenominadas “izquierdas modernas” –o, en todo caso, las denominamos aquí como izquierdas neoliberales- (partidos socialdemócratas, partidos con nombres sui generis: Nueva Alianza, Alternativa Socialdemócrata, México Posible, candidaturas independientes y ciudadanas: léase Castañeda, etc.)

Principios definitorios

Estructura económica del estado

- Capitalismo depredador
- Inevitabilidad de la globalización
- Liberalismo económico (neoliberalismo)
- Eficiencia y competitividad económica
- Antiproteccionismo
- No intervención del Estado en la economía
- Antipopulismo
- Modernización económica

Estructura político institucional del estado

- Matriz ideológica católica
- Fuerte presencia de Iglesias en política: legionarios de Cristo, jesuitas, Opus Dei. Influencia decisiva en el sistema educativo vía instituciones privadas.
- Antinacionalismo
- Antipopulismo
- Transición democrática (con esto justifican todo)

Estructura de la política exterior del estado

- Neoliberalismo
- Globalización
- Contra Venezuela (contra el régimen de Hugo Chávez; mismo papel de la revolución cubana como catalizador de definiciones políticas)

A1. Organizaciones políticas de la derecha del “Antiguo” régimen porfirista

- Partido Democrático. Fundado en enero de 1909. La mayor parte de las personas que lo integraron eran profesionistas e intelectuales de “prestigio” y amigos cercanos al régimen porfirista. Principal figura: Bernardo Reyes.

- Partido reeleccionista. Fundado en abril de 1909. Apoyaban la reelección de Díaz y Ramón Corral.

B1. Organizaciones políticas de la derecha del capitalismo burgués-empresarial-católico

- Unión Nacional de Padres de Familia (1917, lucha contra el artículo 3º de la Constitución)
- Partido Revolucionario Anticomunista (PRAC, 1939-40)
- Partido Revolucionario de Unificación Nacional (PRUN, 1939-40, Almazán)
- Partido Acción Nacional (1939, Manuel Gómez Morín, Efraín González Luna)
- Unión Nacional Sinarquista
- Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX, 1959)
- Confederación de la Clase Media (1936)
- Acción Revolucionaria Mexicanista (1934)
- Empresarios: Grupo Monterrey, Asociación de Banqueros de México, COPARMEX, CONCAMIN, CONCANACO, CANACINTRA, Comité Mexicano de Hombres de Negocios, Consejo Coordinador Empresarial.
- Frente Popular Anticomunista Mexicano (FPAM, Prieto Laurens)
- Partido Nacionalista Mexicano (1959)
- Frente Universitario Anticomunista (FUA, Puebla, 1955)
- Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO)
- Conferencia de Organizaciones Nacionales (CON, 1961)
- Frente Cívico Mexicano de Afirmación Revolucionaria (FCMAR, formado veinte días después de la formación del Movimiento de Liberación Nacional de Lázaro Cárdenas. Se pronunciaron en apoyo del gobierno revolucionario de López Mateos frente a los embates del comunismo soviético y su expresión más peligrosa, la revolución cubana y sus defensores mexicanos cardenistas).

C1. Organizaciones políticas de la derecha del neoliberalismo democrático

- Neopanismo
- PROVIDA
- Yunque
- Amiga
- Moral
- Unión Nacional de Padres de Familia
- Comisión Mexicana de Derechos Humanos
- Enlace en la Comunidad Encuentro (ENLACE)
- MURO
- Organizaciones Coordinadas Para Mejorar los Medios de Comunicación “A favor de lo mejor”
- Consejo Nacional Pro Difusión de los Valores Éticos y Sociales
- Movimiento Familiar Cristiano
- Fundación Iberoamericana de Cultura
- Grupos internacionales católicos: Caballeros de Colón, Los caballeros de Malta, Familia Misionera, Los Legionarios de Cristo, Opus Dei y Human Life Internacional.

Anexo

Véase en el documento anexado una exposición de las izquierdas y la derecha desarrollada desde las coordenadas del materialismo filosófico.

Fuente: Izquierda Hispánica
[1] La política exterior nos parece decisiva en el momento de definir las coordenadas ideológico políticas de este o aquel partido. “La política exterior es la que guía la nave del Estado”, nos dice Paul Neville en su prólogo a De la Guerra de Clausewitz.

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“Identidad, regionalismo e intolerancia”: Neofeudalismo y racismo interno en Perú

Publicado por santiagoarmesilla en 28 Noviembre 2007

Reflexiones peruanas

Identidad, regionalismo e intolerancia

Wilfredo Ardito Vega
La Insignia. Perú, noviembre del 2007.

Hace algunos años, el Ministerio de Educación convocó a un concurso nacional para nombrar maestros en localidades amazónicas alejadas. Sin embargo, cuando los ganadores llegaron a Iquitos y Pucallpa con intención de dirigirse a las escuelas asignadas, se encontraron con las protestas de quienes habían perdido en el concurso, que los acusaban de “foráneos”.

Lo sorprendente fue que los manifestantes obtuvieron el apoyo de los gobiernos regionales, emisoras radiales y amplios sectores de la opinión pública. No se trataba, debe precisarse, de asegurar el derecho de las comunidades indígenas a recibir educación en quechua, porque las plazas se habían abierto en poblados mestizos. El argumento era que los puestos de trabajo debían ser sólo para los profesores del lugar. El bienestar de los niños o la capacidad de los docentes les parecían totalmente irrelevantes.

Aunque la mayoría de los habitantes de las ciudades peruanas son emigrantes o hijos de emigrantes, las manifestaciones de intolerancia son muy frecuentes. En los años cincuenta, en Lima se hablaba de colocar peajes o muros para detener la masiva inmigración andina. Incluso ahora, algunos limeños rechazan la convivencia con sus compatriotas y prefieren construir guetos voluntarios en las playas del sur.

Los sentimientos intolerantes se manifiestan dentro de la misma ciudad, como cuando se colocó una valla para impedir que los habitantes de Ate entraran en algunas zonas de La Molina. Igualmente, algunos vecinos han querido impedir que se instalen juegos infantiles en los parques de San Borja, para evitar que vengan “niños de fuera” (es decir de San Luis, el distrito colindante). Hace unos años, una amable familia de Surco me decía que esperaba que el Parque de la Amistad no se abriera nunca al público, para que no llegara “gente de otros distritos”.

La situación se complica cuando están en juego recursos naturales, como sucede entre varias regiones limítrofes. En los últimos días, por ejemplo, se ha manifestado un desacuerdo entre los gobiernos regionales de Piura y Lambayeque sobre los proyectos de irrigación que necesitan agua del río Huancabamba. Hace unos años, los mismos presidentes regionales Trelles y Simon sostuvieron un conflicto sobre la propiedad de unas islas guaneras y por el hecho de que las dos regiones sostenían que la algarrobina era su trago oficial para las ceremonias públicas.

Los elementos simbólicos o culturales también pueden generar rivalidades y conflictos. En el Perú todavía no es posible sugerir un quechua estandarizado, en buena medida porque en diversas regiones se sostiene que allí se habla el verdadero quechua y en el resto de lugares “se habla mal”. Estas tensiones sólo terminan perjudicando a los propios quechuahablantes.

Sin embargo, los conflictos interregionales se manifiestan con mayor gravedad en el sur del país. Allí, además, involucran a muchos habitantes, como se aprecia por los problemas existentes entre Moquegua y sus vecinos, Arequipa, Tacna y Puno. Expresiones como bloqueos de carreteras, ataques violentos y denuncias judiciales por usurpación demuestran que la escalada de los conflictos termina por cegar a los implicados.

En otros casos tenemos conflictos intraregionales no menos desgastantes, como el existente entre huaracinos y chimbotanos. La rivalidad entre Abancay y Andahuaylas provocó en diciembre pasado la muerte del taxista Cirilo Tuero, mientras que en años anteriores se produjeron violentos incidentes en Moyobamba, en medio de la pugna que sostiene con Tarapoto.

En el ámbito laboral, la exigencia de contratar a una persona del lugar sólo podría aceptarse si existe justificación objetiva o razonable, como por ejemplo, que sea necesario manejar un idioma local o estar familiarizado con la cultura o la geografía. Lamentablemente, es frecuente que estos elementos no se tomen en cuenta y que el lugar de origen valga más que la capacidad. Las consecuencias perjudican a la misma institución pública, que prefiere lugareños mediocres a forasteros capaces.

Las percepciones discriminatorias se manipulan de tal modo que resultan chocantes: los adversarios del alcalde de Ilave, Fernando Robles, lo acusaban de haber contratado “personal de fuera” para la Municipalidad, dejando sin trabajo a los profesionales ilaveños. Algunos de los empleados cuestionados procedían de Juliaca o Puno, pero eran igualmente rechazados.

En un país tan fragmentado como el Perú, las identidades locales o regionales no deberían ser negativas. De hecho, sólo lo son cuando se expresan como rechazo a otros ciudadanos en una especie de “xenofobia interna”. Las autoridades y los dirigentes políticos deberían actuar con madurez a este respecto, pero parece que algunos prefieren atizar prejuicios y rivalidades.

Extraído de: http://www.lainsignia.org/2007/noviembre/ibe_023.htm

Pero hay más:

PERÚ: Racismo entre incas y mandingas
Por Ángel Páez

CHINCHA, Perú, 4 nov (IPS) – La tradición popular dice que todo peruano tiene algo de “inga” o de mandinga, de indígena o de africano. Pero los descendientes de los esclavos negros que desembarcaron por millares en este pueblo costero al sur de Lima entre los siglos XVI y XVII, cuestionan la validez de ese dicho muy enraizado.

“Si es cierto que tenemos algo de inga (por inca) o de mandinga, ¿por qué un afrodescendiente no ha sido presidente de Perú en 184 años de vida republicana? ¿Por qué alguien de nuestro color no ha sido jefe de la marina? ¿Por qué no hay un programa de televisión conducido por descendientes de los mandingas y dirigido solo a éstos?”, se preguntó el director del Centro de Desarrollo Étnico, el peruano Osvaldo Bilbao.

Bilbao es participante del Taller Regional para las Américas sobre Estrategias para la Inclusión de Personas de Ascendencia Africana en los Programas para Reducir la Pobreza, que eligió como sede la pintoresca localidad de Chincha, emporio de los esclavos en el Pacífico Sur durante el periodo del colonialismo español.

La reunión, celebrada desde el miércoles y este viernes con representantes de diversas organizaciones de naciones latinoamericanas de afrodescendientes, fue convocada por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Bilbao expuso la experiencia peruana y tropezó con la evidencia de que en este país había un atraso respecto de lo avanzado en otros.

Bilbao cree que el problema de fondo es que los peruanos son muy racistas.

Es una ironía, porque el más popular equipo de fútbol, Alianza Lima, es por tradición de afrodescendientes, la expresión religiosa que más fieles atrae, la procesión del Señor de los Milagros, fue iniciada por afroperuanos, la música está poderosamente influida por ritmos africanos y, sin embargo, un negro podría ser impedido de ingresar a una discoteca de un barrio elegante, a menos que tenga un acompañante blanco y adinerado.

“La discriminación racial es estructural y no anecdótica ni aislada”, dijo Bilbao a IPS, entrevistado en Chincha, adonde llegaron sus ancestros como esclavos para reemplazar a la mano de obra indígena.

“Y lo que digo se evidencia no sólo en la falta de participación real y de representación de las comunidades afroperuanas, sino en su invisibilidad. Aquí, en Perú, el negro es amigo hasta cierto límite”, sostuvo.

Para abordar estos problemas, el presidente Alejandro Toledo delegó en su esposa, la antropóloga belga Eliane Karp, la conducción de la Comisión Nacional de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos (Conapa).

En menos de tres años, el organismo, financiado por el Banco Mundial, fracasó y fue desactivado en medio de denuncias de dilapidación de los fondos. Y Karp es objeto de investigación. En reemplazo de la Conapa, se fundó el Instituto Nacional de Desarrollo de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos (Indepa). Pero no hay confianza en que surta efecto.

La presidenta de la Asociación Negra Margarita, Silvia Villa, expresó sus dudas sobre el éxito del Indepa.

“Somos casi 40 por ciento del total de la población del Perú, y la mayoría se encuentra en la línea o bajo la línea de pobreza, y sin embargo en el Indepa los afrodescendientes tenemos sólo dos representantes”, dijo a IPS.

“En el caso de Brasil, el gobierno trabaja con las comunidades afrodescendientes, hay ministros que son ‘afros’. En Ecuador, las comunidades afrodescendientes tienen una ley, pero en el Perú todavía tenemos que pelear por ser visibles”, explicó Silvia Villa.

En los programas humorísticos de la televisión, los chistes más clásicos y recurrentes son de dos tipos: los que aluden a comportamientos homosexuales o al color de la piel de los negros.

La percepción de discriminación de los peruanos descendientes de africanos no es solitaria.

“Por las experiencias que hemos escuchado, en el Perú aún falta mucho por hacer. El Estado no es consciente de la situación. Es una población muy pobre que se esfuerza por tratar de ser visible, mientras que en otros países, como en el mío, existen políticas concretas para los afrodescendientes”, señaló Deise Benedito, de la organización no gubernamental de Brasil Fala Preta (Habla Negra).

Los primeros africanos llegaron a Perú para reemplazar la mano de obra indígena en las minas, pero debido a que morían por las inclementes condiciones de trabajo en los Andes, fueron enviados a las haciendas de algodón y caña de azúcar a lo largo de la costa.

En Chincha, donde se reunieron los expertos en la situación de los afrodescendientes, hubo una hacienda tan grande que llegó a concentrar 30.000 esclavos. El sitio es por eso un centro de alta densidad de población negra y uno de los focos culturales más importantes en el país.

Todavía quedan vestigios de la hacienda, como las catacumbas donde eran confinados los africanos, o las celdas de castigo, grilletes y cadenas. Los visitantes de otros países se emocionaron al recorrer los restos de un periodo de humillación.

En este país, la mujer negra sólo tiene oportunidades en el mundo del espectáculo o de los deportes. Las grandes cadenas extranjeras de venta de ropa o de comida rápida, no las prefieren.

“Aquí en Chincha, hay dos pueblos con alta presencia de afrodescendientes, El Guayabo y El Carmen. En ninguno existe un teléfono público. Pero viene gente de todas partes para ver a los músicos que viven aquí”, dijo a IPS Cecilia Ramírez, del Centro de Desarrollo de la Mujer Negra Peruana.

“Hay mucho racismo. No existimos en la agenda política. Si nos comparamos con otros países de la región, incluso con aquellas naciones donde existe menos presencia de afrodescendientes, aquí no se ha hecho prácticamente nada. Si al menos se reconociera que existimos, entonces daremos un gran paso”, afirmó Ramírez.

“Lo peor es que los peruanos no admiten que son racistas”, explicó Osvaldo Bilbao. “Hay la política del racismo solapado”.

La reunión en Chincha es un seguimiento de la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia, celebrada en Sudáfrica en 2001, que concluyó con una serie de recomendaciones a los gobiernos, como incluir a las comunidades afrodescendientes en las políticas de salud, educación y lucha contra la pobreza.

“Es triste y desalentador decirlo, pero en nuestro país no se ha hecho”, afirmó Bilbao.

El experto del Grupo de Trabajo de las Personas de Ascendencia Africana, Joe Frans, dijo que en su país, Suecia, el gobierno incluyó en el Programa Nacional de Trabajo un compromiso contra la discriminación y el racismo, y acordó destinar el uno por ciento del producto interno bruto a programas de desarrollo.

“El racismo tiene dos elementos ligados, el poder y las diferencias. Es la mentalidad la que nos hace ver distintos a los demás, y eso se convierte en un motivo para utilizar el poder y tratar a los otros de la peor manera posible”, graficó Frans.

El relator de las Naciones Unidas sobre las Formas Contemporáneas del Racismo, el senegalés Doudou Diène, dijo a IPS que había comprobado que en América Latina las naciones se han construido sobre estructuras discriminatorias de las comunidades indígenas y afrodescendientes.

“Las naciones latinoamericanas no han conseguido expresar la multiculturalidad en el poder y en el gobierno”, dijo Diène. “El caso de Perú es particularmente llamativo en comparación con otros países. Aquí no hay una estrategia legal ni política contra el racismo. Hay muchísimo por hacer”, añadió.

La discriminación pega igual al que tiene algo de inga o de mandinga.(FIN/2005)

Extraído de: http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=35695

El racismo es incompatible con la Hispanidad. Es incompatible con la Izquierda Hispánica.

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El Reich Vasco: el mapa de Euskal Herría del partido neofeudalista Acción Nacionalista Vasca

Publicado por santiagoarmesilla en 27 Noviembre 2007

Vasconia irredenta

 

El mito de la cultura ha sido abusivamente empleado en España durante los últimos 30 años para delimitar supuestas e ideales naciones culturales sin fundamento objetivo alguno. El último dislate que demuestra la arbitrariedad empleada en el momento de trazar los límites de las supuestas naciones culturales ha sido de nuevo puesto en relieve por la folclórica Acción Nacionalista Vasca, partido sucesor de la ilegalizada Batasuna. Tal como informa el diario ‘El Mundo’:

¿Más tierra para Euskal Herria?

ANV pide en su ponencia política incorporar al País Vasco enclaves de Castilla y León, Cantabria, La Rioja y Aragón. Euskal Herria no existe como Estado, pero eso parece que no le impide crecer. Además del País Vasco francés, Navarra y Euskadi, la Nación Vasca que promulga el nacionalismo pretende extenderse a buena parte de La Rioja, Cantabria, Castilla y León, e incluso, Aragón.

Así lo defiende Acción Nacionalista Vasca (ANV) en la ponencia que aprobó la semana pasada y en la que esta formación abertzale cita un buen número de enclaves de esas comunidades autónomas que, a su juicio, las administraciones española y francesa han “colocado artificialmente en otras provincias” o han sido “asimiladas por otras“.

ANV cita los enclaves tradicionales reclamados por el nacionalismo, como el condado de Treviño o la Puebla de Arganzón, pertenecientes a Burgos pero situados en territorio alavés.

En el llamado plan Ibarreche se afirmaba que esos enclaves podrían incorporarse al País Vasco si lo solicitaban sus ayuntamientos, lo avalaban sus habitantes en referéndum y lo ratificaba el Parlamento Vasco y el Congreso de los Diputados.

Ahora, ANV ha dado un paso más y ha incluido lugares que hasta ahora estaban fuera del mapa de Euskal Herria: Miranda de Ebro (Castilla y León), Castro Urdiales (Cantabria), Ejea de los Caballeros (Aragón), y “grandes porciones de La Rioja” pasarían a formar parte de los territorios que, si lo desean, podrían unirse a la búsqueda de la independencia de lo que ANV denomina “República de Navarra”, con capital en Pamplona.

Según la ponencia política, los ciudadanos de estos “antiguos territorios navarros” han de tener “el derecho, sin ningún tipo de presión, de los estados ni de otros poderes, de decidir si quieren volver a unir su futuro al del conjunto de la Nación Vasca“. ANV se compromete a trabajar en favor de la “revasquización de las zonas desgajadas“.

La inclusión de estos territorios ha provocado “perplejidad” e “indignación” en los gobiernos afectados. En Cantabria promueven un manifiesto, en La Rioja dicen que esa propuesta “no tiene ninguna posibilidad de prosperar” y en Aragón la ven como “una broma de mal gusto“.

Marcos Iriarte, página 24, domingo 4 de noviembre de 2007.

Si para alcanzar la finalidad anhelada no hubieran recurrido al asesinato, extorsión, secuestro, vandalismo y otras malas artes, probablemente las propuestas y tesis del nacionalismo vasquista serían consideradas una broma de mal gusto por los mismos vascos, como sucede con el mito guanche o andalusí en Canarias y Andalucía respectivamente. Pero como lamentablemente no es así, esta propuesta tan surrealista provoca aprensión en lugar de carcajadas.

 

Extraído de: http://espaniolito.blogia.com/

 

 

Bandera de Acción Nacionalista Vasca (ANV). Un partido que se llama a sí mismo socialdemócrata (curioso, una vez más).

 

 

¿ Y ésta extraña foto con la bandera segundorrepublicana ?

 

En éste artículo lo explican (aunque tiene cosas criticables, ya que lo escribe un señor miembro de Izquierda Unida):

 

Abertzales con banderas españolas: ¿un paso hacia la paz o una burda mentira?

Abril 24, 2007 <!–robertoC–>

anv-republicaEn estas últimas fechas está teniendo cierto protagonismo en los medios un pequeño partido político: Eusko Abertzale Ekintza – Acción Nacionalista Vasca (EAE-ANV). El motivo es la sospecha de que se trata de una opción de Batasuna para estar presente en las próximas elecciones municipales y forales. Yo, que no conocía este partido, he buscado información en internet y he leido algunas cosas interesantes que me han permitido llegar a algunas conclusiones que expongo a continuación.

Para empezar, el partido se fundó en 1930. Mayoritariamente se presenta como una escisión del PNV, aunque también hay quien dice que, en realidad, nunca formó parte del PNV unificado, y por tanto no puede decirse que sea una escisión del PNV.

En la historia del partido hay tres fases claramente diferenciadas:

1.- II REPUBLICA Y GUERRA CIVIL (1931-1939)

Uno de los motivos de la fundación de ANV, y su no integración en el PNV es la ideología confesional de éste. Según la Wikipedia, ANV

“se definía como aconfesional (frente a la cristiano-democracia militante del PNV de aquella época) y su carácter socialdemócrata y republicano le abría a alianzas con los partidos republicanos y socialistas. Fue el primer partido vasco de izquierda nacionalista.”

Un aspecto que me ha llamado la atención es su concepto de ciudadano vasco, muy distinto del que tenía Sabino Arana, según explica Eduardo Renobales:

Sustituyendo la pureza de sangre, la raza y el apellidismo, la idea de que se es vasco por decisión personal, por sentimiento y por ganas de trabajar por la libertad de la patria (no importa de dónde vienes, sino a dónde vamos).

En las elecciones del 12 de abril de 1931, que abrieron la puerta a la II República, obtuvieron un buen número de concejales en los municipios vascos, cuando se presentó con la coalición republicano-socialista.

Posteriormente se integró en la candidatura del Frente Popular, coalición que ganó las elecciones de febrero de 1936 y se mantuvo en el gobierno de la República hasta el final de la guerra civil. Entre otras formaciones, integraban el Frente Popular: PSOE (que de aquella, eran republicanos), PCE, o Izquierda Republicana, entre otros. En aquellas elecciones, ANV no obtuvo representación parlamentaria. El PNV, en cambio, obtuvo 5 diputados presentándose de forma independiente.

Durante la Guerra Civil, ANV combatió en el lado republicano, finalizando su intervención con una derrota en el monte Albertia. En el PNV no tuvieron tan claro a quién apoyar. En Bizkaia y Gipuzkoa el PNV apoyó a la República mientras que en Navarra y Alava hubo posturas encontradas. Y desde luego, el final de la guerra fue mucho más heroico para ANV que para el PNV, que lo solucionó con la firma del famoso Pacto de Santoña. Aún en la actualidad, ANV celebra en ese lugar el Albertia Eguna. En el celebrado en 2006 intervino un “ex prisionero politico vasco”. Esta expresión usada habitualmente por la izquierda abertzale y los medios de comunicación afines, no suele hacer referencia a personas apresadas por sus ideas, sino por acciones terroristas.

2.- EXILIO (1939-1976)

Durante la dictadura franquista, los líderes del partido se exiliaron y publicaron periódicamente la revista Eusko Lurra – Tierra Vasca.

3.- ANV DURANTE LA DEMOCRACIA (1977-…)

En 1977 ANV se inscribe en el registro de partidos políticos. En las elecciones de ese año obtiene un paupérrimo resultado, alcanzando solo el 0,64% de los votos.

En 1978, ANV se integró en la coalición Herri Batasuna, considerada el brazo político de la banda terrorista ETA, y que jamás llegó a condenar el terrorismo. Al refundarse HB en Batasuna (2001), la nueva organización era en si un partido político (no una coalición, como había sido HB), por lo que ANV decidió mantenerse como partido independiente y no disolverse en la nueva formación.

Las últimas elecciones a las que se presentó como ANV fueron las de 1977, con el resultado ya comentado. 30 años después de ese 0.6% de votos, cual Ave Fénix, ha presentado candidaturas en todos los municipios vascos.

ANV está integrada en la coordinadora Lau Haizetara, que agrupa 12 asociaciones de víctimas del franquismo, y que el pasado 15 de abril celebraron en Eibar el día de la República. En ese acto pudieron ondear los miembros de ANV la bandera española tricolor junto a la ikurriña. Ahí es donde quería llegar: ¿abertzales con banderas españolas?. Si el mundo abertzale radical va a adoptar los principios de la Segunda República, entonces es una buenísima noticia, porque es un paso sin vuelta atrás hacia la paz. Pero, ¿no será un simple lavado de cara? ¿no querrán ahora apropiarse de símbolos que no pertenecen al mundo abertzale?

Leyendo la historia de los primeros años de ANV, el que resurja ahora como opción de izquierda nacionalista podría resultar interesante y hasta ilusionante (aunque no sería mi opción política, evidentemente). Al declararse republicano se entiende que no sería un partido independentista, pero eso no es incompatible con ser nacionalista. La única forma de estado que se me ocurre compatible con el deseo de mayor independencia, dentro de una república española, es el estado federal. Recapitulando: partido de izquierdas, republicano y federalista…, esa opción ya existe en Euskadi, y es Ezker Batua-Berdeak, que concurre a las próximas elecciones municipales y forales en coalición con Aralar. Así que no parece que ANV venga a rellenar un vacío en el panorama político vasco.

Pero conociendo la historia más reciente, relacionada con HB y la no condena de la violencia, me parece que ANV está traicionando los principios de la constitución republicana de 1931, por cuya defensa murieron 300 de sus seguidores en Albertia. Las acciones terroristas que nunca condenó ANV cuando estuvo en HB son incompatibles:

  • con el régimen de libertad y justicia que propugna el artículo 1 de esa constitución
  • con la renuncia a la guerra como instrumento de política (artículo 6)
  • con el artículo 29: “nadie podrá ser detenido ni preso sino por causa de delito”. No se cómo verá ANV los numerosos secuestros realizados por ETA
  • con el derecho de toda persona a emitir libremente sus ideas y opiniones (art. 34). Yo añadiría aquí: “…sin que le maten por opinar”
  • con el reconocimiento al derecho a reunirse pacíficamente y sin armas (art. 38)

En conclusión, todo esto de ANV me parece un auténtico insulto a la Segunda República, a su Constitución y a su Bandera. Y no solo eso, me parece también un insulto a los fundadores de ANV, que creyeron sinceramente en los principios de la II República y algunos de los cuales sacrificaron su vida por esos principios. ¿Qué queda entonces de aquella formación política y de aquéllos que lucharon en Albertia por la Libertad? Solamente unas siglas políticas al servicio de quién sabe qué. Dudo mucho que estén al servicio de la Libertad.

Extraído de: http://muyloco.wordpress.com/2007/04/24/anv-accion-nacionalista-vasca/

 

En definitiva, Acción Nacionalista Vasca, partido neofeudalista / racista, no sólo pide una Gran Euskal Herría, sino que se apropia de símbolos tradicionales de las izquierdas republicanas españolas. Hitler también quería un Gran Reich alemán y se apropió del color rojo del Movimiento Obrero para la bandera nazi, además de apropiarse del término socialista y de ciertos comportamientos proletarios.

 

¿ Cabe mayor desfachatez ?

 

Más sobre vexilología política:

 

http://izquierdahispanica.wordpress.com/2007/05/15/vexilologia-politica/

 

http://izquierdahispanica.wordpress.com/2007/05/17/mas-vexilologia-politica/

 

Y aquí tienen el auténtico foro de los nacionalsocialistas antiespañoles, que están a favor de la destrucción de España como Nación Política de Ciudadanos Libres e Iguales en Derechos y Deberes, y quieren una Europa racial pura dividida en administraciones étnicas:

 

http://www.my-forum.org/foros.php?id=21549 (La clave para entrar en esta mierda de foro secreto la dan al iniciar la página; por cierto, aquí su particular propaganda del odio: http://www.my-forum.org/descripcion.php?numero=153772&nforo=73810).

 

En ese foro se puede encontrar éste dibujo, donde sale el mismo mapa que reclaman los neofeudalistas de Acción Nacionalista Vasca:

 

Sí, es así de triste, de peligroso y de inquietante. Y todavía se dicen “de izquierdas”.

 

 

 

 

 

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Marx sobre Simón Bolivar

Publicado por santiagoarmesilla en 26 Noviembre 2007

C. Marx

BOLÍVAR Y PONTE

(1858)

BOLÍVAR Y PONTE, Simón, el “Libertador” de Colombia, nació el 24 de julio de 1783 en Caracas y murió en San Pedro, cerca de Santa Marta, el 17 de diciembre de 1830. Descendía de una de las familias mantuanas, que en la época de la dominación española constituían la nobleza criolla en Venezuela. Con arreglo a la costumbre de los americanos acaudalados de la época, se le envió Europa a la temprana edad de 14 años. De España pasó Francia y residió por espacio de algunos años en París. En 1802 se casó en Madrid y regresó a Venezuela, donde su esposa falleció repentinamente de fiebre amarilla. Luego de este suceso se trasladó por segunda vez a Europa y asistió en 1804 a la coronación de Napoleón como empe rador, hallándose presente, asimismo, cuando Bonaparte se ciñó la corona de hierro de Lombardía. En 1809 volvió a su patria y, pese a las instancias de su primo José Félix Ribas, rehusó adherirse a la revolución que estalló en Caracas el 19 de abril de 1810. Pero, con posterioridad a ese acontecimiento, aceptó la misión de ir a Londres para comprar armas y gestionar la protección del gobierno británico. El marqués de Wellesley, a la sazón ministro de relaciones exteriores, en apariencia le dio buena acogida. pero Bolívar no obtuvo más que la autorización de exportar armas abonándolas al contado y pagando fuertes derechos. A su regreso de Londres se retiró a la vida privada, nuevarnente, hasta que en setiembre de 1811 el general Miranda, por entonces comandante en jefe de las fuerzas rectas de mar y tierra, lo persuadió de que aceptara el rango de teniente coronel en el estado mayor y el mando de Puerto Cabello, la principal plaza fuerte de Venezuela.

Cuando los prisioneros de guerra españoles, que Miranda enviaba regularmente a Puerto Cabello para mantenerlos encerrados en la ciudadela, lograron atacar por sorpresa la guardia y la dominaron, apoderándose de la ciudadela, Bolívar, aunque los españoles estaban desarmados, mientras que él disponía de una fuerte guarnición y de un gran arsenal, se embarcó precipitadamente por la noche con ocho de sus oficiales, sin poner al tanto de lo ocurría ni a sus propias tropas, arribó al amanecer a Guaira y se retiró a su hacienda de San Mateo. Cuando la guarnición se enteró de la huida de su comandante, abandonó en buen orden la plaza, a la que ocupade inmediato los españoles al mando de Monteverde. Este acontecimiento inclinó la balanza a favor de España y forzó a Miranda a suscribir, el 26 de julio de 1812, por encargo del congreso, el tratado de La Victoria, que sometió nuevamente a Venezuela al dominio español. El 30 de julio llegó Miranda a La Guaira, con la intención embarcarse en una nave inglesa. Mientras visitaba al coronel Manuel María Casas, comandante de la plaza, se encontró con un grupo numeroso, en el que se contaban don Miguel Peña y Simón Bolívar, que lo convencieron de que se quedara, por lo menos úna noche, en la residencia de Casas. A las dos de la madrugada, encontrándose Miranda profundamente dormido, Casas, Peña y Bolívar se introdujeron en su habitación con cuatro soldados armados, se apoderaron precavidamente de su espada y su pistola, lo despertaron y con rudeza le ordenaron que se levantara y vistiera, tras lo cual lo engrillaron y entregaron a Monteverde. El jefe español lo remitió a Cádiz, donde Miranda, encadenado, murió después de varios años de cautiverio. Ese acto, para cuya justificación se recurrió al pretexto de que Miranda había traicionado a su país la capitulación de La Victoria, valió a Bolívar el especial favor de Monteverde, a tal punto que cuando el primero le solicitó su pasaporte, el jefe español declaró: “Debe satisfacerse el pedido del coronel Bolívar, como recompensa al servicio prestado al rey de España con laentrega de Miranda”.

Se autorizó así a Bolívar a que se embarcara con destino a Curazao, donde permaneció seis semanas. En cornpañía de su primo Ribas se trasladó luego a la pequeña república de Cartagena. Ya antes de su arribo habían huido a Cartagena gran cantidad de soldados, ex combatientes a las órdenes del general Miranda. Ribas les propuso emprender una expedición contra los españoles en Venezuela y reconocer a Bolívar como comandante en jefe. La primera propuesta recibió una acogida entusiasta; la segunda fue resistida, aunque finalmente accedieron, a condición de que Ribas fuera el lugarteniente de Bolívar. Manuel Rodríguez Torices, el presidente de la república de Cartagena, agregó a los 300 soldados así reclutados para Bolívar otros 500 hombres al mando de su primo Manuel Castillo. La expedición partió a comienzos de enero de 1813. Habiéndose producido rozamientos entre Bolívar y Castillo respecto a quién tenía el mando supremo, el segundo se retiró súbitamente con sus granaderos. Bolívar, por su parte, propuso seguir el ejemplo de Castillo y regresar a Cartagena, pero al final Ribas pudo persuadirlo de que al menos prosiguiera en su ruta hasta Bogotá, en donde a la sazón tenía su sede el Congreso de Nueva Granada. Fueron allí muy bien acogidos, se les apoyó de mil maneras y el congreso los ascendió al rango de generales. Luego de dividir su pequeño ejército en dos columnas, marcharon por distintos caminos hacia Caracas. Cuanto más avanzaban, tanto más refuerzos recibían; los crueles excesos de los españoles hacían las veces, en todas partes, de reclutadores para el ejército independentista. La capacidad de resistencia de los españoles estaba quebrantada, de un lado porque las tres cuartas partes de su ejército se componían de nativos, que en cada encuentro se pasaban al enemigo; del otro debido a la cobardía de generales tales como Tízcar, Cajigal y Fierro, que a la menor oportunidad abandonaban a sus propias tropas. De tal suerte ocurrió que Santiago Mariño, un joven sin formación, logró expulsar de las provincias de Cumaná y Barcelona a los españoles, al mismo tiempo que Bolívar ganaba terreno en las provincias occidentales. La única sistencia seria la opusieron los españoles a la columna de Ribas, quien no obstante derrotó al general Monteverde en Los Taguanes y lo obligó a encerrarse en Puerto Cabello el resto de sus tropas.

Cuando el gobernador de Caracas, general Fierro, tuvo noticias de que se acercaba Bolívar, le envió parlamentarios para ofrecerle una capitulación, la que se firmó en La Victoria. Pero Fierro, invadido por un pánico repentino y sin aguardar el regreso de sus propios emisarios, huyó secretamente por la noche y dejó a más de 1.500 españoles librados a la merced del enemigo. A Bolívar se le tributó entonces una entrada apoteótica. De pie, en un carro de triunfo, al que arrastraban doce damiselas vestidas de blanco y ataviadas con los colores nacionales, elegidas todas ellas entre las mejores familias caraqueñas, Bolívar, la cabeza descubierta y agitando un bastoncillo en la man, fue llevado en una media hora desde la entrada la ciudad hasta su residencia. Se proclamó “Dictador y Libertador de las Provincias Occidentales de Venezuela” –Mariño había adoptado el título de “Dictador de las Provincias Orientales”–, creó la “Orden del Libertador”, formó un cuerpo de tropas escogidas a las que denominó guardia de corps y se rodeó de la pompa propia de una corte. Pero, como la mayoría de sus compatriotas, era incapaz de todo esfuerzo de largo aliento y su dictadura degeneró pronto en una anarquía militar, en la cual asuntos más importantes quedaban en manos de favoritos que arruinaban las finanzas públicas y luego recurrían a medios odiosos para reorganizarlas. De este modo el novel entusiasmo popular se transformó en descontento, y las dispersas fuerzas del enemigo dispusieron de tiempo para rehacerse. Mientras que a comienzos de agosto de 1813 Monteverde estaba encerrado en la fortalede Puerto Cabello y al ejército español sólo le quedaba una angosta faja de tierra en el noroeste de Venezuela, apenas tres meses después el Libertador había perdido su prestigio y Caracas se hallaba amenazada por la súbita aparición en sus cercanías de los españoles victoriosos, al mando de Boves. Para fortalecer su poder tambaleante Bolívar reunió, el 1de enero de 1814, una junta constituida por los vecinos caraqueños más influyentes y les manifestó que no deseaba soportar más tiempo el fardo de la dictadura. Hurtado de Mendoza, por su parte, fundamentó en un prolongado discurso “la necesidad de que el poder supremo se mantuviese en las manos del general Bolívar hasta que el Congreso de Nueva Granada pudiera reunirse y Venezuela unificarse bajo un solo gobierno”. Se aprobó esta propuesta y, de tal modo, la dictadura recibió una sanción legal.

Durante algún tiempo se prosiguió la guerra contra los españoles, bajo la forma de escaramuzas, sin que ninguno de los contrincantes obtuviera ventajas decisivas. En junio de 1814 Boves, tras concentrar sus tropas, marchó de Calabozo hasta La Puerta, donde los dos dictadores, Bolívar y Mariño, habían combinado sus fuerzas. Boves las encontró allí y ordenó a sus unidades que las atacaran sin dilación. Tras una breve resistencia, Bolívar huyó a Caracas, mientras que Mariño se escabullía hacia Cumaná. Puerto Cabello y Valencia cayeron en las manos de Boves, que destacó dos columnas (una de ellas al mando del coronel González) rumbo a Caracas, por distintas rutas. Ribas intentó en vano contener el avance de González. Luego de la rendición de Caracas a este jefe, Bolívar evacuó a La Guaira, ordenó a los barcos surtos en el puerto que zarparan para Cumaná y se retiró con el resto de sus tropas hacia Barcelona. Tras la derrota que Boves infligió a los insurrectos en Arguita, el 8 de agosto de 1814, Bolívar abandonó furtivamente a sus tropas, esa misma noche, para dirigirse apresuradamente y por atajos hacia Cumaná, donde pese a las airadas protestas de Ribas se embarcó de inmediato en el “Bianchi”, junto con Mariño y otros oficiales. Si Ribas, Páez y los demás generales hubieran seguido a los dictadores en su fuga, todo se habría perdido. Tratados como desertores a su arribo a Juan Griego, isla Margarita, por el general Arismendi, quien les exigió que partieran, levaron anclas nuevamente hacia Carúpano, donde, habiéndolos recibido de manera análoga el coronel Bermúdez, se hicieron a la mar rumbo a Cartagena. Allí a fin de cohonestar su huida, publicaron una memoria de justificación, henchida de frases altisonantes.

Habiéndose sumado Bolívar a una conspiración para derrocar al gobierno de Cartagena, tuvo que abandonar esa pequeña república y seguir viaje hacia Tunja, donde etaba reunido el Congreso de la República Federal de Nueva Granada. La provincia de Cundinamarca, en ese entonces, estaba a la cabeza de las provincias independientes que se negaban a suscribir el acuerdo federal neogranadino, mientras que Quito, Pasto, Santa Marta y otras provincias todavía se hallaban en manos de los españoles. Bolívar, que llegó el 22 de noviembre de 1814 a Tunja, designado por el congreso comandante en jefe de las fuerzas armadas federales y recibió la doble misión de obligar al presidente de la provincia de Cundinamarca a reconociera la autoridad del congreso y de marchar luego sobre Santa Marta, el único puerto de mar fortificado granadino aún en manos de los españoles. No presentó dificultades el cumplimiento del primer cometido, puesto que Bogotá, la capital de la provincia desafecta, carecía de fortificaciones. Aunque la ciudad había capitulado, Bolívar permitió a sus soldados que durante 48 horas la saquearan. En Santa Marta el general español Montalvo, disponía tan sólo de una débil guarnición de 200 hombres y de una plaza fuerte en pésimas condiciones defensivas, tenía apalabrado ya un barco francés para asegurar su propia huida; los vecinos, por su parte, enviaron un mensaje a Bolívar participándole que, no bien apareciera, abrirían las puertas de la ciudad y expulsarían a la guarnición. Pero en vez de marchar contra los españoles de Santa Marta, tal como se lo había ordenado el congreso, Bolívar se dejó arrastrar por su encono contra Castillo, el comandante de Cartagena, y actuando por su propia cuenta condujo sus tropas contra esta última ciudad, parte integral de la República Federal. Rechazado, acampó en Popa, un cerro situado aproximadamente a tiro de cañon de Cartagena. Por toda batería emplazó un pequeño cañón, contra una fortaleza artillada con unas 80 piezas. Pasó luego del asedio al bloqueo, que duró hasta comienzos de mayo, sin más resultado que la disminución de sus efectivos, por deserción o enfermedad, de 2.400 a 700 hombres. En el ínterin una gran expedición española comandada por el general Morillo y procedente de Cádiz había arribado a la isla Margarita, el 25 de marzo de 1815. Morillo destacó de inmediato poderosos refuerzos a Santa Marta y poco después sus fuerzas se adueñaron de Cartagena. Previamente, empero, el 10 de mayo 1815, Bolívar se había embarcado con una docena de oficiales en un bergantín artillado, de bandera británica, rumbo a Jamaica. Una vez llegado a este punto de refugio publicó una nueva proclama, en la que se presentaba como la víctima de alguna facción o enemigo secreto y defendía su fuga ante los españoles como si se tratara una renuncia al mando, efectuada en aras de la paz pública.

Durante su estada de ocho meses en Kingston, los genrales que había dejado en Venezuela y el general Arismendi en la isla Margarita presentaron una tenaz resistencia las armas españolas. Pero después que Ribas, a quién Bolívar debía su renombre, cayera fusilado por los españoles tras la toma de Maturín, ocupó su lugar un hombre de condiciones militares aun más relevantes. No pudiendo desempeñar, por su calidad de extranjero, un papel autónomo en la revolución sudamericana, este hombre decidió entrar al servicio de Bolívar. Se trataba de Luis Brion. Para prestar auxilios a los revolucionarios se había hecho a la mar en Londres, rumbo a Cartagena, con una corbeta de 24 cañones, equipada en gran parte a sus propias expensas y cargada con 14.000 fusiles y una gran cantidad de otros pertrechos. Habiendo llegado demasiado tarde y no pudiendo ser útil a los rebeldes, puso proa hacia Cayos, en Haití, adonde muchos emigrados patriotas habían huido tras la capitulación de Cartagena. Entretanto Bolívar se había trasladado también a Puerto Príncipe donde, a cambio de su promesa de liberar a los esclavos, el presidente haitiano Pétion le ofreció un cuantioso apoyo material para una nueva expedición contra los españoles de Venezuela. En Los Cayos se encontró con Brion y los otros emigrados y en una junta general se propuso a sí mismo como jefe de la nueva expedición, bajo la condición de que, hasta la convocatoria de un cóngreso general, él reuniría en sus manos los poderes civil y militar. Habiendo aceptado la mayoría esa condición, los expedicionarios se hicieron a la mar el 16 de abril de 1816 con Bolívar como comandante y Brion en calidad de almirante. En Margarita, Bolívar logró ganar para su causa a Arismendi, el comandante de la isla, quien había rechazado a los españoles a tal punto que a éstos sólo les restaba un único punto de apoyo, Pampatar. Con la formal promesa de Bolívar de convocar un congreso nacional en Venezuela no bien se hubiera hecho dueño del país, Arismendi hizo reunir una junta en la catedral de Villa del Norte y proclamó públicamente a Bolívar jefe supremo de las repúblicas de Venezuela y Nueva Granada. El 31 de mayo de 1816 desembarcó Bolívar en Carúpano, pero no se atrevió a impedir que Mariño y Piar se apartaran de él y efectuaran, por su propia cuenta, una campaña contra Cumaná. Debilitado por esta separación y siguiendo los consejos de Brion se hizo a la vela rumbo a Ocumare [de la Costa], adonde arribó el 3 de julio de 1816 con 13 barcos, de los cuales sólo 7 estaban artillados. Su ejército se componía tan sólo de 650 hombres, que aumentaron a 800 por el reclutamiento de negros, cuya liberación había proclamado. En Ocumare difundió un nuevo manifiesto, en el que prometía “exterminar a los tiranos” y “convocar al pueblo para que designe sus diputados al congreso. Al avanzar en dirección a Valencia, se topó, no lejos de Ocumare, con el general español Morales, a la cabeza de unos 200 soldados y 100 milicianos. Cuando los cazadores de Morales dispersaron la vanguardia de Bolívar, éste, según un testigo ocular, perdió “toda presencia de ánimo y sin pronunciar palabra, en un santiamén volvió grupas y huyó a rienda suelta hacia Ocumare, atravesó el pueblo a toda carrera, llegó a la bahía cercana, saltó del caballo, se introdujo en un bote y subió a bordo del « Diana», dando orden a toda la escuadra de que lo siguiera a la pequeña isla de Bonaire y dejando a todos sus compañeros privados del menor auxilio”. Los reproches y exhortaciones de Brion lo indujeron a reunirse a los demás jefes en la costa de Cumaná; no obstante, como lo recibieron inamistosamente y Piar lo amenazó con someterlo a un consejo de guerra por deserción y cobardía, sin tardanza volvió a partir rumbo a Los Cayos. Tras meses y meses de esfuerzos, Brion logró finalmente persuadir a la mayoría de los jefes militares venezolanos -que sentían la necesidad de que hubiera un centro, aunque simplemente fuese nominal- de que llamaran una vez más a Bolívar como comandante en jefe, bajo la condición expresa de que convocaría al congreso y no se inmiscuiría en la administración civil. El 31 de diciembre de 1816 Bolívar arribó a Barcelona con las armas, municiones y pertrechos proporcionados por Pétion. El 2 de enero de 1817 se le sumó Arismendi, y el día 4 Bolívar proclamó la ley marcial y anunció que todos los poderes estaban en sus manos. Pero 5 días después Arismendi sufrió un descalabro en una emboscada que le tendieran los españoles, y el dictador huyó a Barcelona. Las tropas se concentraron nuevamente en esa localidad, adonde Brion le envió tanto armas como nuevos refuerzos, de tal suerte que pronto Bolívar dispuso de una nueva fuerza de 1.100 hombres. El 5 de abril los españoles tomaron la ciudad de Barcelona, y las tropas de los patriotas se replegaron hacia la Casa de la Misericordia, un edificio sito en las afueras. Por orden de Bolívar se cavaron algunas trincheras, pero de manera inapropiada para defender contra un ataque serio una guarnición de 1.000 hombres. Bolívar abandonó la posición en la noche del 5 de abril, tras comunicar al coronel Freites, en quien delegó el mando, que buscaría tropas de refresco y volvería a la brevedad. Freites rechazó un ofrecimiento de capitulación, confiado en la promesa, y después del asalto fue degollado por los españoles, al igual que toda la guarnición.

Piar, un hombre de color, originario de Curazao, concibió y puso en práctica la conquista de la Guayana, a cuyo efecto el almirante Brion lo apoyó con sus cañoneras. El 20 de julio, ya liberado de los españoles todo el territorio, Piar, Brion, Zea, Mariño, Arismendi y otros convocaron en Angostura un congreso de las provincias y pusieron al frente del Ejecutivo un triunvirato; Brion, que detestaba a Piar y se interesaba profundamente por Bolívar, ya que en el éxito del mismo había puesto en juego su gran fortuna personal, logró que se designase al último como miembro del triunvirato, pese a que no se hallaba presente. Al enterarse de ello Bolívar, abandonó su refugio y se presentó en Angostura, donde, alentado por Brion, disolvió el congreso y el triunvirato y los remplazó por un “Consejo Supremo de la Nación”, del que se nombró jefe, mientras que Brion y Francisco Antonio Zea quedaron al frente, el primero de la sección militar y el segundo de la sección política. Sin embargo Piar, el conquistador de Guayana, que otrora había amenazado con someter a Bolívar ante un consejo de guerra por deserción, no escatimaba sarcasmos contra el “Napoleón de las retiradas”, y Bolívar aprobó por ello un plan para eliminarlo. Bajo las falsas imputaciones de haber conspirado contra los blancos, atentado contra la vida de Bolívar y aspirado al poder supremo, Piar fue llevado ante un consejo de guerra presidido por Brion y, condenado a muerte, se le fusiló el 16 de octubre de 1817. Su muerte llenó a Mariño de pavor. Plenamente consciente de su propia insignificancia al hallarse privado del concurso de Piar, Mariño, en una carta abyectísima, calumnió públicamente a su amigo victimado, se dolió de su propia rivalidad con el Libertador y apeló a la inagotable magnanimidad de Bolívar.

La conquista de la Guayana por Piar había dado un vuelco total a la situación, en favor de los patriotas, pues esta provincia sola les proporcionaba más recursos que las otras siete provincias venezolanas juntas. De ahí que todo el mundo confiara en que la nueva campaña anunciada por Bolívar en una flamante proclama conduciría a la expulsión définitiva de los españoles. Ese primer boletín, según el cual unas pequeñas partidas españolas que forrajeaban al retirarse de Calabozo eran “ejércitos que huían ante núestras tropas victoriosas”, no tenía por objetivo disipar tales esperanzas. Para hacer frente a 4.000 españoles, que Morillo aún no había podido concentrar, disponía Bolívar de más de 9.000 hombres, bien armados y equipados, abundantemente provistos con todo lo necesario para la guerra. No obstante, a fines de mayo de 1818 Bolívar había perdido unas doce batallas y todas las provincias situadas al norte del Orinoco. Como dispersaba sus fuerzas, numéricamente superiores, éstas siempre eran batidas por separado. Bolívar dejó la dirección de la guerra en manos de Páez y sus demás subordinados y se retiró a Angostura. A una defección seguía la otra, y todo parecía encaminarse a un descalabro total. En ese momento extremadamente crítico, una conjunción de sucesos afortunados modificó nuevamente el curso de las cosas. En Angostura Bolívar encontró a Santander, natural de Nueva Granada, quien le solicitó elementos para una invasión a ese territorio, ya que la población local estaba pronta para alzarse en masa contra los españoles. Bolívar satisfizo hasta cierto punto esa petición. En el ínterin, llegó de Inglaterra una fuerte ayuda bajo la forma de hombres, buques y municiones, y oficiales ingleses, franceses, alemanes y polacos afluyeron de todas partes a Angostura. Finalmente, el doctor [Juan] Germán Roscio, consternado por la estrella declinante de la revolución sudamericana, hizo su entrada en escena, logró el valimiento de Bolívar y lo indujo a convocar, para el 15 de febrero de 1819, un congreso nacional, cuya sola mención demostró ser suficientemente poderosa para poner en pie un nuevo ejército de aproxi madamente 14.000 hombres, con lo cual Bolívar pudo pasar nuevamente a la ofensiva.

Los oficiales extranjeros le aconsejaron diera a entender que proyectaba un ataque contra Caracas para liberar a Venezuela del yugo español, induciendo así a Morillo a retirar sus fuerzas de Nueva Granada y concentrarlas para la defensa de aquel país, tras lo cual Bolívar debía volverse súbitamente hacia el oeste, unirse a las guerrillas de Santander y marchar sobre Bogotá. Para ejecutar ese plan, Bolívar salió el 24 de febrero de 1819 de Angostura, después de designar a Zea presidente del congreso y vicepresidente de la república durante su ausencia. Gracias a las maniobras de Páez, los revolucionarios batieron a Morillo y La Torre en Achaguas, y los habrían aniquilado completamente si Bolívar hubiese sumado sus tropas a las de Páez y Mariño. De todos modos, las victorias de Páez dieron por resultado la ocupación de la provincia de Barinas, quedando expedita así la ruta hacia Nueva Granada. Como aquí todo estaba preparado por Santander, las tropas extranjeras, compuestas fundamentalmente por ingleses, decidieron el destino de Nueva Granada merced a las victorias sucesivas alcanzadas el 1 y 23 de julio y el 7 de agosto en la provincia de Tunja. El 12 de agosto Bolívar entró triunfalmente a Bogotá, mientras que los españoles, contra los cuales se habían sublevado todas las provincias de Nueva Granada, se atrincheraban en la ciudad fortificada de Mompós.

Luego de dejar en funciones al congreso granadino y al general Santander como comandante en jefe Bolívar marchó hacia Pamplona, donde paso mas de dos meses en festejos y saraos. El 3 de noviembre llego a Mantecal, Venezuela, punto que había fijado a los jefes patriotas para que se le reunieran con sus tropas Con un tesoro de unos 2.000.000 de dólares, obtenidos de los habitantes de Nueva Granada mediante contribuciones forzosas, y disponiendo de una fuerza de aproximadamente 9.000 hombres, un tercio de los cuales eran ingleses, irlandeses, hanoverianos y otros extranjeros bien disciplinados, Bolívar debía hacer frente a un enemigo privado de toda clase de recursos, cuyos efectivos se reducían a 4.500 hombres, las dos terceras partes de los cuales, además, eran nativos y mal podían, por ende, inspirar confianza a los españoles. Habiéndose retirado Morillo de San Fernando de Apure en dirección a San Carlos, Bolívar lo persiguió hasta Calabozo, de modo que ambos estados mayores, enemigos se encontraban apenas a dos días de marcha el uno del otro. Si Bolívar hubiese avanzado con resolución, sus solas tropas europeas habrían bastado para aniquilar a los españoles. Pero prefirió prolongar la guerra cinco años más.

En octubre de 1819 el congreso de Angostura había forzado a renunciar a Zea, designado por Bolívar, y elegido en su lugar a Arismendi. No bien recibió esta noticia, Bolívar marchó con su legión extranjera sobre Angostura, tomó desprevenido a Arismendi, cuya fuerza se reducia a 600 nativos, lo deportó a la isla Margarita e invistió nuevamente a Zea en su cargo y dignidades. El doctor Roscio, que había fascinado a Bolívar con las perspectivas de un poder central, lo persuadió de que proclamara a Nueva Granada y Venezuela como “República de Colombia”, promulgase una constitución para el nuevo estado –redactada por Roscio– y permitiera la instalación de un congreso común para ambos países. El 20 de enero de 1820 Bolívar se encontraba de regreso en San Fernando de Apure. El súbito retiro de su legión extranjera, más temida por los españoles que un número diez veces mayor de colombianos, brindó a Morillo una nueva oportunidad de concentrar refuerzos. Por otra parte, la noticia de que una poderosa expedición a las órdenes de O’Donnell estaba a punto de partir de la Península, levantó los decaídos ánimos del partido español. A pesar de que disponía de fuerzas holgadamente superiores, Bolívar se las arregló para no conseguir nada durante la campaña de 1820. Entretanto llegó de Europa la noticia de que la revolución en la isla de León había puesto violento fin a la programada expedición de O’Donnell. En Nueva Granada, 15 de las 22 provincias se habían adherido al gobierno de Colombia, y a los españoles sólo les restaban la fortaleza de Cartagena y el istmo de Panamá. En Venezuela, 6 de las 8 provincias se sometieron a las leyes colombianas. Tal era el estado de cosas cuando Bolívar se dejó seducir por Morillo y entró con él en tratativas que tuvieron por resultado, el 25 de noviembre de 1820, la concertación del convenio de Trujillo, por el que se establecía una tregua de seis meses. En el acuerdo de armisticio no figuraba una sola mención siquiera a la Republica de Colombia, pese a que el congreso había prohibido, a texto expreso, la conclusión de ningún acuerdo con el jefe español si éste no reconocía previamente la independencia de la república.

El 17 de diciembre, Morillo, ansioso de desempeñar un papel en España, se embarcó en Puerto Cabello y delegó el mando supremo en Miguel de Latorre; el 10 de marzo de 1821 Bolívar escribió a Latorre participándole que las hostilidades se reiniciarían al término de un plazo de 30 días. Los españoles ocupaban una sólida posición en Carabobo, una aldea situada aproximadamente a mitad de camino entre San Carlos y Valencia; pero en vez de reunir allí todas sus fuerzas, Latorre sólo había concentrado su primera división, 2.500 infantes y unos 1.500 jinetes, mientras que Bolívar disponía aproximadamente de 6.000 infantes, entre ellos la legión británica, integrada por 1.100 hombres, y 3.000 llaneros a caballo bajo el mando de Páez. La posición del enemigo le pareció tan imponente a Bolívar, que propuso a su consejo de guerra la concertación de una nueva tregua, idea que, sin embargo, rechazaron sus subalternos. A la cabeza de una columna constituida fundamentalmente por la legión británica, Páez, siguiendo un atajo, envolvió el ala derecha del enemigo; ante la airosa ejecución de esa maniobra, Latorre fúe el primero de los españoles en huir a rienda suelta, no deteniéndose hasta llegar a Puerto Cabello, donde se encerró con el resto de sus tropas. Un rápido avance del ejército victorioso hubiera producido, inevitablemente, la rendición de Puerto Cabello, pero Bolívar perdió su tiempo haciéndose homenajear en Valencia y Caracas. El 21 de setiembre de 1821 la gran fortaleza de Cartagena capituló ante Santander. Los últimos hechos de armas en Venezuela –el combate naval de Maracaibo en agosto de 1823 y la forzada rendición de Puerto Cabello en julio de 1824– fueron ambos la obra de Padilla. La revolución en la isla de León, que volvió imposible la partida de la expediúión de O’Donnell, y el concurso de la legión británica, habían volcado, evidentemente, la situación a favor de los colombianos.

El Congreso de Colombia inauguró sus sesiones en enero de 1821 en Cúcuta; el 30 de agosto promulgó la nueva constitución y, habiendo amenazado Bolívar una vez mas con renunciar, prorrogó los plenos poderes del Libertador. Una vez que éste hubo firmado la nueva carta constitucional, el congreso lo autorizó a emprender la campaña de Quito (1822), adonde se habían retirado los españoles tras ser desalojados del istmo de Panamá por un levantamiento general de la población. Esta campaña, que finalizó con la incorporación de Quito, Pasto y Guayaquil a Colombia, se efectuó bajo la dirección nominal de Bolívar y el general Sucre, pero los pocos éxitos alcanzados por el cuerpo de ejército se debieron íntegramente a los oficiales británicos, y en particular al coronel Sands. Durante las campañas contra los españoles en el Bajo y el Alto Peru –1823-1824– Bolívar ya no consideró necesario representar el papel de comandante en jefe, sino que delegó en el general Sucre la conducción de la cosa militar y restringio sus actividades a las entradas triunfales, los manifiestos y la proclamación de constituciones. Mediante su guardia de corps colombiana manipuló las decisiones del Congreso de Lima, que el 10 de febrero de 1823 le encomendó la dictadura; gracias a un nuevo simulacro de renuncia, Bolívar se aseguró la reelección como presidente de Colombia. Mientras tanto su posición se había fortalecido, en parte con el reconocimiento oficial del nuevo estado por Inglaterra, en parte por la conquista de las provincias altoperuanas por Sucre, quién unificó a las últimas en una república independiente, la de Bolivia. En este país, sometido a las bayonetas de Sucre, Bolívar dio curso libre a sus tendencias al despotismo y proclamó el Código Boliviano, remedo del Code Napoleón. Proyectaba trasplantar ese código de Bolivia al Perú, y de éste a Colombia, y mantener a raya a los dos primeros estados por medio de tropas colombianas, y al último mediante la legión extranjera y soldados peruanos. Valiéndose de la violencia, pero también de la intriga, de hecho logró imponer, aunque tan sólo por unas pocas semanas, su código al Perú. Como presidente y libertador de Colombia, protector y dictador del Perú y padrino de Bolivia, había alcanzado la cúspide de su gloria. Pero en Colombia había surgido un serio antagonismo entre los centralistas, o bolivistas, y los federalistas, denominación esta última bajo la cual los enemigos de la anarquía militar se habían asociado a los rivales militares de Bolívar. Cuando el Congreso dé Colombia, a instancias de Bolívar, formuló una acusación contra Páez, vicepresidente de Venezuela, el último respondió con una revuelta abierta, la que contaba secretamente con el apoyo y aliento del propio Bolívar; éste, en efecto, necesitaba sublevaciones como pretexto para abolir la constitución y reimplantar la dictadura. A su regreso del Perú, Bolívar trajo además de su guardia de corps 1.800 soldados peruanos, presuntamente para combatir a los federalistas alzados. Pero al encontrarse con Páez en Puerto Cabello no sólo lo confirmó como máxima autoridad en Venezuela, no sólo proclamó la amnistía para los rebeldes, sino que tomó partido abiertamente por ellos y vituperó a los defensores de la constitución; el decreto del 23 de noviembre de 1826, promulgado en Bogotá, le concedió poderes dictatoriales.

En el año 1826, cuando su poder comenzaba a declinar, logro reunir un congreso en Panamá, con el objeto aparente de aprobar un nuevo código democrático internacional. Llegaron plenipotenciarios de Colombia, Brasil, La Plata, Bolivia, México, Guatemala, etc. La intención real de Bolívar era unificar a toda América del Sur en una república federal, cuyo dictador quería ser él mismo. Mientras daba así amplio vuelo a sus sueños de ligar medio mundo a su nombre, el poder efectivo se le escurría rápidamente de las manos. Las tropas colombiams destacadas en el Perú, al tener noticia de los preparativos que efectuaba Bolívar para introducir el Código Boliviano, desencadenaron una violenta insurrección. Los pruanos eligieron al general Lamar presidente de su república, ayudaron a los bolivianos a expulsar del país las tropas colombianas y emprendieron incluso una victoriosa guerra contra Colombia, finalizada por un tratado que redujo a este país a sus límites primitivos, estableció la igualdad de ambos países y separó las deudas públicas de uno y otro. La Convención de Ocaña, convocada por Bolívar para reformar la constitución de modo que su poder no encontrara trabas, se inauguró el 2 de marzo de 1828 con la lectura de un mensaje cuidadosamente redactado, en el que se realzaba la necesidad de otorgar nuevos poderes al ejecutivo. Habiéndose evidenciado, sin embargo, que el proyecto de reforma constitucional diferiría esencialmente del previsto en un principio, los amigos de Bolívar abandonaron la convención dejándola sin quórum, con lo cual las actividades de la asamblea tocaron a su fin. Bolívar, desde una casa de campo situada a algunas millas de Ocaña, publicó un nuevo manifiesto en el que pretendía estar irritado con los pasos dados por sus partidarios, pero al mismo tiempo atacaba al congreso, exhortaba a las provincias a que adoptaran medidas extraordinarias y se declaraba dispuesto a tomar sobre sí la carga del poder si ésta recaía en sus hombros. Bajo la presión de sus bayonetas, cabildos abiertos reunidos en Caracas, Cartagena y Bogotá, adonde se había trasladado Bolívar, lo invisteron nuevamente con los poderes dictatoriales. Una intentona de asesinarlo en su propio dormitorio en Bogotá, de la cual se salvó sólo porque saltó de un balcón en plena noche y permaneció agazapado bajo un puente, le permitió ejercer durante algún tiempo una especie de terror militar. Bolívar, sin embargo, se guardó de poner la mano sobre Santander, pese a que éste había participado en la conjura, mientras que hizo matar al general Padilla, cuya culpabilidad no había sido demostrada en absoluto, pero que por ser hombre de color no podía ofrecer resu tencia alguna.

En 1829, la encarnizada lucha de las facciones desgarra ba a la república y Bolívar, en un nuevo llamado a la ciudadanía, la exhortó a expresar sin cortapisas sus deseos en lo tocante a posibles modificaciones de la constitución. Como respuesta a ese manifiesto, una asamblea de notables reunida en Caracas le reprochó públicamente su ambiciones, puso al descubierto las deficiencias de gobierno, proclamó la separación de Venezuela con respecto a Colombia y colocó al frente de la primera al general Páez. El Senado de Colombia respaldó a Bolivar, pero nuevas insurrecciones estallaron en diversos lugares. Tra haber dimitido por quinta vez, en enero de 1830 Bolívar aceptó de nuevo la presidencia y abandonó a Bogotá para guerrear contra Páez en nombre del congreso colombiano. A fines de marzo de 1830 avanzó a la cabeza de 8.000 hombres, tomó Caracuta, que se había sublevado, y se dirigió hacia la provincia de Maracaibo, donde Páez lo esperaba con 12.000 hombres en una fuerte posición. No bien Bolívar se enteró de que Páez proyectaba combatir seriamente, flaqueó su valor. Por un instante, incluso, pensó someterse a Páez y pronunciarse contra el congreso. Pero decreció el ascendiente de sus partidarios en ese cuerpo y Bolívar se vio obligado a presentar su dimision ya que se le dio a entender que esta vez tendría que atenerse a su palabra y que, a condición de que se retirara al extranjero, se le concedería una pensión anual. El 27 de abril de 1830, por consiguiente, presentó su renuncia ante el congreso. Con la esperanza, sin embargo, de recuperar el poder gracias a la influencia de sus adeptos, y debido a que se había iniciado un movimiento de reacción contra Joaquín. Mosquera, el nuevo presidente de Colombia, Bolívar fue postergando su partida de Bogotá y se las ingenió para prolongar su estada en San Pedro hasta fines de 1830, momento en que falleció repentinamente.

Ducoudray-Holstein nos ha dejado de Bolívar el siguiente retrato: “Simón Bolívar mide cinco pies y cuatro pulgadas de estatura, su rostro es enjunto, de mejilla hundidas, y su tez pardusca y lívida; los ojos, ni grandes ni pequeños, se hunden profundamente en las órbitas; su cabello es ralo. El bigote le da un aspecto sombrío y feroz, particularmente cuando se irrita. Todo su cuerpo es flaco y descarnado. Su aspecto es el de un hombre de 65 años Al caminar agita incesantemente los brazos. No puede andar mucho a pie y se fatiga pronto. Le agrada tenderse o sentarse en la hamaca. Tiene frecuentes y súbitos arrebatos de ira, y entonces se pone como loco, se arroja en la hamaca y se desata en improperios y maldiciones contra cuantos le rodean. Le gusta proferir sarcasmos contra los ausentes, no lee más que literatura francesa de carácter liviano, es un jinete consumado y baila valses con pasión. Le agrada oírse hablar, y pronunciar brindis le deleita. En la adversidad, y cuando está privado de ayuda exterior, resulta completamente exento de pasioness y arranques temperamentales. Entonces se vuelve apacible, paciente, afable y hasta humilde. Oculta magistralmente sus defectos bajo la urbanidad de un hombre educado en el llamado beau monde, posee un talento casi asiatico para el disimulo y conoce mucho mejor a los hombres que la mayor parte de sus compatriotas.”

Por un decreto del Congreso de Nueva Granada los restos mortales de Bolívar fueron trasladados en 1842 a Caracas, donde se erigió un monumento a su memoria.

Véase: Histoire de Bolivar par Gén. Ducoudray-Holstein, continuée jusqu’á sa mort par Alphonse Viollet (Paris, 1831); Memoirs of Gen. John Miller (in the service of the Republic of Peru; Col. Hippisley’s Account of his Journey to the Orinoco (London, 1819).

Artículo publicado en el tomo III de The New American Cyclopedia. Escrito en enero de 1858. Apareció en la edición alemana de MEW, t. XIV, pp. 217-231. Digitalizado para MIA-Sección en Español por Juan R. Fajardo, y transcrito a HTML por Juan R. Fajardo, febrero de 1999.

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Conflicto político y violencia colectiva en el Manifiesto Comunista de Marx y Engels y El Estado y la Revolución de Lenin

Publicado por santiagoarmesilla en 26 Noviembre 2007

El Catoblepas ha publicado un nuevo artículo mío. Espero sus críticas:

Conflicto político y violencia colectiva en
el Manifiesto Comunista de Marx y Engels
y El Estado y la Revolución de Lenin

Santiago Javier Armesilla Conde

Se sugiere en éste artículo que estas dos obras seminales del pensamiento político en general, y de la Izquierda Comunista en particular, forman un todo atributivo, al igual que la ideología comunista, que define sus parámetros de actuación política a través de su posicionamiento frente a otras ideologías y grupos sociales, tanto de izquierdas como de derecha

Marx Engels Lenin

1. Introducción: cómo afrontar el análisis de ambos libros

En el momento de presentar por escrito lo que a mi juicio se desprende de la lectura de estos dos libros seminales en la historia política y filosófica, he tenido en cuenta que mis reflexiones se iban a enmarcar de manera sustancial en las categorías de estudio del conflicto político y la violencia colectiva, una rama de estudio de las Ciencias Políticas. Es, en concreto, en la Fundamentación marxista de la violencia revolucionaria, donde se enmarca mi análisis de manera determinante. Pues bien, de lo que se trata por tanto es de mostrar aquí, y más tarde analizar, cómo la concepción materialista de la historia, o Materialismo Histórico, fundamenta sus tesis acerca de los conflictos políticos en las sociedades políticas, sobre quiénes los llevan a cabo y con qué objetivos y cuáles son las consecuencias de los mismos. Así mismo, el Materialismo Histórico elabora una detallada descripción de cómo se desarrolla la violencia colectiva en la lucha dialéctica de las clases por el control de los Estados.

Al leer ambos libros, se podría haber realizado el análisis de dos maneras: o bien cada libro por separado, confrontando así sus diferencias, o bien enmarcándolo todo en un proceso dialéctico de conformación teórico-práctica adecuado a las circunstancias cambiantes de las sociedades políticas, es decir, tomando como base el Materialismo Histórico para la elaboración posterior del marxismo-leninismo, el cual sería imposible sin relacionar conjuntamente las obras de Marx, Engels y Lenin (lo que sirve para analizar como un todo a estos dos libros). Sin embargo, ambas modalidades de análisis cometen un error con respecto a la misma base filosófica que mueve ambos libros: el Materialismo Histórico. Niegan la dialéctica que conforma el pensamiento marxiano, y que permite cerrar la Izquierda Comunista como una categoría política total, como una totalidad ideológica, que pueda ser re-conocida, interpretada, estudiada y separada en sus partes a la hora de analizarlas sin que por ello pierda consistencia su estructura como totalidad. En la primera modalidad esto es así porque al separar a Marx de Lenin sería imposible conocer nada de lo que ha conformado históricamente la praxis revolucionaria de la Izquierda Comunista. A pesar de la influencia de Marx en la socialdemocracia original, la relación que el marxismo pueda establecer con la Izquierda Socialdemócrata en forma de totalidad queda muy en entredicho, y más tras la lectura conjunta de ambas obras, en las que, sobre todo en Lenin, la crítica furibunda a los socialdemócratas alemanes es sintomática del conflicto político que de por sí se dio históricamente entre socialdemócratas y comunistas. De hecho, Lenin en El Estado y la Revolución comienza significando cómo la socialdemocracia de la Segunda Internacional (a los que, entre otros movimientos obreros de izquierdas, tacha de oportunistas en varias ocasiones en su libro), en connivencia con el capital, ha borrado todo rasgo revolucionario que el marxismo primigenio pudo tener:

«Ocurre hoy con la doctrina de Marx lo que ha solido ocurrir en la historia repetidas veces con las doctrinas de los pensadores revolucionarios y de los jefes de las clases oprimidas en su lucha por la liberación. En vida de los grandes revolucionarios, las clases opresoras les someten a constantes persecuciones, acogen sus doctrinas con la rabia más salvaje, con el odio más furioso, con la campaña más desenfrenada de mentiras y calumnias. Después de su muerte, se intenta convertirlos en iconos inofensivos, canonizarlos, por decirlo así, rodear sus nombres de una cierta aureola de gloria para “consolar” y engañar a las clases oprimidas, castrando el contenido de su doctrina revolucionaria, mellando su filo revolucionario, envileciéndolo. En semejante “arreglo” del marxismo se dan la mano actualmente la burguesía y los oportunistas dentro del movimiento obrero.»{1}

La relación de El Estado y la Revolución (ER a partir de ahora) con el Manifiesto Comunista (MC a partir de ahora) se da por vía de citas de Marx y Engels de esa y otras obras posteriores al MC de 1848. También en el MC, Marx y Engels establecen los parámetros que marcarían el conflicto político con otras formas de izquierda revolucionaria no marxistas de su tiempo (como por ejemplo los lasalleanos, uno de los núcleos de los que nacería el Partido Socialdemócrata Alemán), en el capítulo III del libro, dedicado a la Literatura Socialista y Comunista, donde hacen un repaso del fondo teórico-práctico de diferentes formas de socialismo de su tiempo –también de la derecha socialista–, además de un análisis crítico de las mismas desde las coordenadas del Materialismo Histórico. Si sólo se tratase, por tanto, de establecer comparaciones entre la obra de Marx y Engels y la obra de Lenin, podríamos conocer los parámetros que definirían a cada una en el caso de ser cosas inconexas, pero no conoceríamos nada en absoluto de cuál es la fundamentación marxista de la violencia revolucionaria. Así pues, si nada está relacionado con nada, no podríamos conocer nada, y si Marx y Engels no están relacionados con Lenin no podríamos conocer, ni entender, nada de lo que ha significado históricamente la Izquierda Comunista.

En consecuencia, tras eliminar la primera opción analítica de las obras señaladas, sólo quedaría la segunda, que permite establecer las obras de Marx, Engels y Lenin como parte de una totalidad que, a priori, sí nos permitiría el conocer los parámetros por los que se mueve. Una totalidad ideológica, una ideología, cuyos creadores y a la vez demiurgos son estos tres filósofos y políticos. Sin embargo, tal y como afirmo al principio, la segunda opción analítica quedaría coja al no especificar a qué tipo de todo, de totalidad, nos estamos refiriendo. Esto es esencial para mostrar hasta qué punto la ideología comunista se conforma en un proceso dialéctico inteligible por nosotros, seamos partidarios, detractores o críticos de la misma. Es decir, saber a qué tipo de totalidad se adscribiría la Izquierda Comunista es esencial para saber si es una totalidad que podamos re-conocer. Valga aquí decir que mi análisis de ésta cuestión se hace desde las coordenadas del Materialismo Filosófico, sistema filosófico nacido en Oviedo, España, desarrollado en la actualidad y desde 1972 (con la publicación de Ensayos materialistas de Gustavo Bueno Martínez) no sólo en España sino también en Hispanoamérica, y que supone una vuelta del revés del marxismo clásico sin renunciar en absoluto a él, pero sí eliminando sus elementos monistas e idealistas, pergeñando así un sistema filosófico materialista más radical. El concepto de monismo es importante para empezar a distinguir a qué tipo de totalidad me refiero al hablar de la ideología comunista. Porque la Izquierda Comunista, tal y como se desarrolló en el Imperio Soviético y desde Lenin, tiene como base fundamental el Materialismo Dialéctico, el cual toma la materia como un todo único en el que todas sus partes, sin excepción en el Universo, están relacionadas entre sí. Y como un todo único, monista, tomó la Unión Soviética al comunismo (de ahí la denominación de Suslov de la URSS y sus países satélite como comunismo realmente existente, despreciando por completo el comunismo asiático del maoísmo{2}). En contraposición al Diamat, que es la denominación que en la antigua Unión Soviética recibía el Materialismo Dialéctico, el Materialismo Filósofico –o Filomat– toma a la materia como una entidad dotada de algún tipo de unidad que, sin embargo, no niega la multiplicidad de elementos constituyentes de la misma. El Filomat, por tanto, sería un materialismo pluralista, que permitiría la partición de la materia para el análisis de sus partes, lo que posibilitaría su conocimiento con mayor precisión y rigor metodológico. Mientras el Diamat dice que todo está relacionado con todo –igual que afirman las religiones totalizadoras monoteístas (judaísmo, cristianismo, Islam) y la Teoría del Caos en su ala más radical-indeterminista–, el Materialismo Filosófico afirma que no todo está relacionado con todo. Es lo que Platón llamó el principio de Symploké, que hace suyo el Materialismo Filosófico, y que consiste en el entrelazamiento de las cosas que constituye una situación –un sistema, una totalidad o varias– efímera o estable, que permite conocer tanto el momento de su conexión –un momento, por cierto, siempre de conflicto, y ahí entrelazo el Filomat con el objetivo de ésta exposición– como el de desconexión o independencia parcial mutua de sus términos o secuencias. En consecuencia, sólo podremos conocer la ideología comunista si la entendemos como totalidad desde las coordenadas del Materialismo Filósofico y el principio de Symploké.

2. El conflicto político en la Izquierda comunista, analizado desde el Materialismo filosófico

Ahora bien, en el Filomat además se da una doble distinción de totalidad. Se habla de totalidad distributiva cuando nos referimos a aquellas totalidades cuyas partes son independientes entre sí en su momento de participar en el todo; sus partes son homogéneas, mantienen entre sí relaciones reflexivas, transitivas y simétricas (por ejemplo, la especie de los mamíferos dentro del género animal sería una totalidad distributiva). Y se habla de totalidad atributiva cuando nos referimos a totalidades que sólo constituyen un todo estando unidas de manera simultánea o sucesiva; estas conexiones no tienen por qué ser inseparables ni indestructibles. El comunismo sería pues, como toda ideología –como toda representación del mundo de una clase social, de un partido político, de una corporación o de una institución, &c., de su lugar en él y de sus intereses, contrapuestos a los de otras clases sociales, partidos políticos, &c., grupos que tienen sus propias ideologías–, una totalidad atributiva. Una totalidad atributiva, la Izquierda Comunista, que se define frente a otras en un proceso dialéctico, o sea, de conflicto. Un proceso dialéctico además doble, es decir, que se define frente a otras ideologías en una dialéctica de clases y en una dialéctica de Estados. En este sentido, el comunismo se definirá en la dialéctica de clases solidarizándose con el proletariado industrial –en Marx y Engels– más el campesinado pobre y asalariado –en Lenin– frente a la burguesía capitalista urbana y los terratenientes y también frente a la llamada «clase media» o pequeña burguesía (incluída la llamada aristocracia del salario por Marx, los obreros con más altos sueldos). El conflicto político en el MC y en ER es un conflicto de unas clases sociales frente a otras en torno a la cuestión del poder del Estado. Esto último es más claro en Lenin, y es aquí donde entra la dialéctica de Estados, ya que la lucha de clases sólo es efectiva, con el fin de realizar la Revolución Comunista Mundial, si esa lucha de clases se lleva a cabo desde Estados. Es decir, que el proletariado, tras tomar el poder de un Estado, ha de luchar contra los Estados burgueses y los Estados todavía inmersos en estructuras político-sociales propias del Antiguo Régimen, en un proceso dialéctico revolucionario, de guerra, largo (su prolongación en el tiempo, muy remarcada por Lenin, me hace concluir que no necesariamente se trata de un proceso de guerra caliente, y desde luego, ese fue el proceso que, durante toda su existencia, llevó a cabo, con mayor o menor éxito según el momento hasta el fracaso final, el Imperio Soviético).

2a. El conflicto político en la Izquierda comunista: el Manifiesto comunista de Marx y Engels

En la dialéctica de clases cada clase tiene su ideología, su representación del mundo y de su lugar en él, como ya he señalado antes. Y si el marxismo-leninismo ha de ser la ideología del proletariado revolucionario más el campesinado asalariado y pobre, el marxismo-leninismo ha de enfrentarse a otras ideologías, incluidas otras izquierdas. Así, en el MC, Marx y Engels señalan varios enemigos contra los que ejercer la lucha, no sólo el liberalismo o la reacción pura y dura, sino otras formas de socialismo. Esas formas de socialismo a las que Marx y Engels en el MC se oponen frontalmente son:

Continuar leyendo aquí: http://www.nodulo.org/ec/2007/n069p01.htm

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¿ A qué juega la Coordinadora Antifascista ?

Publicado por santiagoarmesilla en 25 Noviembre 2007

Si manifestamos nuestro apoyo a la Coordinadora Antifascista por el asesinato de Carlos Palomino por un neonazi que además era militar, Izquierda Hispánica quiere manifestar su absoluto rechazo a los disturbios propios de la violencia callejera neofeudalista proetarra que se ha dado éste sábado 24 en Madrid, España, en las que, por cierto, se vió involucrado el partido político neofeudalista de extrema derecha Izquierda Castellana. La violencia de la protesta fue testimonial (entre 500 y 1000 manifestantes, todos menores de 30 años y todos pertenecientes a tribus urbanas como los punkis o los skinheads, entre otras, nada representativos de la clase obrera, aunque ellos piensen lo contrario: en realidad se tratan de jóvenes que se han tragado sin reflexión alguna esa mentira llamada movimiento punk británico de finales de la década de 1970, creado por el diseñador de moda Malcolm McLaren).

Por otra parte, Coordinadora Antifascista debería explicar por qué convoca “jornadas antifascistas” e invita a esas jornadas a grupos skins proetarras como los italianos Banda Bassoti:

La Coordinadora Antifascista debería también ser Coordinadora Antineofeudalista, ya que eso son los grupos con los que se relaciona (Izquierda Castellana incluída).

Papel del grupo neonazi CEDADE

Y, por desgracia, la muerte de Carlos quedará impune. Los nazis españolistas seguirán cometiendo crímenes y los autodenominados antifascistas (cosa que todos los no fascistas somos, por cierto) seguirán apoyando grupos ultraderechistas teñidos de rojo.

Si alguien quiere saber qué se esconde realmente detrás de las ideas autodenominadas antifascistas y de izquierdas de los grupos identitarios étnicos vasquistas, castellanistas, catalanistas, aragonesistas, andalucistas, asturianistas, galleguistas, leonistas, biercianos, cantabristas, castúos, &c., aquí tiene la amarga respuesta.

La única respuesta, frente al fascismo españolista y racista de Democracia Nacional, España 2000, y demás grupos mafiosos llenos de drogadictos que juegan al tardofranquismo, y frente a los grupos neofeudalistas proetarras y partidarios de la destrucción de España como nación política de ciudadanos libres e iguales en derechos y deberes, no es la democracia de mercado pletórico actual.

La única respuesta es la Izquierda Hispánica: una nueva izquierda marxista, materialista, patriota española, hispanista, iberoamericanista, internacionalista, socialista, antirracista y revolucionaria. La única respuesta ante esta amalgama de psicofantes es una séptima generación de izquierda, tras el fracaso progresivo de jacobinos (hoy inexistentes), liberales (hoy escorados a la derecha), anarquistas (hoy más cercanos al neofeudalismo y al triburbanismo que a los postulados de Bakunin), socialdemócratas (hoy antimarxistas, zapateristas y aliados de fuerzas ultraderechistas como el indigenismo o el Islam), comunistas (hoy prácticamente desaparecidos, sino engullidos por los socialfascistas de la socialdemocracia mundial) y maoístas (sin ninguna relevancia fuera de Asia, y con el constante peligro de una deriva imperial-capitalista).

Nosotros decimos: Antifascismo sí, pero no a costa de España. El auténtico antifascismo es la defensa de España como Nación Política de Ciudadanos Libres e Iguales en Derechos y Deberes. El futuro del verdadero antifascismo es la Izquierda Hispánica.

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Día Internacional contra la violencia machista: Observatorio Violencia dice 93.000 denuncias maltrato son sólo punta iceberg

Publicado por santiagoarmesilla en 25 Noviembre 2007

El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género recordó hoy que, entre enero y septiembre, más de 93.000 mujeres presentaron una denuncia por malos tratos y que, en lo que va de año, 69 víctimas han sido asesinadas por sus parejas o ex parejas, unas cifras que sólo muestran ‘la punta del iceberg’.


Con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres que se celebra este domingo, el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género ha elaborado un manifiesto en el que recuerda que para erradicar esta lacra social hay que desarrollar estrategias ‘los 365 días del año’.

El manifiesto afirma que la violencia machista es resultado de la ‘profunda discriminación’ de las mujeres en la sociedad, que no ha sido erradicada, pese a que la Constitución consagra el derecho a la vida, la seguridad, la igualdad, la libertad y la dignidad de todas las personas.

Tres años después de la promulgación de la Ley Integral contra la Violencia de Género, asegura el manifiesto, esta norma sigue siendo ‘el mejor instrumento de lucha contra esta lacra social’.

Sin embargo, aún hacen falta políticas eficaces que la desarrollen ‘en todos sus extremos y sin dilación’ y que vayan dotadas de la correspondiente dotación presupuestaria, así como un compromiso ‘beligerante’ de toda la sociedad.

El Observatorio explica que ya es hora de rendir cuentas de los logros obtenidos y de lo que queda por hacer, de evaluar la eficacia de las medidas y, en definitiva, de ver ’si hemos garantizado nuevos espacios de libertad y seguridad para las mujeres’.

Esta evaluación permitirá mantener los instrumentos efectivos puestos en marcha para defender los derechos humanos de las mujeres y, en particular, el derecho a disfrutar de una vida sin violencia.

También permitirá determinar los que no se han desarrollado o se han abordado de forma insuficiente y diseñar nuevas líneas de actuación contra una lacra para la que no hay ‘recetas cerradas y unívocas para su erradicación’.

Ante la cercanía del Día Mundial contra la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, el manifiesto del Observatorio reafirma su voluntad de seguir luchando contra ‘las relaciones de poder asimétricas establecidas entre hombres y mujeres’.

Ese día, hay que ‘renovar de forma decidida el compromiso y responsabilidad de los poderes públicos y de toda la sociedad en la construcción de una sociedad equitativa que garantice, por ello, como presupuesto, la plena efectividad de los derechos humanos para mujeres y hombres’, concluye el manifiesto.

Terra Actualidad – EFE

Violencia machista y oportunismo

 

 

COINCIDIENDO con las vísperas de la Jornada Mundial contra la Violencia sobre la Mujer, que se celebra hoy, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunció el pasado viernes que convocará a las televisiones privadas con motivo del «caso Svetlana», la joven rusa asesinada por su ex novio después de que ambos aparecieran en un programa de televisión, «El Diario de Patricia», que les había montado un encuentro para favorecer su «reconciliación». No está claro qué quiere hacer el Gobierno con esta reunión, pero es evidente que el propósito del Ejecutivo tiene que ver con el fracaso de la política de prevención de la violencia contra la mujer, una de las principales apuestas personales de Rodríguez Zapatero. A falta de un mes para que acabe 2007, este año acumula ya más muertes por violencia machista (69 confirmadas y otras pendientes de determinación) que en 2005 y 2006. La ley integral contra la violencia sobre la mujer fue la primera aprobada por el Gobierno socialista, en medio de una propaganda que atribuía a esta nueva norma efectos taumatúrgicos en la protección a las mujeres. Lo cierto es que, a día de hoy, el balance de esta ley es como mínimo insatisfactorio, aun con los 50.000 agresores que han sido condenados en dos años, porque los juzgados especiales de violencia doméstica están saturados, porque algunas de sus principales reformas -como la agravación de la pena por razón de sexo- están pendientes de que el Tribunal Constitucional las juzgue, y porque el automatismo de determinadas medidas cautelares está discutido por jueces y profesionales, que creen que en algunos supuestos empeoran la situación de la víctima y de sus hijos.

Por otro lado, no puede decirse que no se hayan hecho campañas institucionales de apoyo a las mujeres maltratadas y que no se hayan asignado recursos policiales. Por eso, tampoco sería admisible atribuir este claro agravamiento de la violencia contra la mujer al Gobierno, ni al actual ni a ningún otro, aunque el de Aznar no contó con tanta complacencia de las organizaciones feministas como el que dispensan, con su silencio y con sus premios, al de Rodríguez Zapatero, a pesar de las cifras, lo que también explica el carácter político que se dio en ocasiones, durante el anterior mandato, a las demandas de reformas, a las críticas al Ejecutivo popular y a los reproches a los jueces.

La convocatoria a las televisiones privadas por parte del Gobierno tiene toda la apariencia de que vaya a ser utilizada como una cortina de humo para crear un nuevo chivo expiatorio del fracaso en la lucha contra la violencia machista. Dijo Fernández de la Vega que «la violencia de género no puede ser un espectáculo», con lo que daba por hecho que esto es lo que sucedió en el «caso Svetlana». El juicio de culpa que encierra esta afirmación es temerario. La responsabilidad penal o civil de determinados programas de televisión que hurgan en los dramas y en las miserias humanas con supuestas intenciones benefactoras, es muy difícil de declarar porque habría que acreditar una relación de causa y efecto entre el programa y el resultado delictivo. Pero no sucede lo mismo con la responsabilidad social y ética, que ni son menos exigibles ni menos graves. Svetlana murió porque un hombre estaba dispuesto a matarla si no se reconciliaba. Otros hombres matan porque su esposa quiere divorciarse, o por celos enfermizos, o por complejos inexplicables para la mayoría de los ciudadanos. Un maltratador y homicida siempre tiene un motivo para su crimen. El Gobierno tiene que ocuparse de que las leyes que aprueba y las iniciativas que pone en marcha sean eficaces, estén bien dotadas económicamente y se acompañen por un discurso político convincente.

Dicho esto, cada cual debe ser responsable de sus actos y el «caso Svetlana» es una tragedia con una seria advertencia a los medios que hacen de los platós pasarelas de dramas y penurias, con especial dedicación a las rupturas de pareja y a los enfrentamientos familiares. Eso es jugar con fuego porque la violencia y la irracionalidad se han extendido de forma tan generalizada en las relaciones personales, que detrás de una escena forzada de reconciliación puede estar fraguándose una tragedia. El «caso Svetlana» debe ser desde ya una línea roja para saber dónde están marcados los límites.

 

Extraído de: http://www.abc.es/20071125/opinion-editorial/violencia-machista-oportunismo_200711250248.html 

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