Mayo 1968 y la perspectiva revolucionaria

Cuarenta años después, los acontecimientos de Mayo 68 suscitan un fuerte interés: Interés por parte las jóvenes generaciones de obreros, de estudiantes, que solo conocen ese gigantesco movimiento “de oídas” y para los cuales tiene una connotaciones “míticas”: revuelta juvenil, revolución… E interés por parte de la clase dominante en que todos aquellos que miran con simpatía los “sucesos del Mayo 68” se queden con esos aspectos “nostálgicos”, “míticos”, con las falsas lecciones y no comprendan su verdadero significado. ¿Porqué ese interés por parte de la burguesía?. La clase dominante teme que el proletariado saque las verdaderas lecciones y sobre todo que las aplique hoy en día. Por eso es necesario que los revolucionarios restablezcamos la verdad, que desentrañemos las claves para comprender sus lecciones y la validez de esas lecciones en los combates de clase de nuestra época.

Y para poder hacerlo empecemos por recordar lo que realmente paso…

¿Qué pasó en 1968? Una breve cronología…

22 de Marzo de 1968:

142 estudiantes de la Universidad de Nanterre, en las afueras de París, ocupan la sede del Consejo de la Universidad en protesta contra la detención de varios de sus compañeros en una manifestación contra la guerra de Vietnam. Deciden formar el “Movimiento del 22 de Marzo”, movimiento informal animado por trotskistas y anarquistas (entre ellos un tal Daniel Cohn-Bendit, estudiante de sociología y de nacionalidad alemana aunque nacido en Francia).

Del 23 de Marzo al 2 de Mayo:

En el campus de Nanterre se suceden los mítines y las jornadas de movilización convocadas por los M22, a los que la Universidad responde alternativamente cerrando sus puertas. Las consignas que gritaban los estudiantes era: “Profesores, estáis viejos, vuestra cultura también”; “Dejarnos vivir”; “Hagamos realidad nuestros deseos”; “No queremos ser los futuros cuadros de la explotación capitalista”.

Durante todo este tiempo, el Partido Comunista Francés y la CGT (sindicato controlado por el PCF) denuncia sistemáticamente el movimiento tachando a los estudiantes (que se presentan a si mismos como “revolucionarios”) de “hijos de papá” que desprecian a la clase obrera. Se acusa a los grupos de extrema izquierda, trotskistas, maoístas y anarquistas de estar al servicio de la policía; la extrema derecha descalifica a Cohn-Bendint como “judío alemán”, de lo que el PCF se hace eco en su prensa llamándole “anarquista alemán”.

3 de Mayo:

Se cierre Nanterre y la policía sitia la Universidad, algunos cientos de estudiantes de esa Facultad participan en un mitin en el patio de la Universidad de La Sorbona, en pleno centro del “Barrio latino” corazón de la zona universitaria en el centro de París. La policía anti-manifestaciones (los CRS) entra en La Sorbona y trinca a sus ocupantes: detiene sistemáticamente a los chavales. Varios cientos de estudiantes se juntan rápidamente a las puertas de La Sorbona, la policía trata de dispersarlos pero se vuelven a reunir unas calles más allá, son cada vez más numerosos y durante horas se dedican a hostigar a la policía: el saldo, 72 policías heridos y 400 detenidos.

Del 6 al 9 de Mayo:

Tras dos días de calma, el 6 vuelven las manifestaciones. Esta vez las consignas son “La Sorbona, de los estudiantes”, “fuera la policía del Barrio latino”, “libertad a nuestros compañeros” (a 4 de los estudiantes detenidos el 3 de Mayo les habían caído condenas de varios meses de cárcel).

El Gobierno no cede y las manifestaciones son cada vez más masivas: decenas de miles de manifestantes a los que por la tarde se juntan jóvenes obreros. Ante el Arco del Triunfo (símbolo nacionalista y guerrero por excelencia de la burguesía francesa) los manifestantes cantan la Internacional. Al mismo tiempo empiezan las manifestaciones en las principales ciudades de Francia.

Por su parte, el PCF y la CGT siguen tachando a los manifestantes de “provocadores”.

10 de Mayo:

La manifestación finaliza en el Barrio latino cerca de La Sorbona que sigue cercada por la policía. Cohn-Bendit lanza por la radio la consigna de “Ya que ellos ocupan La Sorbona, ocupemos nosotros el Barrio latino”. A las 9 de la noche ya hay decenas de barricadas; a las 2 de la madrugada la policía asalta las barricadas tras haber lanzado un infierno de gases lacrimógenos. Una feroz represión se desata hasta entrada la mañana: gases lacrimógenos, cargas policiales porras en mano que golpean a todo bicho viviente, incluso a los heridos a los que las ambulancias tratan de poner a salvo.

11 de Mayo:

La represión desata una enorme ola de indignación en toda Francia: se suceden manifestaciones espontáneas no solo de estudiantes universitarios, también de familiares, de estudiantes de institutos, de obreros; los manifestantes ocupan muchas Facultades; los sindicatos convocan una Jornada de huelga y manifestaciones el día 13. Esa tarde el Gobierno anuncia la liberación de los estudiantes detenidos y la reapertura de La Sornota. El Gobierno cede tratando de calmar las cosas pero… ya es demasiado tarde.

13 de Mayo:

La participación en la huelga de 24 horas convocada por los sindicatos no es excesivamente masiva: 1 millón de huelguistas en toda Francia. En cambio las manifestaciones reunieron tal marea de gente como no se había visto desde el final de la Segunda Guerra Mundial: 800.000 personas en París, por ejemplo. Las consignas principales que se gritan en esas manifestaciones: “Profesores, alumnos, trabajadores ¡Solidaridad!”; “Gobierno Popular (consigna promovida por el Partido Comunista Francés); y, sobre todo, “10 años, ya basta” (el General De Gaulle justamente hacia 10 años que había llegado al poder, el 13 de Mayo de 1958).

El enorme éxito de las manifestaciones del 13 de Mayo, junto al hecho de que el 11 de Mayo el Gobierno había cedido, creó un gran sentimiento de fuerza no solo entre los estudiantes sino también en las filas obreras.

14 de Mayo:

Esa mañana, los trabajadores de Woippy, una pequeña fábrica metalúrgica en Lorena, votan la huelga ilimitada por viejas reivindicaciones. No es la única: Sur-Aviación, en Nantes, una gran fábrica se lanza a la huelga ilimitada, los trabajadores ocupan la empresa y secuestran a la dirección. Los estudiantes de esa ciudad van a expresarles su solidaridad, se integran en el piquete de huelga confraternizando con ellos.

El movimiento lo lanzaron jóvenes obreros, de la misma edad que los estudiantes. Su razonamiento era simple “si los estudiantes, que no tienen el arma de la huelga, han tenido fuerza para hacer que el Gobierno ceda; los obreros también podemos hacerle ceder”.

El 14 de Mayo hay ya 3100 huelguistas.

15 de Mayo:

La fábrica Renault de Cleon, en Normandia, se suma al movimiento, y junto a ella otras dos empresas de la región: huelga total; ocupación ilimitada; secuestro de la Dirección; banderas rojas en las rejas… Ya hay 11 000 huelguistas. La jornada de acción que habían organizado los sindicatos contra los ataques en la Seguridad Social del año pasado es un fiasco y pasa totalmente desapercibida.

16 de Mayo:

El resto de las fabricas Reanult se suman al movimiento, banderas rojas ondean en Flins, Sandouville, Le Mans y Billancourt. Aunque ese día aun solo hay, en total, 75 000 huelguistas, que Renault entre en lucha es muy significativo: la mayor empresa de Francia, con 35 000 obreros… Por eso hay un dicho “Si Renault estornuda, Francia se constipa”.

17 de Mayo:

Los huelguistas ya son 215 000: la huelga empieza a afectar Francia entera, se extiende como reguero de pólvora por las provincias. El movimiento es totalmente espontáneo, por doquier los obreros jóvenes se ponen a la cabeza. Los sindicatos se suben al carro del movimiento. La fraternidad entre estudiantes y jóvenes obreros crece: estos van a las facultades ocupadas e invitan a los estudiantes a comer en sus comedores de empresa.

No hay reivindicaciones concretas, pero se expresa un gran hartazo. Las pintadas en las paredes, por ejemplo en Normandia, lo dejan bien claro: “¡Ya es hora de vivir con dignidad!”.

La CGT teme verse “desbordada por la base”, y también por la CFDT mucho más presente en las luchas desde el principio, y llama a la extensión de la huelga: por miedo a quedarse atrás se sube al carro, aunque su llamamiento se hace público al día siguiente…

18 de Mayo:

A medio día, antes de conocerse el llamamiento de la CGT, un millón de trabajadores están ya en huelga. Por la tarde son 2 millones.

Lunes 20 de Mayo:

Hay 4 millones de huelguistas.

21 de Mayo:

Son 6 millones y medio.

22 de Mayo:

8 millones y medios de trabajadores están en huelga indefinida. Es la mayor huelga de la historia del movimiento obrero internacional, mucho mas masiva que la “huelga general de Mayo 1926 en Gran Bretaña o que las huelgas de Mayo/Junio de 1936 en Francia.

En la huelga participan todos los sectores: la Industria, los transportes, la luz y el gas, los correos y las telecomunicaciones, la enseñanza, los funcionarios y empleados públicos (varios ministerios están totalmente paralizados), la prensa, radio y televisión (la televisión nacional se suma a la huelga y sus trabajadores denuncian la censura que les habían impuesto), los laboratorios de investigación, las funerarias (Mayo 68 era un mal momento para morir), los deportistas profesionales (la bandera roja ondea en la sede de la Federación francesa de Fútbol), los artistas (se suspende el Festival de Cannes a instancia de los realizadores de cine), etc…

Hay varias razones que explican que en pocos días la huelga se generalice hasta tal punto: el fuerte descontento que se ha ido acumulando; las meteduras de pata del Gobierno; el ejemplo de que la lucha paga que habían transmitido los estudiantes al hacer ceder al Gobierno; el hecho de que los sindicatos a partir del 20 de Mayo empujen a la huelga en todas las empresas (especialmente en las pequeñas) especialmente en aquellas en que los trabajadores no estaban por ir a la huelga (después explicaremos porqué).

La Asamblea Nacional, dominada por la derecha, rechaza una moción de censura propuesta dos semanas antes (el 8 de Mayo) por la izquierda: las instituciones oficiales de la Republica francesa parecen vivir en otro planeta, al igual que sus políticos: la derecha repite como un disco rallado que hay “un complot contra Francia” (en especial por parte del PCF al que atribuyen mucho más poder del que realmente tiene); la izquierda se dedica a hacer todo tipo de maniobras para “dar una salida política al movimiento” es decir evacuar del poder a la derecha para que gobierne la izquierda. En todo ese maremagno, el Gobierno impide la vuelta de Cohn-Bendit que está en Alemania.

24 de Mayo:

Se suceden las manifestaciones, especialmente contra la prohibición del regreso de Cohn-Bendit (“las fronteras nos la sudan”, “Todos somos judíos alemanes”). Por la Izquierda, la CGT hace un cordón sanitario contra los “provocadores” y “aventureros”, es decir contra los estudiantes “radicales” que se juntan con los jóvenes obreros. El General De Gaulle dirige un discurso a la nación en el que propone un referéndum para que los franceses se pronuncien sobre la “participación” (una especie de asociación capital-trabajo): un completo fiasco que muestra la desorientación del Gobierno y , más en general, de la burguesía francesa… pues en muchas ciudades los empleados municipales se niegan a organizar el referéndum, al tiempo que los trabajadores de la imprenta nacional que están en huelga se niegan a imprimir las papeletas de voto; por su parte los dueños de las imprentas privadas que no están en huelga no están por la labor de imprimir ellos las papeletas: no quieren buscarse más problemas con sus trabajadores.

La indignación de los manifestantes cuando oyen por los transistores el discurso es mayúscula, por todas partes gritan “nos la suda lo que diga”, y durante toda la noche se suceden los enfrentamientos y las barricadas. La Bolsa de Paris arde.

En ese periodo:

En las facultades ocupadas hay discusiones políticas permanentes, a las que acuden muchos obreros es especial los jóvenes; algunos obreros piden a aquellos que defienden la idea de revolución que vayan a sus fabricas ocupadas para que hablen: en Toulouse algunos militantes del ¡PCF! invitan a dar una charla en una empresa al pequeño grupo que más tarde formaría la sección en Francia de la CCI.

Se suceden las discusiones espontáneas en las calles, en las aceras, todo el mundo tiene algo que decir. El ambiente es festivo.

Por doquier, en toda Francia, en los barrios, ciertas empresas grandes o en sus alrededores surgen “Comités de Acción” en los que se discute sobre como luchar, sobre la perspectiva revolucionaria. Aunque estos comités, en general, los promueven grupos izquierdistas o anarquistas, en ellos se junta mucha más gente que los miembros de dichas organizaciones.

25 de Mayo:

Comienza la negociación Gobierno, Patronal y Sindicatos en el Ministerio de Trabajo (sito en la Rue Grenelle). Desde el principio los patronos están dispuestos a dar mucho más de lo que piden los sindicatos. Está claro que la burguesía tiene miedo. El Primer Ministro, Pompidou que preside las negociaciones, se ve a solas durante una hora con el capo de la CGT Seguy (más tarde se sabrá que Chirac -entonces ministro de Asuntos Sociales, de vio a escondidas con el numero dos de ese mismo sindicato).

Noche del 26 al 27 de Mayo:

Se firman los “Acuerdos de Grenelle”: 10% de aumento de sueldo para todos; aumento de un 25% en el salario mínimo; ligera reducción de la jornada de trabajo; retirada de los recortes en Seguridad Social de año anterior; reconocimiento de la actividad sindical dentro de las empresas.

27 de Mayo:

Las asambleas obreras rechazan unánimemente los “Acuerdos de Grenelle”. En la factoría de Renault Billancout 10 000 obreros abuchean a Seguy cuando presenta los acuerdos. El número de huelguistas aumenta, llega a 9 millones.

Cohn-Bendit (conocido popularmente como “Dani el rojo” por el color de su pelo) reaparece, con el pelo teñido de negro, en un acto multitudinario, en el estadio de Charlety en París, convocado por el sindicato de estudiantes (UNFE), grupos izquierdistas y el sindicato CFDT (en sobrepuja con la CGT), y en el que se pueden ver a ciertos políticos socialdemócratas.

29 de Mayo:

EL PCF y la CGT convocan una gran manifestación para reclamar un gobierno socialdemócrata como alternativa, que pase a un “Gobierno popular”. La derecha responde: “Complot comunista”.

El general De Gaulle desaparece del mapa (de hecho se va a Alemania para asegurarse de la fidelidad del ejército).

30 de Mayo:

De Gaulle reaparece dando un discurso: “Me quedo”. Disuelve la Asamblea Nacional y convoca elecciones para el 23 y 30 de Junio. Se organizan grandes manifestaciones en apoyo de De Gaulle tanto en París como en el resto de Francia (en las que participan incluso sus viejos enemigos de extrema derecha).

La CGT llama a los trabajadores a negociar sector por sector para “mejorar los acuerdos de Grenelle”: es el mejor medio de dividir el movimiento.

A partir de esa fecha (que es un jueves) los trabajadores empiezan a volver al trabajo muy lentamente, pues aún hay 6 millones de huelguistas el 6 de Junio. La vuelta se hace en medio de una gran dispersión: el 31 de mayo lo hacen los siderúrgicos de Lorena y los trabajadores del textil del Norte; el 4 de Junio los arsenales y los de seguros; el 5 los de la electricidad y mineros del carbón; el 6 los carteros, las telecomunicaciones, el transporte (la CGT en París fuerza la vuelta al trabajo con mentiras: sus delegados sindicales dicen a los obreros en cada una de las cocheras que en las otras ya están trabajando, lo que es completamente falso); el 7 de Junio vuelven los maestros de primaria; el 10 la policía entra por la fuerza en la fábrica de Renault en Flins, en la carga policial un estudiante cae al Sena ahogándose; el 11 de Junio los CRS cargan contra los obreros de Peugeot en Sochaux, segunda fabrica de Francia, con un saldo de dos trabajadores muertos. Eso desata nuevas y violentas manifestaciones en las que se grita “han matado a nuestros compañeros”, la determinación de los trabajadores es tal que la policía desaloja la fábrica. Los obreros solo volverán al trabajo 10 días después.

Los sindicatos (con la CGT a la cabeza) y los partidos de izquierda encabezados por el PCF temen que la indignación relance las huelgas (aun hay 3 millones de huelguistas) por eso llaman incesantemente a la vuelta al trabajo “para que las elecciones tengan lugar y se complete la victoria de la clase obrera”. L’ Humanité, el periódico del PCF, pone en primera plana: “Millones de obreros victoriosos vuelven con calma al trabajo”.

Los llamamientos a la huelga que hacen sistemáticamente los sindicatos a partir del día 20 de Mayo tienen una explicación: hay que controlar el movimiento para hacer que los sectores menos combativos vuelvan al trabajo y desmoralizar al resto de sectores. Así, el 12 de Junio lo hace los profesores de secundaria, el 14 Air France y la marina mercante; el 17 la Renault de Billancourt; el día 23, primer turno de la elecciones hay una fuerte avance de la derecha; el 24 de Junio la Citroen de Javel, en pleno centro de París, vuelve al trabajo (el numero 2 de la CGT interviene en la asamblea general llamando a la vuelta al trabajo); el 26 lo hacen los trabajadores de Usinor en Dunquerque… El 30 de Junio: Victoria histórica de la derecha en el segundo turno de las elecciones.

CAUSAS Y SIGNIFICADO DE MAYO 1968

A nivel de Francia se produce la conjunción de dos movimientos:

– la propagación por la practica totalidad de los países occidentales del movimiento estudiantil que había surgido en Estados Unidos en el otoño del 64;

– el resurgir del movimiento de la clase obrera.

Este fenómeno llega más lejos que en cualquier otro lado por la torpeza con la que reacciona el Gobierno.

Hay varias razones que explican porqué el movimiento estudiantil, a nivel mundial, llega a su cenit en 1968 (Gran Bretaña, Italia, Alemania, Estados Unidos, etc. y sobretodo Francia):

– el ingrediente principal de la contestación estudiantil era la guerra de Vietnam llevada por los Estados Unidos. En Mayo de 1968 se abrieron las negociaciones entre USA y Vietnam del Norte, en París.

– la masificación en las aulas resultado de que esa generación de estudiantes se corresponde con el “baby boom” tras la guerra junto a hecho de que las perspectivas profesionales de los futuros diplomados empiezan a ser menos brillantes, favorecen la revuelta estudiantil.

A partir de entonces la burguesía aprende a lidiar “el descontento” de los estudiantes. Especialmente integrando y transformando en productos de consumo muchos de los temas que los estudiantes habían puesto por delante: contra el autoritarismo en las aulas; contra la discriminación racial en Estados Unidos; por la “liberación de la mujer”; por la “libertad sexual”, etc. Pero la razón fundamental para explicar los hechos del 68 es que la clase obrera vuelve a la carga en la lucha contra el orden capitalista.

Ya en el Mayo francés las huelgas obreras eclipsan al movimiento estudiantil, tanto en el plano político como en las discusiones que surgen por doquier. Además la clase obrera en otros países toma el relevo de los proletarios franceses:

En la primavera de 1969 hay luchas obreras masivas en Argentina conocidas como “el cordobazo”: los obreros toman el control de la ciudad de Córdoba antes de que intervengan las tanquetas del ejército.

En el otoño de 1969, conocido como “el otoño caliente”, en Italia los sindicatos se ven mucho más desbordados por los obreros que en Francia. A partir de ese momento y durante años Italia será el país donde se den más huelgas.

En el invierno de 1970 los obreros polacos del Báltico desatan un potente movimiento de luchas masivas, que la sangrienta represión del Gobierno no logra parar sino todo lo contrario: hacer que se extiendan por el país. Frente a tal movimiento y para calmarlo, por primera vez en un país gobernado por un partido estalinista, sustituyen al Primer Secretario del Partido (que había protagonizado una agria discusión con los obreros de los astilleros de Gdansk) al tiempo que el Gobierno hace concesiones económicas a los huelguistas. Los obreros polacos volverán a la carga con huelgas masivas en 1976 y, sobre todo, en 1980 frente a las cuales el Gobierno estalinista legaliza el “sindicato independiente” (Solidarnosc) a fin de que pueda hacer su trabajo: lograr que los obreros vuelvan al tajo.

A principios de los años 70, Gran Bretaña asiste a la movilización obrera más importante y masiva desde el final de la guerra. Para “calmar a los obreros” la Izquierda vuelve al Gobierno en 1974, que tiene nuevamente que abandonar en Mayo del 79 tras las fuertes movilizaciones obreras del invierno del 78-79.

Como se ve, la vuelta al trabajo de los obreros franceses en Junio del 68 no supuso el final del movimiento de la clase obrera mundial sino solamente el fin del primer episodio.

¿Cómo analizar este resurgir de la clase obrera mundial (que los programas televisivos sistemáticamente ningunean hablando solo del movimiento de estudiantes)?

No son cuestiones circunstanciales, como la torpeza de la burguesía francesa (aunque reaccionó con mucha), sino causas generales e internacionales lo que explica la amplitud del movimiento de huelgas en Mayo-Junio del 68 en Francia:

  • En primer lugar desde 1967, se acumulan los nubarrones económicos que marcan el final del “boom” que siguió a la guerra: crisis de la Libra esterlina, crisis del dólar, comienzo de la recesión económica en ciertos países…
  • La clase obrera empieza a sufrir los primeros efectos de esa crisis económica: los aumentos salariales empiezan a restringirse y el paro a crecer. En la propia Francia ya desde 1967 y principios de 1968 se suceden huelgas obreras muy duras en las que, con frecuencia, se desborda a los sindicatos. Esa misma degradación de la situación económica contribuye también (aunque de forma no consciente) al descontento estudiantil del 68 en gran numero de países.
  • Además, el proletariado no está derrotado, contrariamente a lo que sucedió en 1929 (derrota y aplastamiento de la revolución mundial en los años 20; control de los partidos estalinianos en bastantes países durante los años 30),.
  • Y empiezan a desgastarse los “temas” clásicos que encadenaron al proletariado a nivel ideológico: el antifascismo, la resistencia contra el nazismo, la defensa de la democracia…. Las nuevas generaciones de la clase obrera no habían vivido la Segunda Guerra Mundial y ya no están tan impactadas por la derrota como la generación de sus padres.

De hecho, Mayo del 68, rubrica que el periodo de contrarrevolución, que desde finales de los años 20 se abatió sobre el proletariado mundial y que se amplificó con la victoria de los aliados en 1945, ha terminado. Uno de los indicadores más significativos de esa nueva situación es que los sindicatos y los partidos de izquierda – en especial los estalinistas- ya no están a la cabeza de las movilizaciones obreras. Cada vez más se van obligados a “subirse al carro” de las movilizaciones obreras. Al mismo tiempo empieza a desarrollarse un interés, nuevo hasta entonces, por la historia del movimiento obrero, por la teoría revolucionaria: Marx, y también Rosa Luxemburgo, Pannekoek, Bordiga,…

En muchos países surgen pequeños grupos que quieren buscan las verdaderas posiciones revolucionarias, reencontrándolas en la Izquierda Comunista. En esa efervescencia nace la CCI.

Han pasado 40 años tras las inmensas huelgas de Mayo 68, y la revolución aún no se ha producido.

Muchos de sus afamados y “rebeldes” protagonistas están perfectamente integrados como respetables ciudadano en la sociedad: Fischer durante años ha sido Ministro de Asuntos Exteriores de Alemania; Cohn-Bendit ha pasado de “Dani el rojo a Daniel Verde” y es hoy una “figura europea”, y así un largo etcétera.

Contra las ilusiones que muchos se hicieron entonces, el 68 no abrió una “autopista a la revolución”. El movimiento obrero se ha encontrado con múltiples obstáculos. Entre otros:

– la capacidad de la burguesía para ralentizar el ritmo de la crisis permanente del capitalismo y, con ello, crear ilusiones durante años de que “esto puede ir mejor” …

– un sin fin de maniobras de la burguesía, tanto de la derecha como especialmente de la izquierda (con la inestimable contribución de los izquierdistas) para remachar la idea de que el capitalismo puede ser una sociedad más justa, más igualitaria, más social, más democrática …

– el hundimiento del los regimenes estalinistas por el peso de la descomposición, y no de una ofensiva obrera, a finales de los años 80 dio paso a 15 años de retroceso de la clase obrera.

Pero las causas que originaron Mayo del 68 siguen no solo estando presentes sino que aún lo están más:

  • como es cada vez más patente, la burguesía es incapaz de solucionar la crisis de su sistema, al contrario, su profundidad es cada vez mayor;
  • pese al retroceso de los últimos 15 años, la burguesía no ha logrado infligir una derrota decisiva al proletariado mundial, y vemos como a partir de 2003 la lucha y la conciencia obreras avanzan en numerosos países, especialmente Alemania (donde los obreros se habían movido muy poco en los años 60 y 70).

Por eso resulta muy significativa una de las consignas del 68: “Esto es solo el principio; continuaremos el combate”.

Y EL COMBATE CONTINUA.

EL FUTURO ES DEL PROLETARIADO.

Extraído de: http://es.internationalism.org/node/2246


10 comentarios on “Mayo 1968 y la perspectiva revolucionaria”

  1. obrero dice:

    “En el invierno de 1970 los obreros polacos del Báltico desatan un potente movimiento de luchas masivas, que la sangrienta represión del Gobierno no logra parar sino todo lo contrario: hacer que se extiendan por el país. Frente a tal movimiento y para calmarlo, por primera vez en un país gobernado por un partido estalinista, sustituyen al Primer Secretario del Partido (que había protagonizado una agria discusión con los obreros de los astilleros de Gdansk) al tiempo que el Gobierno hace concesiones económicas a los huelguistas. Los obreros polacos volverán a la carga con huelgas masivas en 1976 y, sobre todo, en 1980 frente a las cuales el Gobierno estalinista legaliza el “sindicato independiente” (Solidarnosc) a fin de que pueda hacer su trabajo: lograr que los obreros vuelvan al tajo.”

    Ay,ay,ay, se le olvidó al redactor decir un par de cosillas, demostradas con el paso del tiempo;
    1) Que el sindicato antiobrero y anticomunista de Lech Walesa fue financiado por EEUU y sus servicios de inteligencia, la Banca occidental y el Vaticano, a fin de “liquidar el Estado Socialista en Polonia”.
    2) Que aquél engendro de “sindicato” (del crimen, diría yo), se esfumó en cuanto logró su objetivo. Algo muy interesante, sin duda.
    3)Que los Astilleros Gdansk, núcleo duro de Walesa y sus sicarios, YA NO EXISTEN. Fueron privatizados, sus obreros lanzados al paro y sus instalaciones clausuradas.
    4) Que los obreros instrumentalizados por el imperialismo, a través de “Solidarnosc”, hoy se encuentran en viviendo en la miseria más repugnante. (ellos y sus hijos).

    Cuanta ingenuidad, señores de “izquierda hispánica”.

  2. El texto, “obrero”, es de Corriente Comunista Internacional, no nuestro.

    Por otra parte, Lenin llegó a Petrogrado gracias al servicio secreto alemán. ¿ Y ?

  3. obrero dice:

    ¿Y?, señor Armesilla. El tren que llevó a Lenin a Petrogrado iba sellado y precintado, precisamente para evitar este tipo de “leyendas” a las que usted se refiere. Veo que la propaganda anticomunista ha echo mella en usted.

    Por otro lado, Lenin y el Partido bolchevique eran comunistas, partes esenciales del movimiento obrero y popular, que perseguían la instauración del socialismo (Dictadura del Proletariado), a fin de llegar a una sociedad sin clases, justa,igualitaria y libre. Walesa y “Solidarnosc” eran anticomunistas y antiobreros, que perseguían la instauración del capitalismo (Dictadura Burguesa), a fin de llegar a una sociedad clasista, injusta, desigual y opresora.

    ¿Y?, señor Armesilla. Pues nada hombre, nada…total.

  4. Critias dice:

    El problema fundamental de la Corriente Comunista Internacional (por supuesto, con todos los respetos que ésta se merece por no dejarse infectar por el virus cancerígeno de los nacionalismos étnicos) es que no tiene en cuenta la Dialéctica de los Estados. Su internacionalismo luxemburguista la lleva a considerar única y exclusivamente la Dialéctica de Clases, sin tener en cuenta que la revolución socialista sólo puede triunfar y mantenerse a través de la plataforma de un Estado, que después de la Revolución de 1917 no podía ser otro que la URSS y los Estados seguidores del modelo soviético (o del modelo maoísta, imposible de implantar fuera del continente asiático). Por ello, la Corriente Comunista Internacional juzga que los medios empleados por el Estado socialista polaco para mantener su eutaxia (prohibición de huelgas, detención de agitadores, censura,etc.) constituyeron una “represión sanguinaria”. Desde un internacionalismo un tanto ingenuo, la CCI juzga que cualquier protesta obrera masiva (y es muy discutible que las protestas obreras de los años 1970 fueran “masivas” y no circunscritas a sectores laborales muy específicos) lleva razón, puesto que el “proletariado internacional” parece ser el único sujeto histórico y el Estado sería así algo superfluo, prescindible e incluso “opresor”. Pero, ¿cómo iba a mantener el Estado socialista polaco su eutaxia y la propiedad socializada de los medios de producción, en aquellas condiciones históricas concretas, si no hubiera acudido a la restricción de la libertad ideológica, la censura, etc.? Es más, ¿ha existido alguna vez algún Estado que no haya acudido a esas mismas medidas para mantener su equilibrio interno y no derrumbarse?

    Por otro lado, la Polonia de los años 1970 era probablemente el país socialista con las mayores cotas de libertad ideológica, de expresión y de organización. Las huelgas y protestas “masivas” sólo pudieron estallar en un país donde el control estatal y gubernamental ya se había relajado mucho en todos los ámbitos de la vida política y social. Lejos de ser “estalinista” (ningún país socialista lo fue tras la llegada al poder de Jruschev, salvo Albania), el gobierno polaco contó ya desde los años 40 tanto con comunistas como con socialdemócratas, y fueron éstos los que prestaron su apoyo a muchas de las protestas obreras de los años 40, unas protestas que, curiosamente, habían sido provocadas principalmente por las medidas privatizadoras y desreguladoras de la economía introducidas por esos mismos socialdemócratas (y por los comunistas revisionistas) desde finales de los años 60. Una vez más, la socialdemocracia jugó un papel oportunista, ambiguo, hipócrita y de dos caras: colaboraba en el gobierno con los comunistas revisionistas (ya no “estalinistas”), impulsando junto a éstos medidas cada vez más mercantilizadoras, y al mismo tiempo trabajaba para minar el Estado socialista y para arrinconar a los comunistas.

    Las protestas obreras en la Polonia de los años 70 no ocurrieron, desde luego, en el vacío ideológico. Los que protestaban pedían mayores salarios y mejores condiciones laborales, pero el marco ideológico en el que se movían era el de la socialdemocracia (aunque hubiera un pequeño núcleo de internacionalistas luxemburguistas), y finalmente el de la izquierda indefinida y el nacionalismo reaccionario étnico-religioso de Solidarnosc. Como la Dialéctica de Clases siempre aparece conjugada con la Dialéctica de Estados, la oposición al Estado socialista polaco y al bloque soviético no pudo sino terminar favoreciendo al bloque occidental capitalista, el cual naturalmente aprovechó la ocasión y la reorientó de acuerdo con sus intereses.

  5. Critias dice:

    P.D: por todo lo anterior, seguramente el reproche de “Obrero” a Santiago Armesilla e Izquierda Hispánica es injustificado. Primeramente porque, como ha dicho Armesilla, el texto es de la Corriente Comunista Internacional. Y, en segundo lugar, porque el texto en sí hace un buen análisis de los sucesos de Mayo del 68, y en cuanto al apartado de las luchas en Polonia sólo presenta un aspecto del problema, olvidando todos los demás, sobre todo la ya mencionada Dialéctica de los Estados. Pero ese defecto del artículo, imputable en buena medida al abstracto internacionalismo luxemburguista de los autores, puede corregirse fácilmente mediante el adecuado giro dialéctico, mediante la “negación de la negación” hegeliana que reinterprete lo dicho en el texto y lo integre dentro de un marco teórico que sí tenga en cuenta la Dialéctica de los Estados (sobre la que en esta bitácora ya se han publicado numerosos artículos).

  6. Yo no me alineo de ninguna manera con los capitalistas que destrozaron el Bloque Oriental y provocaron más tarde que ponzoña como Abramovich o Berzowski se hicieran multimillonarios y compraran medios de comunicación por toda Europa (incluídas importantes participaciones en Telecinco y Antena 3 en España) para ser presentados como héroes de la democracia y enemigos de la dictadura.
    Y mucho menos aún me alíneo con el Vaticano, la última dictadura de Europa, y los mismos que financiaron la huída de altos jerarcas de las Schutzstaffel hacia Argentina con Perón, ese gran amigo de Francisco Franco.
    Señor Obrero, el hecho de que existiera un gobierno socialista en Polonia no significa que ese país fuera automáticamente hacia el socialismo, no me alineo con los trotskistas, pero sinceramente, la historia ha juzgado ya al comunismo en el siglo XX, y es evidente que se ha ido al carajo y que no volverá.
    Ahora hay que evolucionar y mirar hacia delante.

    Un saludo a todos los compañeros.

  7. “Obrero”:

    Le recuerdo que esta página no es una página de Izquierda Comunista. Esta página busca una séptima generación de izquierda, o al menos, estudia la posibilidad de su surgimiento. No tratamos de recuperar la izquierda comunista, que fue la quinta generación y sufrió un estrepitoso fracaso.

  8. “na sociedad sin clases, justa,igualitaria y libre”
    justa… ¿Qué es justicia? ¿QUé criterio metafísico usa usted para definirla?
    Igualdad… ¿Ante qué? ¿Ante Dios? ¿Ante la pachamama? ¿ante la ley? ¿en el catre?
    Libre… “LIBERTAD,, ¿PARA QUÉ?”
    Obrero, ¿quién dijo esto último?

  9. obrero dice:

    Perfecto, señor Armesilla, pero ya tenía claro desde que entré por vez primera a esta exótica web, que ésta no pertenecía a la “Izquierda comunista”. Gracias por la información, pero no hacía falta. ¡con lo guay que es la 7ª, carajo!
    Mi post sólo era una pequeña matización acerca de los sucesos contrarevolucionarios del cura Walesa y su banda de contrarevolucionarios anticomunistas, una simple puntualización histórica a un texto trotskysta (anticomunista) que ustedes tuvieron a bien publicar. Simplemente esto.
    Entiendo que no quieran ustedes “resucitar a la ¿5ª izquierda?”. Nadie se lo ha pedido tampoco, y para ser sinceros, ni falta que hace que ustedes se dediquen a ello. Ustedes ya van por el S.XXII, son mentes creativas y emprendedoras capaces de inventar “izquierdas” virtuales que removerán los cimientos del universo.
    Pero una cosa sí les diré, compañeros, cuando ustedes consigan tener enfrente a toda la maquinaria del Vaticano, de la Banca, de los servicios de inteligencia occidentales, de…como lo tuvo la “5ª izquierda”, entonces yo me hago hispanista ipso facto. HAsta entonces, hasta que ustedes movilicen a millones de obreros y hagan temblar a la burguesía y su estructura de poder capitalista…hasta entonces,perdonen, pero yo sigo en la “5ª” hasta que me muera, como diría el trovador cubano.
    Por lo que respecta a Beatriz, decirle que fue Vladímir Ilich Ulianov, y le pego el texto entero para que no repita las mismas monsergas anticomunistas que ladran desde el libegalismo hispano;

    “Decreto sobre la prensa de Octubre de 1917:

    “En la hora seria y decisiva de la revolución y de los días que la siguen inmediatamente, el Comité Revolucionario Provisional se ha visto obligado a adoptar una serie de medidas contra la prensa contrarrevolucionaria de diversos matices.
    Inmediatamente se ha empezado a gritar por todas partes que el nuevo poder socialista ha violado de este modo un principio básico de su programa, atentando a la libertad de prensa.
    El Gobierno Obrero y Campesino llama la atención de la población ante el hecho de que en nuestra sociedad tras esta pantalla liberal se oculta en realidad la libertad para las clases poseedoras, que se adueñaron de la parte leonina de la prensa, de envenenar las mentes y sembrar la confusión en la conciencia de las masas.
    Todo el mundo sabe que la prensa burguesa es una de las armas más poderosas de la burguesía. Sobre todo en el momento crítico, cuando el nuevo poder, el poder de los obreros y campesinos, se encuentra en un proceso de consolidación, era imposible dejar enteramente esta arma en manos del enemigo, pues, en tales momentos, no es menos peligrosa que las bombas y las ametralladoras. Por eso se adoptaron medidas temporales y extraordinarias para cortar la avalancha de inmundicia y de calumnias en las que la prensa amarilla y verde habría ahogado gustosamente la joven victoria del pueblo.
    En cuanto se consolide el nuevo orden, se suspenderán todas las medidas administrativas contra la prensa; se establecerá plena libertad para ella en el marco de la responsabilidad ante la ley, que es la más amplia y progresiva en este aspecto.
    Considerando, sin embargo, que las restricciones de la prensa, incluso en los momentos críticos, son admisibles sólo en los límites absolutamente indispensables, el Consejo de Comisarios del Pueblo dispone:
    1. Serán suspendidos únicamente los órganos de prensa que (a) instiguen a la franca resistencia o a la insubordinación al Gobierno Obrero y Campesino; (b) siembren la confusión mediante la tergiversación francamente difamatoria de los hechos; (c) inciten a las acciones de carácter francamente criminal, es decir, penadas por el Código.
    2. La prohibición de los órganos de prensa –temporal o permanentemente- se efectúa sólo en virtud de una disposición del Consejo de Comisarios del Pueblo.
    3. El presente decreto tiene carácter temporal y será revocado por ukaz especial cuando se restablezcan las condiciones normales de la vida social.”

    El Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo,
    Vladimir Ulianiov (Lenin)

    Creo que ha quedado claro, ¿o no Beatriz?

    De cualquier forma, un saludo a todos y hasta siempre.

  10. cuando ustedes consigan tener enfrente a toda la maquinaria del Vaticano, de la Banca, de los servicios de inteligencia occidentales, de…como lo tuvo la “5ª izquierda”, entonces yo me hago hispanista ipso facto. HAsta entonces, hasta que ustedes movilicen a millones de obreros y hagan temblar a la burguesía y su estructura de poder capitalista…hasta entonces,perdonen, pero yo sigo en la “5ª” hasta que me muera, como diría el trovador cubano.

    Tendremos en cuenta sus palabras, señor “obrero”. Pero no tiene que hacerse hispanista. Para esos menesteres ya están Paul Preston o Hugh Thomas😉


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